Efe/Madrid
El gigante Dcoop-Baco se abre a nuevas incorporaciones de cooperativas de vino en España -tras integrar hasta la fecha a firmas de Castilla-La Mancha, Andalucía y País Vasco-, incluidas las del Marco de Jerez que quieran, para ganar poder de negociación frente a la gran distribución comercial.
En una entrevista con Efe, el vicepresidente de Dcoop-Vinos Baco, Ángel Villafranca, defiende que la concentración «es el camino» para ofrecer un mayor abanico de vinos en su portafolio, negociar mejor con la distribución y ganar competitividad.
Tras la fusión de Dcoop (Andalucía) y Baco (Castilla-La Mancha), en 2014, llegaron nuevas adhesiones al grupo, entre ellas, la de la mayor cooperativa vinícola de Euskadi, la Unión de Cosecheros de Labastida (UCL), Solagüen -el año pasado- y, este mismo mes de marzo, se unía la SCA Virgen de Palomares, de Trebujena (Cádiz), que opera en la Denominación de Origen Jerez/Xeres/Sherry.
El Grupo Dcoop-Baco cuenta actualmente con 17 cooperativas asociadas, que agrupan una producción de más de 200 millones de kilos de uva de 9.000 viticultores y 37.000 hectáreas, y una facturación que ronda los 60 millones de euros anuales.
«Ahora estamos en seis denominaciones de origen, más un Vino de la Tierra; nuestro objetivo debe ser cubrir la mayor parte del espacio representativo de vinos de toda España, porque al final la fuerza está en poder ofertar al consumidor ese abanico», detalla.
Marco de Jerez
Sobre la posibilidad de que las cooperativas del Marco de Jerez que operan ahora en la zona individualmente puedan integrarse en Dcoop-Baco finalmente -de hecho, se lo han planteado aunque no han tomado una decisión todavía-, Villafranca argumenta que «confiamos en que alguna más se pueda incorporar» al grupo.
No obstante, el vicepresidente resalta que «la decisión es soberana y libre» para cada una de ellas.
Ahora, operan en esta zona de Cádiz las cooperativas Vitivinícola Sanluqueña 'Covisan' y Virgen de la Caridad, en Sanlúcar de Barrameda; Vitivinícola Albarizas, en Trebujena; Católico Agrícola en Chipiona; Unión de Viticultores Chiclaneros (Chiclana); y Nuestra Señora de las Angustias 'Covijerez', en Jerez de la Frontera.
En su opinión, «no tiene sentido que continúen en el Marco de Jerez hasta seis o siete cooperativas, cada una haciendo la guerra por su lado, con un volumen muy pequeño, y con un vino tan específico de esta zona», por lo que sería buena la agrupación, aunque dependerá de ellas la vía de futuro que escojan.
Al margen de Dcoop-Baco, Villafranca, que es asimismo presidente de Cooperativas Agro-alimentarias, se muestra «optimista» ante la posibilidad de que estas empresas del rural continúen dando pasos hacia una mayor integración, tras los protagonizados por las manchegas «El Progreso» y «Los Pozos» (Vidasol) recientemente.
En este sentido, ha recordado que a las ayudas del programa de desarrollo rural a las Entidades Asociativas Prioritarias de carácter supraautonómico, impulsadas desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), se sumará en Castilla-La Mancha una orden regional sobre entidades regionales y, así, «todos vamos remando en la misma dirección».
«Poco a poco, el sector va adquiriendo conciencia de que es necesario integrar, agrupar intereses, oferta y facturación para ser más competitivo en el mundo global de hoy», concluye.