“Ha habido momentos críticos, pero siempre hemos podido asistir con todas las garantías a los pacientes”

El director de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, Alberto Jara, relata para Lanza cómo han sido las últimas semanas en el Hospital General de Ciudad Real que, a finales de marzo, llegó a contar con 451 pacientes ingresados por Covid-19 (390 en hospitalización y 61 en UCI). Explica que siempre ha habido material de protección para los profesionales, aunque reconoce que quizás por el exceso de celo para velar por el cuidado y el buen uso del material se han podido generar disfuncionalidades. Del mismo modo asegura que nunca ha faltado un respirador al paciente que lo necesitaba

El panorama ha cambiado completamente en el Hospital General Universitario de Ciudad Real. Hace apenas seis semanas, a finales de marzo, 451 pacientes permanecían ingresados por Covid-19 (390 en hospitalización y 61 en UCI). Fue el momento de mayor tensión asistencial registrado por el centro hospitalario, que inició entonces una progresiva mejoría que el pasado domingo se cifró en 61 pacientes en camas de hospitalización y 25 en UCI.

El director de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, Alberto Jara, ha relatado a Lanza cómo han sido las últimas semanas en un hospital volcado en la lucha contra el Covid-19. Recuerda que los trabajos de preparación sobre el Covid comenzaron cuando se declaró la alerta a nivel internacional. “Empezamos a trabajar en todos los protocolos, sobre todo en los planes de contingencia. Elaboramos un plan de contingencia que giraba en torno a seis líneas estratégicas, como áreas de críticos, plan de protección a profesionales, actividad urgente, actividad programada, test diagnósticos, entre otras”, relata Jara, que recuerda que la primera sospecha de un posible caso llegó a Ciudad Real a finales de enero. “Entonces ya estábamos preparados”.

Ese paciente, que procedía de una zona limítrofe con Wuhan, se confirmó como negativo. El primer caso que llegó a Ciudad Real el 8 de marzo y “estábamos preparados basándonos un poco en la experiencia que venía a nivel internacional, como en Italia, y después en Madrid, y a nivel de Castilla-La Mancha, en Guadalajara”.

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Planificación

Explica Jara que conforme se incrementaba la demanda asistencial por Covid, se fueron desplegando los distintos recursos contemplados en el plan de contingencias. “Nunca sabes cómo se va a comportar la demanda, pero el hecho de que tuviéramos el plan preparado con tiempo nos ha permitido ir gestionándola, no voy a decir que de una manera solvente, porque esta crisis no se ha podido gestionar de forma solvente en ningún sitio, pero sí con cierta planificación de la previsión, planificando a futuro de cara a lo que nos pudiera venir”.

En este sentido desde la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real siempre se ha trabajado atendiendo estimaciones en función de las distintas curvas relacionadas con la evolución de la enfermedad en otros lugares. “Hemos intentando seguir distintos modelos, siempre siendo un poco ambiciosos e intentando poner más recursos de los que preveíamos que podríamos necesitar”, apunta Jara, que detalla que el plan de contingencia elaborado desde el centro ciudarrealeño contemplaba la habilitación de más de mil camas.

La última fase del plan correspondía a la adaptación del área de consultas para la instalación de camas, una acción que finalmente no fue necesario desplegar. “De hecho nuestro plan de contingencia al final se paró en las ochocientas y pico camas”.

El director de la GAI de Ciudad Real explicó que “es muy difícil estimar la demanda, pero creo que es importante cuando se abordan en estas situaciones, trabajar con estimaciones, analizándolas y corrigiéndolas día a día, “porque con el comportamiento diario puedes trabajar en tendencias, modelos matemáticos y, siendo un poco ambiciosos y con un poco de exceso, hemos podido gestionar la situación, no voy decir con solvencia, pero sí con cierta prudencia y en un principio teniendo recursos disponibles para lo que nos vino”.

Alberto Jara manifesta que ha sido, y es, un periodo convulso en el que su equipo directivo y él han permanecido disponibles las 24 horas al día, conectados y coordinados en todo momento con los profesionales, el Sescam y la Consejería de Sanidad. “Una de las claves más importantes en el manejo de estas crisis es el estar coordinado con todas las instituciones, los profesionales y los representantes de los trabajadores, porque al fin y al cabo también nos nutren de ideas del día a día. Esa comunicación y coordinación ha sido esencial. Ha sido una conexión continua y durante las pocas horas de descanso permanecíamos con disponibilidad absoluta telefónica. Aquí no ha habido ni festivos ni nada, no podía ser de otra manera”.

