El nuevo director de Cabañeros se marca como reto que el lince retorne al parque

Aníbal B. C. Alcoba de los Montes
Ángel Gómez Manzaneque, nuevo director del parque nacional de Cabañeros /PN Cabañeros

Ángel Gómez Manzaneque, nuevo director del parque nacional de Cabañeros /PN Cabañeros

Ángel Gómez Manzaneque asegura que supondrá una mejora de la regeneración vegetal de este ecosistema mediterráneo

El nuevo director del Parque Nacional de Cabañeros, Ángel Gómez Manzaneque, se ha marcado como reto en su nueva etapa de gestión que el lince ibérico retorne a este espacio protegido.

Gómez Manzaneque ha comentado que pretende proseguir con los trabajos iniciados e impulsar las actividades dirigidas a una óptima conservación del medio y de la biodiversidad, lo que puede llevar a lograr que el lince ibérico vuelva a estar presente en Cabañeros.

En este sentido, ha indicado que “los horizontes de todas las actuaciones en la naturaleza son a medio y largo plazo, con especial empeño en conseguir el retorno del lince ibérico a uno de sus hábitat más genuinos, y con ello restaurar el equilibrio natural entre las distintas especies, sobre todo de herbívoros”.

Esto, ha señalado, supondrá una mejora de la regeneración vegetal de este ecosistema mediterráneo, motivo en el que se basó en su día la declaración de Cabañeros como parque nacional.

En los últimos años el Parque Nacional de Cabañeros ha venido trabajando para consolidar las poblaciones de conejo de monte, que es la base de la nutrición del lince ibérico.

En este tiempo la población de conejos se ha incrementado en el parque nacional, hasta conseguirse el número suficiente que permitiría que se estableciese una pequeña metapoblación de lince ibérico, según han reconocido en varias ocasiones los gestores del parque.

Se han construido un total de 1.367 vivares para conejos gracias a distintas inversiones que el anterior Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente destinó a través del proyecto Life Iberlince.

Entre 2014 y 2016 se construyeron diez cercados de repoblación con una superficie total de 109 hectáreas, donde se han construido los vivares a base de palés de madera, jara y tierra, a la vez que se han efectuado siembras para facilitar alimento a los conejos.

La proximidad del Parque Nacional de Cabañeros a una de las áreas de reintroducción del lince ibérico en Castilla-La Mancha, la de Montes de Toledo, han convertido a este espacio natural en un destino cada vez más frecuentado por linces ibéricos.

De hecho, dos ejemplares liberados por este proyecto han pasado ya por Cabañeros, el primero en cruzar este espacio protegido fue Khan, un ejemplar macho liberado en el término municipal de Mazarambroz (Toledo), al que siguió Luna, hembra liberada en el Valle de Matachel (Badajoz) que también se adentró en los límites del parque.

Además de Khan y Luna, también se ha tenido constancia de la presencia de otros dos ejemplares al norte de Cabañeros, una hembra de nombre Mirabel y un macho de nombre Moruno.

Sobre la nueva etapa que comienza al frente del parque nacional, Ángel Gómez Manzaneque ha dicho que la emprende “con mucha ilusión, aunque no exenta de preocupaciones” ante los nuevos retos que confía en sacar adelante con ayuda de todo el personal del Parque y de todos los municipios que forman parte del área de influencia socioeconómica.