El nuevo trasvase a las Tablas se haría por la Tubería de la Llanura Manchega, como en 2010

Esteban Esquinas considera

Esteban Esquinas considera "imprescindible" que llegue una derivación de agua este invierno a las Tablas / Lanza

La infraestructura que solo se ha utilizado en esa ocasión permite un rendimiento casi del 100% del agua que pueda llegar al parque, en una situación “crítica” este invierno, con apenas el 4% de superficie encharcada

El trasvase de 20 hectómetros cúbicos de agua para las Tablas de Daimiel del Acueducto Tajo-Segura que ha pedido el patronato del parque nacional, se haría por la Tubería de la Llanura Manchega, como en el año hidrológico 2009-2010.

La conducción, proyectada para asegurar el abastecimiento humano a pueblos manchegos del Guadiana en caso de sequía extrema (no se ha llegado a ese escenario) se estrenó en el invierno de 2010, precisamente con la última derivación de agua a las Tablas, y no se ha vuelto a utilizar desde entonces (el ramal principal está construido, pero faltan las derivaciones poblacionales).

Rendimiento del 100%

Esteban Esquinas, el presidente del patronato, asegura que de esta forma se garantiza un rendimiento próximo al cien por cien, y no como ocurría con trasvases anteriores obligados a discurrir por el cauce del Cigüela que dependían para un buen rendimiento de muchos factores y del nivel piezométrico de los acuíferos.

La situación de las Tablas ha cambiado

Confía en que la Comisión de Explotación del Tajo-Segura tome en consideración esta propuesta porque las circunstancias, tanto en los embalses de cabecera del Tajo como en las Tablas (en este último caso para mal) han cambiado.

“La cabecera del Tajo se ha recuperado algo y la situación del parque es mucho peor que en octubre”, dice, y advierte de que el trasvase “se hace imprescindible” por la catástrofe ambiental que supondría que el parque nacional se seque en verano, con el riesto de autocumbustión de las turberas. Además tendría prioridad a otros usos como el riego, según establece la ley: primero abastecimiento humano, segundo uso ambiental y tercero riegos.

La ley del trasvase contempla traer agua a las Tablas

El volumen máximo que la ley permite trasvasar del Acueducto Tajo-Segura es de 600 hm3/año, que se destinan a abastecimiento y regadíos. La ley también autoriza trasvasar una cantidad adicional a la cuenca del Guadiana para suministrar agua al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y a las poblaciones de la cuenca alta del Guadiana.

Las condiciones para trasvasar

En condiciones normales, la decisión concreta sobre los volúmenes y caudales que procede trasvasar en cada semestre corresponde a la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, creada en 1978 e integrada por representantes de los organismos de gestión de cada una de las cuencas implicadas. En circunstancias hidrológicas excepcionales, esta decisión es adoptada por el ministro que tenga atribuidas las competencias en materia de agua, previo informe de la comisión, explica el Ministerio para la Transición Ecológica.

La solicitud de este trasvase ha contado con el respaldo de todos los miembros del patronato, a excepción de las organizaciones ecologistas. En este órgano consultivo del parque hay representantes tanto del Gobierno central como del castellano-manchego, lo mismo que en la Comisión Mixta de Gestión de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha (ambos en Ciudad Real, las Tablas y Cabañeros).

Programa de control de extracciones

El pleno del patronato de las Tablas de Daimiel también se pronunció este jueves sobre la política de control de las extracciones de agua subterránea impuesta por la Confederación del Guadiana para esta campaña de riego (con recortes de entre un 5 y un 6% sobre las dotaciones de agua en las masas sobreexplotadas del alto Guadiana). “Valoramos positivamente esta medida”, explica Esquinas, que las organizaciones ecologistas consideran “insuficiente” y “tardía”.

Sobre los recortes de riego el pleno del patronato de las Tablas confía en que sean “suficientes y eficientes”.