El Pacma insta a denunciar el maltrato animal y estudia crear una base de datos tras el “caso de las podencas”

La protectora de animales La Bienvenida de Ciudad Real confirma el hallazgo de un tercero podenco arrojado de una furgoneta el sábado y pone en conocimiento del Seprona y la policía los hechos. Hay un testigo que lo vio todo en el campus universitario

Belén Rodríguez
Ciudad Real

“Si nos roban la cartera denunciamos, aunque no tengamos ni idea de quién ha sido, ¿verdad?, pues lo mismo deberíamos hacer si sabemos que un animal ha sido maltratado”. Es lo que dice el coordinador provincial del Partido Animalista (Pacma), Javier Labajo, que ante el grave caso de las podencas abandonadas el sábado en Ciudad Real insta a los ciudadanos a denunciar, y a que jueces y fuerzas de seguridad se tomen más en serio el maltrato animal.

“Hay muchos casos, pero no tenemos datos exactos de a qué volumen asciende el problema”, subraya Labajo, cuyo partido quiere crear una base de datos con la colaboración de las asociaciones protectoras de animales de la provincia, que han proliferado en los últimos años.

“Yo creo que tenemos al menos una asociación de protección de animales por municipio”, dice Labajo que también se queja de que hay ayuntamientos que ponen trabas a las protectoras, lo que dificulta la recogida de mascotas abandonadas. “La recogida de animales sueltos es una competencia municipal, pero en muchas localidades se lavan las manos”.

En este caso concreto, el más grave en treinta y cinco años de historia de la protectora La Bienvenida de la capital, ya hay denuncia. Voluntarias del colectivo pusieron este lunes los hechos en conocimiento del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, y también ante la comisaría de la Policía Nacional. Además han difundido en su cuenta de Facebook que han recogido un tercero podenco, en este caso macho, que creen “compartió el mismo sufrimiento que las hembras”, a las que han llamado Raíz y Tierra.

Fuentes de la protectora han confirmado a Lanza que hay un testigo que vio cómo arrojaban los animales de la furgoneta en marcha el sábado, en torno a la una del mediodía, en el campus universitario de Ciudad Real.

Este testigo que contactó con La Bienvenida para ayudar a las perras no vio a los ocupantes, ni la matrícula, pero sí el hecho, que relacionan, por el tipo de perros que son, “con algún dueño de rehalas”, aunque sin ninguna prueba por el momento.

Las voluntarias de La Bienvenida llevaron a los animales al veterinario: están desnutridos y podrían tener varias enfermedades, y solicitan ayuda a través de las redes sociales tanto para correr con los gastos médicos, como para obtener alguna pista del autor o autores de este nuevo grave caso de malos tratos a animales.