Logo Lanza Digital
  • Ciudad Real
  • Resultados deportivos de Ciudad Real en directo
  • Ligas Globalcaja Diputación Ciudad RealLa Liga Globalcaja Diputación es un emocionante campeonato de deporte base que reúne a los más pequeños talentos de la región, con competiciones de fútbol 8, balonmano y baloncesto. La Liga Globalcaja Diputación se ha consolidado como un referente en el deporte base de Castilla-La Mancha, gracias al apoyo de instituciones locales y provinciales. En cada jornada, familias, entrenadores y jugadores convierten los campos de fútbol en puntos de encuentro y convivencia, fortaleciendo el tejido social de las localidades participantes. Sigue en LanzaDigital todas las noticias, resultados, clasificaciones y estadísticas de la competición.
  • El Campo
  • Blogs
  • Opinión
  • Internacional
  • Nacional
  • Estilo de vida
  • Televisión
  • Agenda Cultural
  • Anuncios Oficiales
  • Galerías
  • Toros
  • Carnaval 2026
  • Imágenes del día
  • Vídeos
  • Suscríbete a nuestra newsletter
Logo Lanza Digital

Esther Almarcha: “No soy bibliófila, los libros tienen su razón de ser en su lectura, en su uso”

Reproducir
Esther Almarcha en su despacho / Clara Manzano
Aurora Galisteo / CIUDAD REAL
La biblioteca de Esther Almarcha, profesora titular de Historia del Arte en la Universidad de Castilla-La Mancha y directora del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, entre otros, atesora miles de libros, no se atreve a dar una cifra, que invaden todas las estancias de su casa, aquí, en Ciudad Real, y en la familiar ubicada en Manzanares. Su pasión por la lectura desde que era muy pequeña le ha llevado a poseer una copiosa biblioteca que se podría sistematizar en tres ámbitos: uno relacionado con lo profesional, libros de historia e historia del arte, un segundo segmento en el que se aprecia su enorme interés por la literatura de viajeros extranjeros por España, y que en algún momento se extiende a viajes de extranjeros por otras partes del mundo, y, por último, una tercera parte relacionada con la ficción. Le cuesta decantarse por alguno en concreto pero, finalmente, muestra, entre otros, una primera edición que se hizo en España del libro “El camino de Don Quijote” de August F. Jaccaci o un ejemplar del de Kurt Hielscher “Viajes por tierra española”, del que posee varias ediciones

PREGUNTA.- ¿Cuándo comenzó su afición por la lectura?. ¿Recuerda cuáles fueron los primeros libros que leyó en su infancia?

RESPUESTA.- En mi casa siempre ha habido muchísimos libros. Vivía con nosotros una tía que, desde muy pequeños, nos ponía a leer. Empecé siendo niña leyendo cuentos, recuerdo los grandes cuentos de Andersen, y, rápidamente, pasé a la literatura del siglo XIX que a ella le fascinaba.

El hecho de que mi tía siempre nos estuviera introduciendo, hablando, de la literatura y de lo bonito que eran los libros, decía que hablaban de los seres humanos frente a las matemáticas que eran muy frías, nos hizo a todos los hermanos muy lectores.

Mis hermanos siempre estaban con un libro en las manos y mis amigas de la infancia eran también muy lectoras era un mundo de lectura, lectura y lectura y, también, de querer poseer el libro porque es tuyo, y no es tuyo solamente para ti sino que te permite prestarlo a tus amigos, intercambiarlo, y eso ha sido y es una actividad que sigo haciendo continuamente.

P.- ¿Cuáles son esos libros “especiales” que atesora en su biblioteca?

R. – Una parte reducida del conjunto de mi biblioteca es la de casa de mis padres, la de la familia, algunas de las piezas que para mí tienen más valor pertenecen a ella porque algunos de esos libros son de mi abuelo materno que murió muy joven, con apenas 35 años. Son libros que para mí tienen una referencia y, además, fue su hija la que me introdujo en la lectura.

