El Peral recupera el antiguo vaso de la Casa del Cura Rabadán

Noemí Velasco Valdepeñas
Jesús Martín y Vanessa Irla durante la visita al vaso de la Casa del Cura Rabadán en el paraje de El Peral / Lanza

Jesús Martín y Vanessa Irla durante la visita al vaso de la Casa del Cura Rabadán en el paraje de El Peral / Lanza

La piscina de aguas ferruginosas de la Casa del Cura Rabadán, construida en torno a los siglos XVIII y XIX, formó parte de una venta con terrenos agrícolas en el paraje de El Peral, que durante siglos ha sido lugar de esparcimiento para las gentes de Valdepeñas y encrucijada de caminos. Jesús Martín destaca que conservar el patrimonio y el medio ambiente contribuye a generar “una riqueza añadida” a través del turismo

El antiguo vaso de la Casa del Cura Rabadán luce restaurado en el paraje de El Peral de Valdepeñas. El Ayuntamiento ha recuperado esta piscina de aguas ferruginosas contemporánea a los Baños de El Peral. Construido en torno al siglo XVIII y XIX, a juzgar por las monedas recuperadas por los arqueólogos, el vaso podría ser el más antiguo de la zona.

Comprometido desde hace años con la recuperación del paraje, el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, expresó este miércoles que, “en la medida que conservemos medioambientalmente este pulmón”, los nuevos recursos turísticos contribuirán “a generar una riqueza añadida” para los negocios del entorno. El primer edil destacó su interés en poner en valor la historia, “porque es la historia la que nos ha hecho a nosotros”.

Acompañado de la concejala de Cultura, Vanessa Irla, durante la inauguración del nuevo espacio visitable en El Peral, el alcalde animó “a echar la vista 250 o 300 años atrás”. El baño está localizado “en una casa de postas que daba servicios de cambio de animales” y que estuvo rodeada de una zona de explotación agrícola que también aprovechaba el agua del vaso. De ahí surgió un albañal que regaba la huerta y pusieron una noria que aprovechaba el exceso de agua del vaso.

El descubrimiento del vaso del Cura Rabadán fue por casualidad, tras la adquisición por parte del Ayuntamiento de los terrenos situados en la entrada del paraje para hacer un aparcamiento, con una zona vegetal al fondo y otra de juegos. Jesús Martín señaló que el objetivo fue evitar que El Peral sea un “garaje”. En la zona solo se veía un muro encalado y fue a partir de los trabajos de recomposición cuando descubrieron el espacio.

El Ayuntamiento ha invertido más de 150.000 euros

Monedas de la época de Felipe VI y Alfonso XII halladas / Lanza

Monedas de la época de Felipe VI y Alfonso XII halladas / Lanza

Tras subrayar el compromiso del Equipo de Gobierno con la recuperación del patrimonio arqueológico, porque “la cultura nunca es un gasto, sino una inversión”, Vanessa Irla explicó que primero realizaron labores de limpieza en la zona y después siguieron con la excavación arqueológica, donde encontraron cuatro monedas maravedíes de Felipe V y diez céntimos de Alfonso XII. El Ayuntamiento ha invertido más de 150.000 euros en la obra.

La intervención ha incluido la consolidación y restauración del inmueble –con muros de 40 centímetros- y de la piscina, aparte de la consolidación del solado y el establecimiento de varias vallas perimetrales. Al lado del vaso también está la noria y la bomba hidráulica. Asimismo, todo el suelo está cubierto por gravilla negra y blanca, sobre una malla geotexil para evitar que nazcan malas hierbas.

Lugar de esparcimiento para gentes de clase alta y punto de encuentro de caminos

Construido entre los siglos XVIII y XIX, el antiguo vaso de la Casa del Cura Rabadán tiene características similares al resto de los que han aparecido en el paraje de El Peral. El arqueólogo municipal, Julián Vélez, indicó a Lanza que “están construidos con piedra caliza de Valdepeñas” y “recogen las aguas ferruginosas procedentes de la sierra, a través de la pizarra”.

En este caso, el baño, que mide 25 metros de largo por 15 de ancho, está asociado a una venta, que es el actual Mesón El Tigre, que data de la misma época. La zona restaurada comprende unos 300 metros cuadrados. Los mapas topográficos ya hacen referencia en el siglo XVIII a las huertas del Cura Rabadán, que da nombre al vaso.

Julián Vélez señaló que El Peral ha sido durante siglos el lugar de esparcimiento de los vecinos de Valdepeñas, aparte de punto donde confluían diferentes caminos hacia La Solana y Membrilla. Frente a la calidez de los veranos manchegos, la gente adinerada de Valdepeñas acudía al Peral y utilizaban estos baños con aguas a las que atribuían propiedades medicinales.

El Ayuntamiento construirá un centro de ocio para los vecinos y un aula de naturaleza

También construyeron el Paseo de los Plátanos y pozos de agua agria, debido al suelo volcánico. Con el vaso de la Casa del Cura Rabadán en El Peral ya hay dos baños visitables. Los primeros restaurados por el Ayuntamiento son de mayor tamaño, aunque las características son similares. Las obras del tercero comenzarán en septiembre, según adelantó el arqueólogo municipal.

Además, el Ayuntamiento va a construir un centro de ocio y de encuentro para la asociación de vecinos y otros colectivos en la parte de atrás del baño, aparte de un aula de la naturaleza con un claro sentido pedagógico para los colegios. El alcalde, Jesús Martín, confirmó además la construcción de “una zona de habilitación museográfica para la interpretación del paraje de El Peral”.