‘Espacio Disponible’ llegó con su carga de reflexión sobre el papel de los mayores

Aurelio Maroto La Solana
La función habla de lo que hemos visto de nuestros padres y el futuro que nos espera tras la jubilación y la inevitable llegada de la vejez /Lanza

La función habla de lo que hemos visto de nuestros padres y el futuro que nos espera tras la jubilación y la inevitable llegada de la vejez /Lanza

La función habla de lo que hemos visto de nuestros padres y el futuro que nos espera tras la jubilación y la inevitable llegada de la vejez. El matrimonio sólo quiere su ‘Espacio Disponible’, de ahí el título de la obra escenificada ayer por Perigallo Teatro en el auditorio de la Casa de Cultura ante menos público del esperado

Palmira y Genaro son dos jubilados que pasan los 70. Un matrimonio mayor, lúcido y muy feliz en su casa, pero que tiene un hijo que viene para llevárselos con ellos, cosa a la que se niegan en rotundo. Una noche de insomnio desencadena una conversación disparatada a la vez que coherente, hilarante a la vez que profunda.

La función habla de lo que hemos visto de nuestros padres y el futuro que nos espera tras la jubilación y la inevitable llegada de la vejez. El matrimonio sólo quiere su ‘Espacio Disponible’, de ahí el título de la obra escenificada ayer por Perigallo Teatro en el auditorio de la Casa de Cultura ante menos público del esperado.

“Hemos estado girando por toda España y teníamos que venir a La Solana, un pueblo con tanta tradición teatral”, declaró a los medios locales la actriz Celia Nadal, que encarna el papel de Palmira. “Es una función muy divertida pero con una carga de profundidad y unos personajes que te los comes”, decía.

Comedia

En tono de comedia, la obra reflexiona sobre la sociedad que ha retirado a los jubilados porque sólo generan gastos “y nosotros creemos que no es así, por eso reivindicamos su valor y lo hacemos con sentido del humor”. “Es una comedia con mucha esperanza”, afirma.

La actriz, que comparte escenario con Javier Manzanera en el rol de Genaro, revela que la obra comenzó a escribirse pensando en sus propios padres. La función se montó bajo la dirección de Antonio Guijosa, convencidos de que tendría éxito. Y así ha sido, y está siendo, según demuestran los premios conseguidos en distintos festivales de ámbito nacional y el largo recorrido que está teniendo el montaje. “Ha sido abrumador y esos reconocimientos sirven como aval para el público”.

Tras años girando por España, con temporada en el Teatro Lara de Madrid incluida, buscan salir de nuestro país si encuentran el lugar y el momento. Tal es su deseo.