Algunos de esos libros “especiales” son un Quijote ilustrado del siglo XIX, con grabados de Gustavo Doré, hay una Historia de las Revoluciones, libros con grabados de monumentos del mundo… Y luego mi padre se preocupaba mucho porque tuviéramos aquellos libros que él pensaba que para nuestra formación eran importantes y nos compraba enciclopedias, diccionarios, etc.

Recuerdo tres volúmenes que compró de “El Arte y el Hombre” de René Huyghe, un historiador francés del arte, son libros para mí muy interesantes por lo que han supuesto en la tradición de la familia y en mi propia formación. Tengo también bastantes libros de la II Guerra Mundial, un tema que a mi padre le apasionaba y yo he leído mucho sobre ello porque quería leer lo que le gustaba a él.

Y el primer libro que yo poseo como mío me lo regaló una hermana, cuando ya dejé de creer en los Reyes Magos, que va delante de mí, “La isla del tesoro”, de Robert Louis Stevenson, ése fue mi primer libro.

A partir de ahí, entre todos los libros que mi tía nos había dado a leer, ella siempre hablaba con pasión de un libro que le había encantado, lo había leído en la biblioteca municipal de Manzanares, de donde soy yo, que es el “Viaje por España” de Teófilo Guatier, un viajero francés que viene a España un poco antes de mediados del siglo XIX, en torno a 1840, que pasó por Manzanares y en el libro cuenta cosas de Manzanares. A mí me fascinó el hecho de cómo nos ven otros, como veía un extranjero a mis antepasados de Manzanares, y a partir de ahí empecé a tener una afición feroz por la literatura de viajeros extranjeros por España que es un elemento que colecciono, que continuamente estoy leyendo, y que en el año 1994 se convirtió en una de mis líneas de investigación.

esther almarcha CM 2
Algunos de esos libros “especiales” son un Quijote ilustrado del siglo XIX / Clara Manzano

P. – ¿Qué es lo que más gusta leer?

R. – Como todo en la vida vas pasando por épocas. Siempre he sido muy lectora del género literario, como la literatura de viajes, la novela, el ensayo, las biografías y las autobiografías me gustan también bastante, pero cuando empecé a formarme a nivel universitario los tiempos son otros y tienes que dedicarle más tiempo a otras lecturas que en otra época de la vida no lo has hecho.

Intento no estar siempre leyendo de lo mío. En época de vacaciones, Navidad y verano, me dedico a la novela un género que a lo largo del curso académico no tiene cabida.

P.- De todos cuantos posee, ¿cuál es el libro que más valor sentimental tiene para usted?

R.- Tengo muchos libros que tienen mucho valor sentimental. Además del primero que ya he comentado, algunos que me han regalado alumnos, regalos especiales, por ejemplo de mi gran pasión que es la fotografía tango varios dedicados por Cristina García Rodero, libros especiales por su edición, porque me gusta mucho el mundo de los grabados, en fin, muchos.

Si me preguntaras que libro salvaría de mi biblioteca en caso de incendio me resultaría muy difícil responder.

P.- Su biblioteca es, también, su lugar de trabajo. ¿Cómo la tiene organizada?

R. – Mi biblioteca se puede sistematizar en tres ámbitos; uno que está relacionado con lo profesional, libros de historia y de historia del arte, un segundo segmento que está relacionado con mi interés por la literatura de viajeros extranjeros por España, y que en algún momento se extiende a viajes de extranjeros por otras partes del mundo, que los tengo colocados por la fecha en la que realizaron el viaje por España, y, por último, una tercera parte relacionada con la ficción.

ester almarcha CM 5
Posee una amplia colección de fotografía / Clara Manzano

P.- ¿Cuál es la “joya” de su biblioteca?

