El Colegio de Médicos de Ciudad Real ha expresado en un comunicado su indignación y su condena absoluta ante la brutal y salvaje agresión sufrida ayer por una médica del Servicio de Urgencias de Puertollano, atacada por un paciente que, sin motivo aparente, arremetió contra profesionales, familiares de pacientes y personal de seguridad, para finalmente agredirla físicamente con extrema violencia.
Los hechos, ha explicado el comunicado, tuvieron lugar en la tarde del día 8, cuando un varón de 46 años que permanecía en la sala de observación mostró un comportamiento errático que evolucionó súbitamente hacia una actitud agresiva contra todo el personal presente. En su huida, accedió a la zona privada de Urgencias, donde se encontró con la doctora responsable del área y la agredió de forma brutal, golpeándola, arrojándola al suelo, propinándole patadas y puñetazos y causándole un traumatismo craneoencefálico y una herida incisocontusa que requirió sutura.
Cuando la víctima estaba indefensa en el suelo, el agresor intentó arrastrarla hasta un cuarto de limpieza, siendo finalmente reducido gracias a la intervención del personal de seguridad, sanitarios y familiares de pacientes alertados por los gritos de auxilio. El agresor huyó posteriormente del hospital por una salida de emergencia, siendo detenido por la Policía Nacional y puesto a disposición judicial.
Apoyo, cercanía y solidaridad con la médica que sufrió la agresión
Desde el Colegio de Médicos han querido trasladar a su compañera todo su apoyo, cercanía y solidaridad, así como el deseo de una pronta recuperación física y emocional. Además ha manifestado que el Colegio se ha puesto a su disposición para ofrecerle acompañamiento jurídico y emocional, y para personarse en el procedimiento judicial, como hace siempre en defensa de los médicos agredidos.
Asimismo, el Colegio ha recordado la importancia de que, ante cualquier agresión, el profesional afectado solicite la realización del parte de lesiones por parte del servicio sanitario correspondiente y presente la denuncia, pasos imprescindibles para activar la protección jurídica y garantizar que estos hechos tengan la respuesta penal que merecen. En el caso de la doctora agredida, ambos procedimientos se han llevado a cabo correctamente.
Esta agresión es absolutamente intolerable, han manifestado desde la entidad colegial y han querido recordar que «que agredir a un profesional sanitario es un delito, con consecuencias penales y administrativas. Ningún profesional debe acudir a su trabajo con miedo, ni aceptar como parte de su labor conductas violentas, amenazas o intimidaciones«.
El anuncio de nuevas medidas contra las agresiones a sanitarios por parte de la Consejería de Sanidad fue bien recibido por el Colegio, ha recordado el comunicado, pero, han añadido, que muchas de estas acciones fueron previamente planteadas y acordadas en la reunión del pasado 18 de septiembre entre el SESCAM y los colegios de médicos de Castilla-La Mancha, donde se consensuó un plan de actuación conjunto para ser implantado en un plazo máximo de seis meses.
«Entre los compromisos», ha apuntado el comunicado, se incluyen «la consideración administrativa del personal facultativo como autoridad, la instalación de cámaras en espacios comunes, la presencia de vigilancia privada en puntos especialmente conflictivos, la implantación de pulseras de alarma y botones de pánico en consultas, el uso de aplicaciones de alerta como AlertCops, la limitación del acompañamiento de pacientes a un solo adulto, la prohibición de grabaciones no autorizadas y el desarrollo de campañas de sensibilización dirigidas a la población«.
Y es que para el Colegio de Médicos, la brutal agresión vivida ayer evidencia la urgencia de cumplir íntegramente estos acuerdos y de reforzar la prevención en todos los ámbitos asistenciales.
