El PSOE gana años de tranquilidad institucional y orgánica y el PP se refugia en unos pocos feudos a la espera de Ciudad Real capital

J. M. Izquierdo Ciudad Real
El PSOE ha conseguido asentar mayorías absolutas en algunos de los ayuntamientos más importantes de la provincia / Clara Manzano

El PSOE ha conseguido asentar mayorías absolutas en algunos de los ayuntamientos más importantes de la provincia / Clara Manzano

Las elecciones autonómicas y municipales en la provincia de Ciudad Real asienta a un PSOE totalmente hegemónico, que gobernaba con 49 pueblos con mayoría absoluta, además de los que pueda conseguir con acuerdos con otros partidos. El PP, por su parte, gobernará en otros 31 por mayoría absoluta, a los que sumará los posibles pactos.

Los resultados de las elecciones autonómicas y municipales en Castilla-La Mancha y en la provincia de Ciudad Real garantizan años de tranquilidad institucional y orgánica para el PSOE, que con su aplastante victoria camina con paso de elefante por el panorama político de la región.

Este resultado no solo garantiza la actividad del Gobierno regional, las diputaciones y los principales ayuntamientos, sino que también permitirá afrontar con sosiego los relevos que se tengan que producir en las direcciones socialistas en los próximos tiempos por la limitación de mandatos que marcan los estatutos socialistas y que serán de importancia. También porque, alcanzados ciertos niveles de éxito, la búsqueda de otros horizontes que alcanzar se convierte en una norma. Para cualquier político.

En el otro lado, el PP los resultados devuelven a una situación que le obliga a empezar desde muy abajo, en consonancia con lo que ha pasado a nivel nacional y regional, lo que le empuñará a tomar decisiones que intenten superar esta situación casi límite.

En las elecciones municipales en la provincia, el PSOE ha obtenido 49 alcaldías por mayoría absoluta, frente a las 31 del PP, estando el reto el aire, menos dos, Guadalmez, primer pueblo que gobernará Ciudadanos (Cs) y Cabezarrubías del Puerto, donde repite IU.

El PSOE, cuatro años después, ha conseguido asentar mayorías absolutas en aquellos ayuntamientos de importancia donde, hace cuatro años, tuvo que pactar con otras formaciones y crear equipos de gobierno más o menos inestables, habiendo acabado rentabilizando la gestión. Es el caso de Alcázar de San Juan o Tomelloso.

Además, en Puertollano, la ex diputada nacional Isabel Rodríguez, ha solventado con suficiencia los temores socialistas sobre la bajada electoral que tenían cuando decidieron cambiar a la anterior alcaldesa, Mayte Fernández, como candidata. Los diez concejales de Rodríguez, a uno de la mayoría absoluta, le permiten gobernar en coalición con C,s o con IU, o hacerlo en solitario con acuerdos puntuales para los grandes temas, que parece que es la primera opción que tiene en su cabeza.

En la segunda localidad de la provincia, un hecho llamativo es la vuelta al Ayuntamiento como concejal del ex alcalde socialista hasta 2003 Casimiro Sánchez Calderón, ahora presidente de honor del Partido Ibérico, partido por el que ha obtenido su acta.

Los socialistas, por otro lado, han pegado buenos hachazos al PP en la comarca de La Mancha. Campo de Criptana, gobernada estos cuatro años por el secretario provincial del PP, Antonio Lucas-Torres, y Socuállamos, han caído de su lado.

Estas dos poblaciones tienen un punto en común. En Criptana, hace cuatro años, Lucas-Torres tuvo que pactar con el único concejal de UPyD para poder acceder a la Alcaldía. En Socuéllamos, hace cuatro años, la única concejal de UPyD pactó con el PSOE y, a los pocos meses, cambió de caballo y llegó a un acuerdo con el PP, que accedió al Gobierno mediante una moción de censura.

Pueblos recuperados por el PSOE que también tienen su significado en, entre otros Villarrubia de los Ojos, gobernados durante los últimos mandatos por la “popular” Encarnación Medina.

