“El único recuerdo que mi madre tenía de su padre era el de la madrugada que se lo llevaron”

-Santiago Mendiola, nieto de uno de los represaliados de la provincia en Valdenoceda, Juan Pedro Aliaga, de Argamasilla de Alba, espera “empezar a cerrar la herida” ahora que tienen sus restos -Otro abril cargado de emociones para la asociación de familiares del penal  

Belén Rodríguez
Ciudad Real

Santiago Mendiola, nieto de Juan Pedro Aliaga Sánchez Rey, un vecino de Argamasilla de Alba represaliado en el penal burgalés de Valdenoceda en 1941, siente que con los restos de su abuelo, que recuperó este sábado en esa localidad, y que este domingo pretende enterrar en el cementerio de Argamasilla de Alba, junto a su madre, Alejandra Aliaga, fallecida el año pasado, “empezaremos a cerrar una vieja herida familiar”.

No sabe mucho de la historia, pero sí del estigma que dejó en su familia. Su madre sólo recordaba de su padre, que murió con 35 años en esa terrible cárcel, la madrugada que se lo llevaron de su casa “y también tenemos una carta, la última que escribió”, explica.

Como tantos otros enviados allí desde las cárceles de Ciudad Real en la dura posguerra oficialmente murió de “colitis”, en realidad de hambre, frío y miseria, “para que iban a malgastar balas”, dice el nieto, y fue enterrado en una de las fosas sin nombre del cementerio del pueblo, que desde hace seis años está abriendo la Asociación de Familias de Represaliados en Valdenoceda, fundada y presidida por José María González, vasco de Amorebieta con orígenes en Torralba de Calatrava (esta asociación empezó por su empeñóo en los años noventa de encontrar los restos de su abuelo).

Cada año, en torno al 14 de abril, histórica fecha de la proclamación de la II República, celebran un acto para homenajear a las personas cuyos restos poco a poco han ido exhumando e identificando mediante costosas pruebas de ADN. Ya han identificado a 62 de los 154 enterrados en fosas sin nombre y según explica González en una conversación telefónica con Lanza “vamos a continuar. El problema es que debemos 4.800 euros al laboratorio que nos hace los análisis porque llevamos cuatro años sin recibir subvenciones, por eso nos hemos constituido en asociación”.

Este año se han entregado los restos de once represaliados, siete de ellos de la provincia de Ciudad Real como Juan Pedro en un acto en el que se han concentrado decenas de personas y ha contado con la presencia del escritor Ian Gibson y la historidadora Mirtha Nuñez.