Florența Ciobotaru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real: «España ha sido y sigue siendo uno de los destinos favoritos de los rumanos»

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Florența Ciobotaru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

Florența Ciobotaru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

Con motivo del Día de Europa, que se celebra este 9 de mayo, entrevistamos a la responsable del único consulado que existe en la provincia de Ciudad Real, el de Rumania,

Pregunta- Qué labor desempeña el Consulado de Rumanía en Ciudad Real y cuál es el papel de la cónsul?

Respuesta.- La principal función del Consulado de Rumanía en Ciudad Real es la defensa de los intereses del Estado rumano y de sus ciudadanos mediante la prestación de servicios y la asistencia consular facilitada a los ciudadanos de nacionalidad rumana residentes dentro de la demarcación consular, que reúne cuatro provincias de Castilla-La Mancha: Ciudad Real, Toledo, Albacete y Cuenca.

Nuestra labor primordial consiste en suministrar los trámites y las prestaciones consulares en ventanilla, solicitudes relacionadas con el registro civil (inscripciones de nacimiento, matrimonio y defunción), documentos notariales (actas, poderes de todo tipo, declaraciones juradas, legalización de documentos), pasaportes y salvoconductos de viaje, adquisición de nacionalidad, certificados de ley, etc.

Un papel significativo de nuestra actividad lo desempeña las actuaciones en casos de emergencia, concretamente proporcionar la asistencia y protección consular a nuestros compatriotas que se encuentran en situaciones especiales: personas hospitalizadas, casos sociales, accidentes de tráfico, menores de edad tutelados por las autoridades españolas, ciudadanos rumanos penados o presos en centros penitenciarios, pérdida o extravío de documentación de las personas en tránsito o cualquier otra situación con carácter especial.

Florența Ciobatoru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

Florența Ciobatoru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

Desde este punto de vista, puedo afirmar que el equipo consular de Ciudad Real ha afrontado un verdadero desafío y ha desempeñado una labor muy significativa y muy útil a favor de la comunidad rumana durante este último año marcado por la pandemia de Covid-19: desde llevar a cabo las gestiones para repatriar a Rumanía, de manera conjunta con la Embajada rumana en Madrid, a más de 100 personas procedentes de esta región, en el inicio de la crisis sanitaria, hasta posteriormente, a través de la asistencia telefónica y la información actualizada sobre las condiciones de viaje a Rumanía, facilitada en todos los casos que se ha requerido, tanto a ciudadanos rumanos como a españoles.

Asimismo, el Consulado juega un papel clave en la organización logística de los procesos electorales siempre que en Rumanía se celebren elecciones legislativas, presidenciales y europeas, por lo que realiza las gestiones oportunas para facilitar el voto presencial en la sede de la oficina consular y en otros recintos exteriores dentro de la circunscripción consular.

Quisiera destacar también que, junto con los representantes de la comunidad rumana local, con las asociaciones socio-culturales, el clero eclesiástico y las profesoras de Lengua, Cultura y Civilización Rumana, la oficina consular organiza con regularidad actividades, eventos y desarrolla proyectos para promover la identidad lingüística, cultural y espiritual de la comunidad rumana de la región. dD las últimas que organizamos, puedo señalar la celebración del Día Nacional de Rumanía, el Día de la Cultura rumana, la fiesta de Martisor (un amuleto tradicional), símbolo de la primavera o el Día Internacional de la Mujer.

En cuanto al papel de la Cónsul, pues principalmente es el de planificar y coordinar todas estas actividades desarrolladas por la oficina consular y sus miembros, a las cuales se sumaría el de la representación: asistencia a actos sociales, políticos y culturales de todo tipo representando a Rumanía; el diálogo y la cooperación con las instituciones regionales, provinciales, locales; la interacción directa con los líderes de la comunidad rumana, así como contribuir al fomento de las relaciones bilaterales en los ámbitos comercial, económico, cultural, científico y del turismo.

P.- El de Rumanía es el único consulado que hay actualmente en la provincia de Ciudad Real. ¿Es debido a la gran cantidad de ciudadanos rumanos que hay en la provincia?

R.- Efectivamente, el Consulado de Rumanía es el único servicio consular de Ciudad Real y, de hecho, la única oficina consular de carrera en Castilla-La Mancha. Para poder facilitar a la comunidad una asistencia dedicada y eficaz, Rumanía dispone de 8 oficinas consulares distribuidas de manera equilibrada en todo el territorio español. En este sentido, los ciudadanos rumanos residentes en Castilla-La Mancha, tanto de la misma provincia Ciudad Real, como de Toledo, Albacete y Cuenca, disponen de servicios consulares a una distancia mínima de su residencia habitual. La gran dimensión de la comunidad rumana de la provincia es por supuesto un incentivo más por el que se haya establecido este Consulado en Ciudad Real.

