El reciclaje de envases de plástico crece un 9,6 por ciento por habitante y el de papel y cartón un 8,3 por ciento en el Consorcio RSU de Ciudad Real

A. Ruiz Ciudad Real
Fernández, Palomo y Escabias ofrecieron los datos de recogida de 2018 / A. R.

Fernández, Palomo y Escabias ofrecieron los datos de recogida de 2018 / A. R.

Se incrementa en un 0,64 por ciento el vidrio depositado en el contenedor verde y se recupera más del 40 por ciento de basura orgánica

Más de 12,5 kilos por habitante de envases de plástico, metálicos y briks se recuperaron a lo largo de 2018 a través de los contenedores amarillos, lo que supone un incremento del 9,6 por ciento respecto a 2017 en los 92 municipios del Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Ciudad Real, comentó la coordinadora de Ecoembes en Castilla-La Mancha, Clara Fernández, que también destacó el positivo incremento del 8,3 por ciento registrado en la recuperación de papel y cartón a través de los contenedores azules, lo que posibilitó el reciclaje de más de 11 kilos por habitante.

La incorporación de más de 200 contenedores de envases ligeros durante el último año, gracias a la colaboración del Consorcio y Ecoembes, ha contribuido a estos incrementos, apreció Fernández, que indicó que en 2018 se recuperaron más de diez mil toneladas de residuos de envases.

En cuanto al contenedor verde, se recogieron aproximadamente unas 4.500 toneladas, incrementándose un 0,64 por ciento con respecto al año anterior, expuso el presidente del Consorcio, Pedro Antonio Palomo, que resaltó que esta cifra ronda las 4.700 toneladas si se le suma lo que se recupera en la planta de tratamiento.

El incremento en la concienciación de los ciudadanos y prestaciones puestas en marcha como la recogida en establecimientos hosteleros y recogida puerta a puerta han favorecido este aumento en la recuperación de vidrio, agregó.

Respecto a residuos sólidos, en los 92 municipios que conforman el Consorcio se recogieron 167.000 toneladas en 2018, lo que supone 1,26 kilos por habitante y representa un 0,93 por ciento menos respecto a 2017.

Palomo también destacó que en 2018 se recogieron 146.000 toneladas de basura orgánica y resto, lo que constituye un 0,67 menos que en 2017 y refleja que cada vez es mayor la concienciación de los ciudadanos de la provincia, quienes “vamos reciclando y separando más”.

“Desde el Consorcio, continuamos con los programas de educación ambiental sobre todo en los colegios” y fruto de estas iniciativas son estos resultados, agregó Palomo, que resaltó que se están cumpliendo los objetivos de recuperación de basura orgánica que no va al vertedero, que se situaron en el 41,22 por ciento en 2018, aproximándose al reto marcado por las normativas europeas y medioambientales de recuperar el 50 por ciento en 2020.

Gracias a la puesta en funcionamiento de un segundo turno en la planta de tratamiento, se está logrando este crecimiento en la recuperación de basura orgánica, a lo que se añadirá la prevista automatización de la planta con fondos europeos, ya confirmados por la Junta de Comunidades, añadió el presidente del Consorcio que, acompañado de la vicepresidenta, Mercedes Escabias, indicó que en 2020 se procederá a la instalación de un nuevo contenedor, marrón, para residuos orgánicos.