R. – El tema de los aprecios de los libros viene por muchas cosas. No es lo mismo valor que precio. A lo mejor el libro con una edición barata tiene un valor económico significativo. Yo, por ejemplo, conservo una primera edición que se hizo en España del libro “El camino de Don Quijote”, de August F. Jaccaci, con unas fotografías pegadas, porque todavía no había posibilidades de editar fotografías y entonces las pegaban, que es un libro de una edición súper barata pero es una edición tan singular o tan rara que tiene cierto precio.

Los valores son tan relativos que no podría decir cuál es el de más valor. En cuanto al libro más antiguo que tengo es del SXVII pero no está aquí, está en la otra biblioteca que tengo en la casa familiar de Manzanares. Aquí sí que tengo algunos libros del SXVII pero, posiblemente, si se lo enseñara a una persona la dejaría fría porque no tiene ni imágenes ni nada. Hoy vivimos en un mundo muy visual y vamos buscando libros ilustrados, más llamativos o que tengan alguna fotografía.

P. – ¿Y libros que en sí mismos sean una rareza?

R. – De los libros que tengo en mi biblioteca hay tres que presté hace unos años para una exposición en el Museo Arqueológico Nacional, hubo que hacerles seguro y bastante papeleo y eso hace que sean raros. Uno de ellos es de grabados estampados que representan edificios singulares del mundo, es maravilloso; los tres son del siglo XIX; ese libro, con esas estampas, corresponde a una edición alemana con imágenes de edificios importantes del mundo.

El otro es un relato de un viaje por Italia que tiene también imágenes como ilustraciones hechas mediante procedimiento de xilografía.

No soy bibliófila, mi amor a los libros no es por tenerlos, mi biblioteca, mi forma de verla, es que el libro tiene su razón de ser en su lectura, en su uso, de hecho yo dejo mis libros a los alumnos. Dicen que los libros que dejan no vuelven pero yo los dejo y muchos otros van a exposiciones y no me importa, creo que lo importante es que se usen no que estén ahí. Y tampoco tengo esas bibliotecas de libros del XVI, del XVII o del XVIII, es una biblioteca profesional y de amante de un tipo de libros.

ester almarcha CM 4
Esther Almarcha nos muestra su colección de «pre-cine» / Clara Manzano

P. – Por su actividad profesional los libros de historia, de historia del arte, ocupan un lugar importante

R. – Ocupan muchos metros. Los libros de historia del arte tienen la mala costumbre de ser normalmente en papel cuché, de gran formato, pesan mucho… pero son apasionantes. Sí, tengo una parte importante de historia del arte y una parte importante de historia aunque los de historia universal y de historia de España están en Manzanares, aquí solo tengo un pequeño reducto que son los que tengo más al uso.

Tengo muchas enciclopedias que tenían maravillosas fotos para hacer diapositivas para poderlas poner en clase. Yo inicié mi vida profesional cuando dábamos las clases con diapositivas, venimos de un mundo analógico al mundo digital. Comprábamos libros para hacer diapositivas de sus imágenes y proyectarlas en clase.

Dentro de mi biblioteca profesional la historia del arte es amplísima. En principio, cuando empecé a estudiar, me interesaba todo pero cuando inicié mi actividad docente en la universidad empecé a adquirir, sobre todo, publicaciones más en mi línea de docencia y de mis intereses de investigación.

En mi biblioteca de historia del arte tienen muchísimo peso tres áreas que son con las que trabajo: las técnicas artísticas, cómo se hace un grabado, una fotografía, un óleo o cómo se construye, tengo una parte significativa con bastante literatura teórica, tratados de arquitectura o de pintura, dentro de ese mundo de las técnicas también tengo otra área que es significativa también, que además está dando muchas sorpresas en el conocimiento de cómo se realizaron las obras de arte, que es la restauración y la conservación de las obras de arte y eso ocupa un espacio muy significativo.

