El maltratador de Pozuelo recurre 13 años de condena y la acusación pide cárcel para que no huya

Belén Rodríguez Ciudad Real
La acusación teme que el acusado vuelva a escabullirse, como ya hizo entre 2012 y 2015 / Elena Rosa

La acusación teme que el acusado vuelva a escabullirse, como ya hizo entre 2012 y 2015 / Elena Rosa

El acusado, condenado por “torturar” y obligar a abortar a su pareja, ha recurrido ante el Tribunal Supremo. Aunque cumple condena por otro caso de abuso sexual, el abogado de la víctima no quiere que salga bajo ningún pretexto

Fiscalía y acusación particular piden prisión provisional para José Manuel M.C.N.A., el daimieleño condenado a 13 años y cuatro meses de cárcel hace un mes en la Audiencia Provincial por maltratar a su pareja en Pozuelo y Torralba.

“No queremos que vuelva a escabullirse ni que aproveche cualquier permiso para ir contra mi representada”, explica Tomás Fernández Arroyo, el abogado de la maltratada, una joven solanera que sufre graves secuelas psíquicas y somáticas desde que escapó del control de este hombre.

La sección segunda, que juzgó el caso a mediados de febrero, declaró probado que el tiempo que duró la relación, de julio de 2011 a agosto de 2012, José Manuel sometió a la mujer a un trato que “alcanza el grado de tortura”, recoge textualmente el fallo.

La defensa ha recurrido

La condena fue por cuatro delitos: maltrato habitual, lesiones (dos delitos) e inducción al aborto, muy abultada para la defensa, que ha recurrido el caso ante el Tribunal Supremo.

Esta circunstancias retrasa la ejecución de la sentencia y la acusación particular no quiere arriesgarse a que este hombre, en prisión por abusar de la hija de otra mujer con la que convivió en Argamasilla de Calatrava, salga bajo ningún pretexto.

“También hemos pedido que se mantenga la orden de alejamiento y otras medidas”, señala Fernández Arroyo. La defensa teme que José Manuel M.C.N.A., que estuvo huido de la justicia desde 2012 (cuando se denunció este caso) hasta 2015, delinca de nuevo o persiga a la víctima, que lleva años oculta en diferentes centros de acogida de maltratadas.

Una mejora de la sentencia

El recurso de la defensa también ha servido a la acusación particular de acicate para “mejorar la sentencia” condenatoria. Esta parte entiende que el atenuante que se aplicó: dilaciones indebidas, no es atribuible al tribunal (el acusado estuvo años huido), por lo que no merece que se le aminore la pena, y reclamarán en el Supremo un fallo aún más abultado.