La Asociación de Familias y Mujeres de Medio Rural (Afammer) ha reivindicado el papel de las mujeres de los pueblos y su poder transformador en las últimas décadas. Ha sido en la jornada internacional conmemorativa de los 40 años de su fundación, titulada ‘Las mujeres son el impulso del mundo rural’, celebrada en el pabellón ferial, que ha encabezado Elena de Borbón, presidenta de honor de la organización, quien ha calificado la celebración de “jornada especial”.
“La mujer rural es un pilar de la sociedad y es fundamental para frenar el incremento de la despoblaciones en España”, ha señalado la también directora de proyectos de la Fundación Mapfre, después de agradecer a Quintanilla su “incansable trabajo”.

De Borbón ha apostado por impulsar cambios que den lugar a “nuevas oportunidades” que favorezcan “el arraigo”. Es uno de los objetivos, ha dicho, en los que trabaja la Fundación Mapfre en colaboración con entidades como Afammer para “revitalizar la inclusión y la inserción sociolaboral en el medio rural”.
La infanta también ha valorado “el talento” femenino en los núcleos no urbanos y la labor de entidades como Afammer “que han hecho el milagro de ayudar a miles de mujeres de toda España y, seguramente, que también de otros lugares del mundo”.

Servicios y comunicaciones
En la jornada, en la que han participado más de 400 mujeres, José Manuel Caballero, presidente de la Diputación de Ciudad Real, que también ha intervenido, también ha reconocido el trabajo de Afammer, que tiene cerca de 200.000 asociadas, y “la fuerza, energía tesón y pasión” de la ciudarrealeña Carmen Quintanilla, su fundadora y presidenta.
Caballero ha llamado la atención de las discriminaciones y desigualdades que sufren las mujeres rurales, aunque también han sido, según ha subrayado, agentes del cambio del mundo rural y de su modernización.
Un ejemplo de esta transformación, ha recordado, fue la entrevista que leyó a una centenaria, en la que destacó como cambio más significativo que “sus nietas iba a ser iguales a sus nietos”.
Es un ejemplo ilustrativo del desarrollo alcanzado en los núcleos de menos de 10.000 habitantes, donde todavía quedan por romper “muchos techos de cristal para que las mujeres puedan avanzar y progresar”.
Por ello, Caballero ha valorado el impulso de las mujeres organizadas en asociaciones, sumado a las mejoras en la dotación de servicios que realizan las instituciones en los pueblos para “que la mujer pueda arraigar”.

La Corporación provincial que preside está en este empeño, en una provincia rural con más de 20.000 kilómetros cuadrado, con políticas “con inteligencia” para garantizar los derechos “con independencia del signo político”.
Además de los servicios en educación y sanidad, ha destacado los puntos de inclusión digital (PID) como “derecho esencial y elemental”. También trabajan en las comunicaciones “para que se puedan desplazar los habitantes de los pueblos”, a través del arreglo de las carreteras provinciales, incluso de caminos, como en el caso de los que comunican a Valdemanco del Esteras.
Esta valorización es también, según Caballero, la del sector agroalimentario, uno de los ejes económicos de la provincia, además de otras oportunidades para atraer a personas que emigraron o a otras “más urbanitas” para que recalen como turistas en el territorio provincial.
“Se vive bien en los pueblos”, ha reflexionado, por lo que ha defendido “los servicios” para alcanzar una “vida en plenitud”.

Protagonistas de su historia
La fundadora y cabeza ejecutiva de Afammer, Carmen Quintanilla, se ha mostrado “contenta y emocionada” por haber cumplido 40 años “demostrando a la sociedad española que las mujeres rurales construyen su propia historia cada día”.
“No habrá futuro en los pueblos de España si no se cuenta con las mujeres rurales”, por lo que la labor de la organización en 40 años ha permitido “que hayamos roto la invisibilidad del colectivo, y los estigmas que había en 1982”.
Han sido muchos, ha dicho, los retos conseguidos, como que “estemos en la agenda política” y que “trabajemos al unísono por el gran pacto rural europeo y por el diálogo entre el mundo rural y el mundo urbano”.
Pero también “hay desafíos” por conseguir “como en la brecha salarial, el silencio que sufren las mujeres ante la violencia de género, la necesidad de darle a la cara del empleo el rostro de la mujer, o una mayor presencia femenina en lso órganos de poder de las cooperativas y organizaciones agrarias.

Igualmente, aprovechadno la celebración del Día Internacional de las Mujeres Rurales (el 15 de octubre) ha tenido palabras de agradecimiento para las más de 195.000 mujeres que forman parte de la asociación «por levantar la bandera de la igualdad de oportunidades» en España y en «la cúspide internacional».
La alcaldesa de Ciudad Real, Eva María Masías, ha calificado de «privilegio» la celebración de la jornada en el marco del pabellón, recién rehabilitado. A su vez, ha subrayado la importancia de la labor de Afammer en 40 años, que ha contribuido a garantizar «los derechos y la defensa de la mujer en el medio rural». Ha manifestado que las mujeres rurales son el futuro de los pueblos, y ha apostado por luchar por la igualdad oportunidades para dinamizar las economías ruraels y su propio desarrollo personal.
También ha celebrado el papel de la capital como «ciudad de reyes, de cultura, tradición y gastronomía», que ha evolucionado «de ser una ciudad de paso a acoger grandes actos como éste».
Ponentes
Entre los ponentes que han intervenido están Ali Bety, ministro y Alto comisionado de la Iniciativa 3N de la República de Níger; An Hermans, presidenta de la Unión Europea de Mayores; Eliane Farias de Souza, portavoz de la asociación de mujeres “Acao da Praia” en el estado de Alagoas (Brasil); José Manuel Caballero, presidente de la Excma. Diputación Provincial de Ciudad Real, o Eva María Masías, alcaldesa de Ciudad Real, entre otros.