El caso de Ciudad Real

Ciudad Real capital formó parte de los gobiernos municipales que alcanzó el PSOE en 2015 en coalición con otros grupos, en este caso, Ganemos. Cuatro años después, la suma de ambos grupos no da para que la alianza siga gobernando.

Ganemos ha pasado de 4 a 2 concejales, mientras que el PSOE ha subido de 9 a 10, haciéndose, parece claro, con parte del voto de Ganemos, mientras que la abstención parece haber hecho el resto para esa bajada de Ganemos, hoy Unidas Podemos.

Ciudad Real es, por otro lado, un clavo ardiendo al que se quiere agarrar el PP para salvar su imagen en la provincia y tener un punto de apoyo sólido para empezar la recuperación en próximas convocatorias electorales.

Los “populares”, con 9 concejales, uno menos que hace cuatro años, suman con ,s, 3 ediles, y Vox, 1 concejal, para la mayoría absoluta, que se sitúa en 13 concejales.

De partida, esta coalición se podría considerar la más factible, pero todo está por decidir. Este lunes, la dirección nacional de C,s abría la puerta a llegar a acuerdos con el PSOE, hasta ahora cerrada, aunque dejaba libertad para que decidieran sus dirigentes en cada caso.

Atendiendo a los planteamientos programáticos, la similitudes entre los tres partidos son evidentes, la necesidad de cambio un objetivo común. Luego hay otros planteamientos a tener en cuenta.

Francisco Cañizares, el candidato del PP, ha sido el primero en lanzar a buscar el acuerdo y no se ha cortado ofreciendo puestos en el equipo de Gobierno a concejales de los otros partidos. Voz parece dispuesto a ese encuentro, C,s quiere ver más aspectos.

Por su lado, la actual alcaldes y número uno del PSOE, Pilar Zamora, ha criticado ese entente, incidiendo especialmente en la presencia de Vox, la ultraderecha. Hay otro parámetro a tener en cuenta y que también se destaca.

Los gobiernos de la Diputación y de la Junta de Comunidades van a estar en manos de los socialistas, Tenerlos enfrente puede ser negativo para la ciudad. El apoyo de la institución provincial durante estos cuatro años ha sido notorio, el del Gobierno regional ha tenido un buen componente teórico, aunque la falta de presupuestos este año, cuando empezaron las promesas, no ha permitido hacer muchas cosas realidad.

El PP se retrae

El PP, por eso la importancia que tiene para este partido poder volver al Gobierno de la capital, ha perdido importantes poblaciones, aunque mantienen otras que ya se podrían considera sus feudos.

Es el caso de Daimiel, Malagón, Bolaños, Membrilla, Almodovar del Campo o Torralba de Calatrava o Villamayor de Calatrava, este último, con menor población.

Estos alcaldes parece que son los destinados a jugar un papel importante en la recuperación de la presencia “popular” en la provincia, más cuando, estos resultados municipales, llevan a que la Diputación Provincial, una vez más, vuelva a estar gobernaba por los socialistas, con 15 diputados –mantiene el mismo número pese a que bajó de 27 a 25 el número total de ellos- frente a los 10 del PP, que bajó dos.

Ciudadanos avanza, pero…

Ciudadanos pasaba en esa convocatoria de elecciones municipales de algo más de una decena de candidaturas a casi 40. Eso se ha traducido, casi proporcionalmente, en un crecimiento de concejales, pasando de 13 a 47.

Consiguen su primer Ayuntamiento, Guadalmez, y tendrá capacidad de decidir el próximo alcalde en Infantes, Villanueva de la Fuente o Aldea del Rey, además del ya citado caso de Ciudad Real capital.

En Tomelloso, en todo caso, el partido ha dado un paso atrás, ya que los cuatro concejales de hace cuatro años se ha convertido en uno. El cambio total de la toda la candidatura no ha funcionado en esta población, en la que en 2015 dieron el Gobierno local al PSOE en detrimento del PP, PSOE que ahora se ha beneficiado de este hecho.

Reparto de concejales

En total, en la provincia, en las municipales, el PSOE ha obtenido 503 concejales, el PP 382, C,s, 47, Unidas Podemos, 22, Vox, 11, y el resto, 23 concejales, se los reparten grupos como IU, UNCI y diversas agrupaciones independientes.