El exceso de humedad retrasará el inicio de la siega de cereales en la provincia y la región

Julia Yébenes Ciudad Real
Los cereales han espigado muy bien por las lluvias / Elena Rosa

Los cereales han espigado muy bien por las lluvias / Elena Rosa

El técnico de cultivos herbáceos de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, Esteban Esquinas, ha explicado a lanzadigital.com que el grano ha de tener un “grado de humedad óptimo” entre el 14 y el 18% para su segado, que actualmente no alcanzan los sembrados por las lluvias continuadas. En la región habrá un 55% más de producción

Si en los últimos años la cosecha de cereales de invierno se iniciaba a principios de junio y se generalizaba a lo largo del mes, la recolección de este 2018 se retrasará entre dos y tres semanas por el nivel de humedad de la planta, tras las copiosas lluvias caídas a finales de invierno y en primavera.

El clima cambiante respecto a los ciclos normales ha provocado que los cultivos herbáceos “vayan con retraso”, aunque si las temperaturas empezaran a subir podrían precipitar la recogida de grano.

El técnico de cultivos herbáceos de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, Esteban Esquinas, ha explicado a lanzadigital.com que el grano ha de tener un “grado de humedad óptimo” entre el 14 y el 18% para su segado , que actualmente no  alcanzan los sembrados por las lluvias continuadas.

“Si lo cosechas con humedad excesiva y no suficientemente seco podría provocar daños”, señala Salinas que apunta un “balance positivo” en producción ante el estado del propio cultivo, muy beneficiado por las cantidades de agua caídas que han germinado gran parte de las dosis de semillas empleadas en una siembra “desigual” por la sequía.

Según el portavoz de Cooperativas, la falta de agua provocó un nacimiento desigual de las siembras y pérdidas posteriores, con explotaciones “a rodales y claros”, algunas de las cuales han podido enraizar posteriormente favorecidas por las precipitaciones y el abonado en cobertera.

Así, tras la pertinaz sequía de los últimos años que protagonizó el sembrado y el nacimiento irregular del cultivo, se ha compensado en la presente campaña con “un espigado bueno”.

Por tanto, estimación de producción será buena, según Esquinas, con un incremento estimativo en torno al 55% en Castilla-La Mancha con respecto a la campaña 2017.

Una espiga en un sembrado de cereales de Ciudad Real / Elena Rosa

Una espiga en un sembrado de cereales de Ciudad Real / Elena Rosa

El técnico ha puntualizado que a pesar de las condiciones climáticas adversas del año pasado, Ciudad Real “tuvo los mejores resultados” y aunque este año también registrará un considerable aumento, Cuenca y Guadalajara “estarán muy por encima de sus medias”ha consignado el

“El cultivo en Toledo es más irregular y en Albacete es donde menos habrá”, ha puntualizado.

Todos los cultivos tendrán más rendimientos, con un cálculo de 2.300.000 toneladas en Castilla-La Mancha, 700.000 t de trigo.

En la provincia se han sembrado algo más de 290.000 hectáreas (casi el 50% de cebada), con una producción prevista por encima de las 650.000 toneladas del pasado año.

Recuperación de recursos

Por su parte, el secretario ejecutivo de Asaja Ciudad Real, Arturo Serrano, ha consignado el retraso en la recogida del grano en una media de dos semanas, y ha señalado que la producción cerealística de la provincia de este año recuperará el nivel del 20% en volumen que fue perdiendo en los últimos cuatro años a causa del ciclo de sequía, por lo que será una cosecha “normal”, con una media de 3.000 kilos de cebada por hectárea

En su opinión, las abundantes lluvias de finales del invierno “han llegado a destiempo” en el caso de los cultivos herbáceos, cuando estaban en “la última etapa” de crecimiento vegetativo, si bien beneficiarán a las plantaciones de cebada, trigo, avena, centeno, triticale o maíz,  y de alguna manera compensarán las pérdidas de anteriores campañas.

Los cerealistas, a su juicio, “al menos no perderán dinero, como ha ocurrido de manera continuada en los últimos cuatro años”.

En cuanto a los precios, siguen siendo “muy bajos”, ha comentado Serrano a pesar de los últimos repuntes que recogen las estadísticas del Ministerio de Agricultura, que recogen un crecimiento semanal del 3,91% en la cotización de la cebada de pienso en su entrada a la industria transformadora, a 180,96 euros la tonelada entre el 22 de mayo y el 3 de junio, frente a los 177,05 euros de la semana precedente.

El trigo blando panificable se situó en los 185,57 euros el kilo, tras crecer un 1,97%, mientras que el maíz en grano también aumentó su precio un 2,97% hasta los 184,98  euros el kilo.

El portavoz de Asaja Ciudad Real ha recordado que las cotizaciones de los cereales están en continua fluctuación por las condiciones de su mercado mundial, más allá del juego de la oferta y la demanda.