Florența Ciobatoru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

Florența Ciobatoru, cónsul de Rumanía en Ciudad Real / Elena Rosa

P.- ¿Cuántos ciudadanos y ciudadanas de Rumanía hay residiendo actualmente en la provincia de Ciudad Real? ¿Cuáles son las localidades con más población rumana?

R.- En la actualidad, según las cifras publicadas por las instituciones españolas, en la provincia hay alrededor de 18.000 personas de nacionalidad rumana, concentradas principalmente en los municipios Tomelloso (más de 3.500 personas), Alcázar de San Juan (1.300), Campo de Criptana (1.100), Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, Pedro Muñoz, Valdepeñas, Puertollano, Daimiel, Manzanares.

P.- ¿A qué se dedican, principalmente, los rumanos que residen en la provincia de Ciudad Real?

R.- Según la información de la que disponemos, a menudo facilitada por los propios ciudadanos que se dirigen al Consulado, una parte importante de ellos desarrollan actividades en el sector agrícola, agroalimentario y en el ámbito de los servicios, tanto por cuenta ajena, como en calidad de autónomos. Este tipo de iniciativas, cada vez más visibles, representan sin duda una buena señal del alto nivel de integración de los ciudadanos rumanos y también un indicio de la importancia de la población rumana en el engranaje económico y social de la comunidad local.

P.- España, después de Italia, es el país que más migrantes rumanos alberga. ¿A qué cree que se debe este motivo? ¿España puede considerarse un país muy parecido a Rumanía en cuanto a cultura, costumbres o lengua, al provenir también del latín?

R.- Cuando hablamos del colectivo rumano, hablamos de ciudadanos europeos que ejercen su derecho a la libre circulación y establecen su residencia en España formando una comunidad estable, la más numerosa de las comunidades europeas, un verdadero y sólido puente entre las dos sociedades, rumana y española.

Efectivamente, España ha sido y sigue siendo uno de los destinos favoritos de los rumanos, donde muchos de ellos aportan su buen trabajo, se han desarrollado como profesionales y han adquirido habilidades.

La principal razón es ciertamente la económica y laboral, relacionada con las oportunidades que ofrece el mercado laboral local. No obstante, el clima acogedor de España, la afinidad lingüística entre los dos países o las similitudes culturales representan los factores que han contribuido a la extensión y a la acomodación de la diáspora rumana en España, acercándola más a la sociedad de acogida.

P.- ¿Qué visión tienen los rumanos de España y cuál cree que es la visión que los españoles tenemos de Rumanía?

R.- Obviamente, Rumanía y España comparten visiones y objetivos en muchos ámbitos, en beneficio de las economías y sobre todo de los ciudadanos de ambos estados.

Los rumanos que viven en España contribuyen, en las comunidades donde viven y trabajan, a la mejora de la convivencia, a través del respeto, el trabajo, el aporte cultural, la cohabitación, en una sociedad tolerante que los ha acogido de manera amigable y donde la gran mayoría se sienten como en casa. Creo que esta es precisamente la percepción que los rumanos afincados en España tienen sobre la sociedad local, a la cual consideran muy hospitalaria, abierta y dispuesta al intercambio cultural.

En lo que se trata de la opinión de los españoles sobre Rumanía, a pesar de algún estereotipo que se podría escuchar de manera aislada sobre Rumanía y los rumanos, en general, las opiniones reflejan que, desde España, Rumanía se ve como un país con mucho potencial de desarrollo, con variedad climática y muchos recursos, tanto naturales, como humanos, personas muy preparadas y especializadas. Muchos españoles que han tenido la oportunidad de viajar a Rumanía, por negocios o simplemente como turistas, y han entrado en cierta medida en contacto con los valores y el patrimonio cultural nacional, se han enamorado verdaderamente de nuestro país.

P.- Por último, ¿cree que la población rumana está bien asentada y cómoda en la provincia de Ciudad Real y en el resto de España?

R.- Considero que la comunidad tiene estabilidad y un alto nivel de integración, reflejado en el hecho de que hemos llegado a la segunda y hasta tercera generación de rumanos afincados en Ciudad Real y España, en general. Los vemos en muchos ámbitos de la sociedad: trabajadores, emprendedores, universitarios, profesores, músicos, sanitarios. En definitiva, personas de gran corazón que representan dignamente a Rumanía, desempeñando una importante labor de mantener y fomentar el vínculo con nuestra identidad, idioma y raíces. Al mismo tiempo, además de su significativa presencia en el mercado laboral, están cada vez más involucrados en la vida social local, manifestando su compromiso de solidaridad y cohesión social en un entorno abierto y acogedor.