Luego hay otro tercer bloque de esa historia del arte que es relativa a temas patrimoniales, la historia de la tutela, la destrucción del patrimonio, desde bibliotecas hasta monumentos, por las guerras, desastres, o por la propia destrucción que ha generado el ser humano. Un ejemplo de ello fue España en los años 60 con el desarrollismo. Ciudad Real es un caso patente. Hemos prestado muy poca atención a nuestra ciudad, tengo bastante literatura en ese sentido, aparte de que durante más de 20 años he estado vinculada a un proyecto de investigación sobre la restauración monumental en España durante el franquismo, por tanto tengo mucha literatura de ese ámbito.

No puedo obviar tampoco los múltiples catálogos de exposiciones que poseo de museos de España y de todo el mundo. La mía no es una biblioteca del arte canónica, claro que tengo a Velázquez, pero no es lo más significativo.

P. – Es usted también una gran apasionada de la fotografía como se puede ver, a simple vista, en su biblioteca.

R . – Efectivamente, tengo también un apartado importante de libros sobre historia de la fotografía y eso me ha llevado a coleccionar, también, numerosos elementos. Uno de los libros que poseo es “El color del sol” donde se explica que la primera fotografía en color al alcance de todo el mundo data nada menos que de 1907. Dos años después de su primer centenario se publicó este libro, pionero en nuestro país sobre el tema. Centrado en España, en él se recogen un gran número de placas autocromas realizadas por fotógrafos profesionales y aficionados españoles, así como una selección de aquellas realizadas por fotógrafos extranjeros que vinieron a la península enviados por instituciones como The Hispanic Society de Nueva York, la National Geographic o la Fondation Albert Kahn.

Además, tengo una amplia colección de autocromos de los años 20 que son muy raros, placas de cristal preludio de la fotografía en color.

P. –  Ya ha comentado que le cuesta decantarse por algún libro en concreto de su copiosa biblioteca. Pero, aun así, me gustaría que nos mostrara algunos de esos más especiales…

R. – Tengo tres ediciones diferentes del libro de Kurt Hielscher “Viajes por tierra española”, el primero lo compré en La Habana, es un maestro alemán que viene a España y le pilla aquí la I Guerra Mundial. Si se hubiera vuelto a Alemania, como tenía pensado, hubiera tenido que ser soldado y no quería. Se queda en España y recorre todo el país haciendo heliografías; es uno de los primeros viajes fotográficos por nuestro país. El libro tiene doscientas y pico fotografías pero hizo más de 1.500 que están todas en la Hispanic Society of America.

El Centro de Estudios de Castilla-La Mancha tiene un convenio con esta sociedad y, hace algún tiempo,  realizamos un proyecto de investigación y una exposición, estuvo circulando por toda Castilla-La Mancha y algunas otras regiones españolas, que se denominó “Viaje de ida y vuelta” y escogimos algunas de las fotografías de Hielscher relacionadas con Castilla-La Mancha.

Aquí tengo otro de 1907 que es solamente de fotografías de Toledo, de un autor llamado A.F. Calvert, que realizó libros de fotografías cada una de las ciudades más importantes de España.

Y os puedo enseñar también un ejemplar de “Viaje por España”, del Barón Charles Davillier,  ilustrado por Gustavo Doré de 1862. Ese año, el pintor y dibujante Gustave Doré convence al Barón Charles Davillier para emprender juntos un largo viaje por España. Doré, animado por Davillier, acariciaba la idea de realizar una edición ilustrada del Quijote en Francia, actualmente, quizá la más conocida de cuantas circulan por el mundo, y durante el extenso periplo por España tomó centenares de excelentes bocetos que ahora aparecen reproducidos en esta edición. Son todo xilografías.

Como curiosidad, os puedo decir que conservo todos los boletines de la Asociación Española de Amigos de los Castillos que se crea en España después de la Guerra Civil y que fue muy importante para lograr que no se destruyeran más. Fueron los que empezaron a ponerle el ojo a esas fortalezas. Son varios volúmenes que pertenecían a otra biblioteca. En concreto, han estado en manos de dos arquitectos, Luis Cervera Miralles y su hijo, y tienen sus exlibris. Tienen una buena encuadernación española.

