El hermano y primo de los acusados de atropello: “Son unos pobres jóvenes que tuvieron un accidente”

Mercedes Camacho Ciudad Real
Segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial por un atropello en Tomelloso

Segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial por un atropello en Tomelloso

La familia de los acusados insisten en que todo fue un accidente y que se asustaron / C. Manzano

En la segunda sesión del juicio, un perito propuesto por la defensa ha tratado de demostrar que las lesiones de la víctima más grave se produjeron antes del atropello, si bien ha reconocido a las acusaciones que en ningún momento vio al afectado y que se basó en los informes que le proporcionó la defensa.

La familia de los dos jóvenes acusados del atropello de tres hombres en Tomelloso en 2015 insiste en defender la inocencia de R.G.R. y J.R.T.R. y achacan el atropello a un golpe de mala suerte ya que, afirman, “son unos pobres jóvenes que tuvieron un accidente” tras haber bebido.

Así lo ha señalado a los medios de comunicación el hermano de J.R.T.R. y primo de R.G.R. al término de la segunda sesión del juicio que se sigue contra ellos por tres presuntos intentos de homicidio por los que la Fiscalía y la acusación particular solicitan para ellos 24 años de prisión, además de un año y medio más para el segundo por conducción temeraria.

A.T.R. ha declarado también, pero ya ante el Tribunal, que ese día estuvo bebiendo con su hermano y su primo y quee “iban mal” antes de que ocurrieran los hechos. No obstante, la presidenta del Tribunal -y también de la Audiencia Provincial, María Jesús Alarcón- ha advertido que su testimonio podría no ser tenido en cuenta a la hora de dictar sentencia porque el testigo ha declarado después de asistir en la sala a otros testimonios, algo que lo invalidaría como testigo y así lo han solicitado las acusaciones.

Por otra parte, el mismo argumento de defensa han utilizado las madres de ambos jóvenes en un receso del juicio al sostener que son unos chicos que “nunca habían tenido problemas” y que lo que ocurrió en la noche de aquel 3 de julio de 2015 es que “eran muy jóvenes y habían bebido”, por lo que se les fue el coche. “No lo hicieron aposta sino que se asustaron, Por eso hemos pagado ya incluso las indemnizaciones y lo que rompieron” han afirmado a los medios.

Lesiones previas al atropello

Los familiares de los jóvenes enjuiciados han hecho estas declaraciones durante una sesión en la que un perito propuesto por la defensa ha tratado de demostrar que las lesiones por las que uno de los atropellados, M.C.B., ingresó en el Hospital General de Tomelloso eran previas a los hechos.

El médico, llegado de Madrid, ha indicado a preguntas del abogado de los jóvenes que hay “contradicciones” entre los informes del médico de la UVI móvil que acudió al lugar de los hechos, e cirujano que trató al paciente y el cirujano torácico de Albacete con el que se consultó desde Tomelloso.

En este sentido, ha sostenido que la afectación de cuatro vértebras, del esternón y de dos costillas se deberían a una lesión anterior y no al impacto de un coche “porque para que se rompan las primeras costillas siempre se rompe también la clavícula, algo que no sucedió”.

Sin embargo, el Ministerio Fiscal ha desmontado ese argumento porque ha cuestionado al perito sobre cómo era posible que si las costillas se rompieron antes del accidente entonces sí se habría producido la rotura sin afectar a la clávicula, una interrogación sobre la que no ha recibido respuesta y por lo que ha sido apercibido por la presidenta del Tribunal para que contestara con la misma atención que a la parte que lo había contratado.

Nunca vio a la víctima

Asimismo, el perito ha reconocido que en ningún momento vio a la víctima y que sólo se había basado para hacer su peritaje en los informes facilitados por la defensa y “en el informe de la Policía Local que probablemente esté mal redactado, pero que si es como aparece no se habrían producido esas lesiones tan leves por un coche a gran velocidad”.

Finalmente, el médico que ha insistido en desmentir que el atropello produjera a M.C.B. las heridas que indican en sendos informes dos médicos forenses y el médico que firmó el alta, ha señalado que las fotos de su informe no se correspondían con la víctimas sino que eran genéricas y que no pidió el historial clínico de la víctima para ver si existía esa lesión previa de la que hablaba.

Precisamente el médico de cabecera de la citada víctima desde hace una década ha reconocido que la fractura de dos costillas y el esternón sí se produjeron ese día y que tardaron 63 días en mejorar, que fue cuando se le dio el alta con la condición de que no podría aún hacer esfuerzos.