El Tribunal Superior decidirá en una nueva vista si anula el juicio por la presunta violación de Porzuna

Belén Rodríguez Ciudad Real / Albacete
El joven que fue absuelto, en una de las sesiones del juicio en la Audiencia de Ciudad Real / Clara Manzano

El joven que fue absuelto, en una de las sesiones del juicio en la Audiencia de Ciudad Real / Clara Manzano

Fiscalía y acusación recurrieron la sentencia absolutoria de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Ciudad Real que declaró inocente a un joven acusado de agredir a una amiga

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, con sede en Albacete, celebrará el próximo martes una vista oral (no suele ser lo habitual) solo con los abogados y la fiscalía, para dilucidar si anula o no el juicio de la Audiencia Provincial de Ciudad Real en el que se absolvió a un joven de una presunta violación en Porzuna, en la primavera del año 2018.

“Es una buena señal que haya vista”, remarca Ángel María Rico, el abogado que representa a la chica de 20 años que mantiene que fue violada de una forma brutal. El caso se verá en el alto tribunal de Castilla-La Mancha en base al recurso de fiscalía y acusación particular a la sentencia absolutoria de la sección segunda de la Audiencia Provincial, con la que no quedaron conformes.

En este tipo de recursos, cuando hay una persona absuelta, no cabe imponer una condena, sin más (en caso de dar la razón a quines apelan). Si se considera que los argumentos son suficientes para echar por tierra la fundamentación del fallo, se repetiría el juicio con un nuevo tribunal, algo en lo que confía la acusación.

La chica no tenía motivos para denunciar

“La sentencia absolutoria omitió una valoración sobre la falta de motivos para denunciar algo que no hubiera ocurrido realmente y obvió la jurisprudencia del Tribunal Supremo, invocada por esta acusación respecto a la trascendencia que tiene la amenaza con la divulgación de videos de contenido sexual para quebrar la libre voluntad de la víctima”, señala Rico.

El abogado apela además “a la trascendencia que en este tipo de delitos tiene la declaración de la víctima, que resultó de todo punto creíble y sincera”.

Los hechos probados

La sentencia considera probado que la madrugada del 15 de abril de 2018 el acusado y la denunciante, algo más que amigos desde la adolescencia pero sin llegar a novios, quedaron en un parque de Porzuna. Lo hicieron tras intercambiar ‘whatsapp’ amigables al principio, que subieron de tono después.

Cuando por fin se vieron en el lugar convenido, la sala consideró probado “que ambos mantuvieron relaciones sexuales completas por vía vaginal y bucal sin que hayan quedado acreditados los actos de agresión física ejercidos por el acusado con la finalidad de que ésta, mantuviera dichas relaciones sexuales, ni por tanto las palabras amenazantes que dirigió a la víctima si denunciaba lo acaecido”.

Ella dice que la arrastró a un callejón

La chica mantiene desde la primera denuncia que la arrastró hasta un callejón próximo a la zona de la quesería y la violó, después de darle un bofetón, cogerla en volandas y propinarle otros golpes, con amenazas de muerte para que no lo contara.

Después de esto la denunciante, en tratamiento psicológico por estrés postraumático, fue corriendo a buscar a su madre, con la que acudió al centro de salud. En este caso se activó el protocolo para denuncias por delitos contra la libertad sexual de forma inmediata.

Pasó año y medio en prisión

El acusado de este caso, un joven de solo 21 años, pasó un año y medio en prisión preventiva  antes de ser absuelto a mediados de noviembre del año pasado, cuando se celebró el juicio.