P. – Junto a los libros vemos también una curiosa colección de los primeros objetos relacionados con el cine y la fotografía…

R. – Mi padre era empresario de cine en Manzanares y aquí en el Quijano, Pedro Almarcha. Efectivamente, esto que veis aquí son autocromos estereoscópicos y normales, son dobles para que se vean en un estereoscopio con volumen de los años 1920.

El preludio del cine son las linternas mágicas que también tengo varias, infantiles, de adultos y también de profesionales; iban por las ferias, ponían una sábana y proyectaban las placas de vidrio. Algunos de estos elementos los hemos expuesto en la Escuela de Arte y Diseño “Pedro Almodóvar” de Ciudad Real.

Entre otras cosas, también conservo bastantes litofanías y cámaras fotográficas de muchos tipos. Aquí podéis ver la primera Kodak para turistas, la Brownie número 1, y tengo una gran colección de fotografías, de daguerrotipos.

Siempre vinculada a la investigación y a la docencia universitaria

ester almarcha CM 072
Esther Almarcha / Clara Manzano

Esther Almarcha acumula una amplia y dilatada trayectoria profesional vinculada a la investigación y la docencia universitaria como profesora, y doctora, en Historia del Arte. Su vocación, según explica en la entrevista concedida a Lanzadigital, arranca desde joven.

“Cuando estaba estudiando en el instituto me gustaba la historia, me gustaba muchísimo leer y llegó un momento que no tenía muy claro si irme hacia filología o a historia. De la filología había una parte que no me gustaba, que era el tema de lingüística, y entonces no me vi en Filología Hispánica. Finalmente, estudié Geografía e Historia e hice la sección de Historia del Arte”, explica.

Inició sus estudios universitarios, en la Complutense de Madrid, “un poco sin concretar” pero en primero de carrera tuvo un profesor, Jaime Brihuega, que luego fue su director de tesis, que le mostró una historia del arte muy diferente a lo que ella conocía y, asegura, “me quedé enganchadísima”.

Terminada su carrera universitaria, Esther Almarcha realizó su tesis doctoral sobre la arquitectura y el urbanismo en los pueblos construidos en Castilla-La Mancha después de la Guerra Civil, los reconstruidos y los de colonización, un tema en el que ha seguido investigando mucho. “Durante muchos veranos mis vacaciones han sido en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares, este verano es el primero que no he ido después de más de 20 años acudiendo todos los veranos”, explica sonriente.

Se licenció en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1985 y empezó a hacer la memoria de licenciatura, y los cursos de doctorado, y se presentó a una beca de formación del personal investigador, que era por cuatro años, y que estaba vinculada a la recién instituida Universidad de Castilla-La Mancha. “Aquí estuve como becaria y ya, siendo doctora, me presenté a una plaza y desde entonces, 1990, estoy dando clases de Historia del Arte”.

Por último, cabe destacar que Esther Almarcha es, actualmente, la directora del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, un instituto de documentación, investigación y divulgación, vinculado a la Universidad de Castilla-La Mancha del que fue también su codirectora, junto al historiador Isidro Sánchez, desde el año 2003.

Publicidad Lanza Digital
Publicidad Lanza Digital
Noticias relacionadas:
“Marty Supreme”, acertadísimo título por ese SUPREMO con el que adornan o puntualizan a su protagonista que se siente por encima de cualquier barrera o condicionamiento
Escena de 'Duelo a muerte en el OK Corral'
José Luis Vázquez (i) José Ramón Muñoz (d), de 'MediCINE' / Clara Manzano
'Resilentia', El Documental Sobre El BSR Amiab Albacete, Seleccionado En Festivales De Cine De Lisboa Y Berlín / AMIAB
Visita de la delegación del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay / JCCM
CArtel de 'La voz de Hind' / Lanza
Cerrar