El primer clúster de empresas de Ciudad Real cierra sus primeros trabajos “llave en mano”

Julia Yébenes Tomelloso
Un momento de la presentación de la entidad / F. N.

Un momento de la presentación de la entidad / F. N.

Servicios Colaborativos de Industrias Agroalimentarias, con sede en Tomelloso, cuenta con 45 asociados, y ofrece servicios y productos de diferentes áreas profesionales desde un mismo contacto. El objetivo es "contribuir a que Castilla-La Mancha crezca a través de su principal industria, para que obtenga más productividad y rentabilidad”, explica el coordinador de la entidad, Antonio Montaña

Con apenas un mes y medio de vida, la entidad Servicios Colaborativos de Industrias Agroalimentarias, que reúne a una cuarentena de empresas, con sede en Tomelloso, ya ha cerrado de manera exitosa sus primeros trabajos con los clientes que han solicitado sus servicios.

Antonio Montaña, el coordinador general, comenta los pasos iniciales de una iniciativa pionera en Ciudad Real, basada en la colaboración de empresas y profesionales, que ofrecen de manera conjunta sus servicios para aumentar “la competitividad y rentabilidad” de la industria productiva con más peso en Castilla-La Mancha, que representa el 14% del PIB regional.

El objetivo es dar soluciones efectivas, por lo que sólo admiten a “empresas serias y profesionales”, que cuenten con procesos y sistemas innovadores en sus respectivas actividades, para así ofrecer “un tipo de servicios, que no sean lo mismo de siempre”.

El proyecto “nació en abril en el seno de la empresa Copermática”, explica el también gerente de la Cooperativa de Ganaderos Manchegos, para cubrir el abanico de necesidades que tienen las empresas agroalimentarias de la región, y tras darle forma fue presentado en Tomelloso el 13 de junio con gran eco social y, posteriormente, en Albacete, donde hubo presencia de instituciones como la Universidad de Castilla-La Mancha.

“La idea fue constituir un clúster como una red de empresas sin ninguna subordinación entre ellas”, una propuesta que sin mucha promoción ha ido calando con fuerza en el tejido empresarial ciudarrealeño, principalmente, y también en el castellano-manchego. De hecho, en pocas semanas el proyecto ha sextuplicado la cifra de compañías que lo integran, y de las siete fundadoras en la actualidad ya suman 45.

“El fin común, explica Montaña, es contribuir a que Castilla-La Mancha crezca a través de su industria agroalimentaria, con más productividad y rentabilidad”, en el marco de una sinergia orientada a realizar trabajos con entrega “llave en mano”, cuyos pasos ha de seguir el propio Montaña.

Así, la agrupación empresarial reúne a mercantiles de diversos ámbitos profesionales como el de aprovisionamientos, ingeniería de instalaciones, asesoramientos y formación empresarial, gestión comercial, márketing y comunicación; maquinaria, vehículos y suministros industriales; servicios de seguridad y prevención; servicios informáticos y telecomunicaciones; instalaciones y suministros de energía; servicios financieros y de seguros, y mantenimiento de instalaciones.

De esta manera, el grupo puede dar un servicio “completo” desde labores de jardinería y de pintura, a la asesoría en diferentes áreas, instalaciones eléctricas, uso de drones, maquinaría, limpieza o automoción, además de profesionales de la abogacía y la comunicación, entre otros.

Funcionamiento

El funcionamiento está bien definido, los clientes (cooperativa o empresas agroalimentarias o de otro medio) se dirigen por correo electrónico o teléfono a un único contacto, que es el de Montaña, le plantean su necesidad y éste los pone en contacto con “un abanico de posibilidades” del clúster para que realicen el servicio, la actividad o la comercialización, tal y como ya han hecho entre algunas empresas, con trabajos “ya facturados”.

“El Reglamento interno es muy exigente”, comenta Montaña, y contempla que él mismo ha de revisar las gestiones para conocer si hay incumplimiento de plazos u otras posibles incidencias con los compromisos alcanzados entre las partes.

Es como una doble garantía porque “nos jugamos la imagen como agrupación de empresas”, aduce el mismo portavoz.

De hecho, cada titular asociado en alta “entra en el sistema CRM”, es decir, una herramienta de gestión de las relaciones comerciales y el servicio postventa con clientes.

“Ahí se reflejan todos los movimientos entre el cliente y el proveedor”, puntualiza Montaña.

Encuentros

El próximo paso de Servicios Colaborativos de Industrias Agroalimentarias será en septiembre cuando celebren encuentros entre asociados agrupados por áreas y potenciales clientes “para presentarles nuestros servicios”.

“Queremos fomentar esas sinergias entre las empresas para ser fuertes”, sostiene Montaña.