El epidemiólogo Juan Castell dice que el coronavirus es difícil de controlar pero, al igual que la gripe, “se autolimitará”

Julia Yébenes Ciudad Real
La infección provocada por el coronavirus sigue su curso normal de afección hasta que la curva se invierta / Lanza

La infección provocada por el coronavirus sigue su curso normal de afección hasta que la curva se invierta / Lanza

El especialista pide a las autoridades de salud pública veracidad en los datos sobre su incidencia pero sin alarmar, porque el coronavrus "tendrá un comportamiento parecido" a otros síndromes respiratorios agudos "pero más extendido en el tiempo"

Cada día se conocen nuevos datos sobre la dimensión del brote de coronavirus, una infección respiratoria originada en la ciudad china de Wuhan, que ha causado 1.113 muertes entre los 44.653 contagiados del país.

Se trata de un problema de primer orden mundial y gran magnitud sanitaria, que tendrá un alcance en las personas todavía por calcular, opina el epidemiólogo ciudarrealeño Juan Castell.

“La incidencia, la mortalidad y la letalidad de la neumonía por coronavirus, según Castell, está muy infraestimada”, tanto por las políticas poco transparentes de China, como por los cuestionables protocolos para la prevención de la enfermedad fuera del gigante asiático.

“Están saliendo muchas personas de China que fueron a celebrar su Año Nuevo y no se están controlando debidamente”, indica, pues es “una infección que se transmite por vía respiratoria, y no tiene vacuna ni tratamiento”.

Algunos de los datos más fiables los recoge, para Castell, la universidad americana de Johns Hopkins, a través del mapa que ha diseñado para monitorizar todos los casos de contagio y muertes en el mundo.

Según los cálculos que ha hecho el ciudarrealeño, la tasa letalidad se situaría entre 1 y 3%, y tendría más incidencia en la zona cero respecto a latitudes más alejadas, aunque dependerá de las acciones profilácticas que se tomen para que no se convierta, tal y como advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una posible epidemia internacional.

El virus de esta enfermedad, al igual que el de la gripe, mantendrá, en opinión del especialista, un índice de incidencia “alto” en su normal evolución, pero llegará “un momento en el que se autolimite por diversas condiciones, como las climáticas”.

Posteriormente, se irá extendiendo, estima Castell, a zonas limítrofes y tendrá un impacto “no muy grande si los países cumplen una mínimas medidas sanitarias”. Hay quienes avisan de los deficientes sistemas salud de algunos países a la hora de evitar la propagación de la epidemia.

Hasta hora, los coronavirus que han causado contagios mundiales, sostiene el epidemiólogo ciudarrealeño, han estado relacionados con China, al igual que las cepas pandémicas de gripe, incluida la del 1918.

El coronavirus, ya segundo más letal, fue el que provocó la epidemia en 2002 bajo el nombre de Síndrome respiratorio agudo grave (SARS), y causó más de 700 muertes y entre 8.000 y 10.000 afectados en el mundo.

De la misma manera, recuerda el médico, en 2012 fue detectado el Síndrome respiratorio de oriente medio (MERS) en Arabia Saudita, que también llegó a otros países a partir de personas que viajaron a esta comarca de Oriente.

Castell pide a las autoridades de salud pública veracidad en los datos sobre su incidencia pero sin alarmar, porque el coronavrus “tendrá un comportamiento parecido a la gripe pero más extendido en el tiempo”.