Alberto Jara, director de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real / Clara Manzano

Alberto Jara, director de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real / Clara Manzano

Hasta 451 pacientes covid

El director de la GAI de Ciudad Real asegura que por supuesto que ha habido momentos críticos, pero que siempre se ha podido asistir con las máximas garantías a todos los pacientes. “El pico más importante fue el 30 de marzo. Sin contar con pacientes con patologías no demorables, teníamos en total 451 pacientes covid: 390 en hospitalización y 61 en UCI”. En este sentido Jara recuerda que en momentos de normalidad el Hospital General de Ciudad Real cuenta con una media de 550 pacientes ingresados.

“Las UCI quizás ha sido la que más nos ha angustiado, lógicamente por la situación de los críticos, y allí destinamos los máximos recursos posibles. En el plan de contingencia contemplamos cuatriplicar el número de camas de críticos que tenemos habitualmente y, por si la demanda no podía ser satisfecha, elaboramos un plan ‘ad hoc’ para las 75 camas UCI que llegamos a tener ampliarlas a 83, pero al final no fue necesario, como tampoco fue necesario desplegar la última fase del plan de contingencia del área de hospitalización”, relata Jara, que reconoce que prefirieron pecar de cautela y precaución y estar preparados por si la demanda era aún mayor.

Material de protección

Las mayores críticas a la gestión de la pandemia han versado sobre el material de protección para el personal sanitario. Al respecto Alberto Jara ha asegurado que en todo momento hemos tenido disponibilidad de material. “El Sescam continuamente nos ha suministrado material, como lo sigue haciendo, y además hemos recibido donaciones, para las que hemos tenido que elaborar un circuito complejo, porque las donaciones hay que valorarlas desde el punto de vista de seguridad y no siempre era posible usar esas donaciones en todos los ámbitos, por lo que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales estudió todo lo recibido y comprobaba si cumplían los requisitos para proteger a los trabajadores”.

Jara confiesa que “hemos sido muy cuidadosos con el consumo inadecuado”. Los protocolos del Ministerio, que han ido cambiando continuamente, son muy explícitos en cuanto a la indicación del material y “nosotros queríamos ser escrupulosos en que se cumplieran los protocolos del Ministerio, en el sentido de cuidar el material, que siempre estuviera disponible y que no llegara un momento en el que por un uso inadecuado del mismo pudiéramos dejar a nuestros trabajadores desprotegidos”.

En este sentido, en un contexto de 4.000 trabajadores y pandemia, el director gerente del hospital reconoce que cuidar que se cumplan los protocolos a veces no es fácil y se han producido disfuncionalidades. “Han ocurrido cosas, pero lo que puedo decir es que en todo momento hemos tenido material, hemos recibido material, y es verdad que se han podido generar disfuncionalidades, por las que he pedido en numerosas ocasiones disculpas a los trabajadores, por ese exceso de celo para que ese material se cuidara y se usara de forma escrupulosa según los protocolos, con el único objetivo de que siempre hubiera disponibilidad y accesibilidad”.

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Respiradores

También ha habido polémica sobre la disponibilidad de respiradores y al respecto Jara asegura que “no hemos tenido ningún problema: cuando un paciente ha necesitado un respirador, porque así lo indicaba el especialista, siempre hemos tenido”. Reconoce que muchos respiradores no eran de alta gama como los que se usan habitualmente en las camas de críticos, pero que en este contexto de crisis, y con una UCI multiplicada por cuatro, han ofrecido con garantías todas las funcionalidades que necesitaban los pacientes intubados y así “me lo han transmitido los profesionales y en ese sentido creo que hay muchas veces más ruido que la realidad”.

Agradecimiento al personal

Para el personal Alberto Jara sólo puede tener palabras de agradecimiento. “Ha sido increíble todo lo que han hecho todos los profesionales, no solo los más directamente implicados como urgencias, anestesia, intensivistas, sino todos; el compromiso, el apoyo, la dedicación, ha sido increíble de todo el mundo”.

Así recuerda que profesionales que se han contagiado han seguido colaborando desde casa y personal infectado que no quería ir a casa porque quería seguir ayudando, pero no podía ser. Jubilados que se han ofrecido a ayudar, profesionales que han abandonado su liberación sindical… “todo el mundo desde un ámbito u otro ha sido necesario, ha sido imprescindible y ha aportado su granito de arena y no podía ser de otra forma si queríamos tener éxito o pasar esto con cierta solvencia”.

“Necesitábamos la unión, coordinación y apoyo de todo el mundo y lo han dado”, afirma Jara que “solo puedo tener palabras de agradecimiento por el compromiso, entrega y dedicación”.

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Hospital General de Ciudad Real / Clara Manzano

Desescalada hospitalaria

Ahora el Hospital de Ciudad Real comienza su desescalada. El patrón de la demanda ha cambiado. De 451 pacientes con Covid a finales de marzo, ahora la realidad es completamente distinta, con 61 pacientes en camas de hospitalización y solo 25 en UCI el pasado domingo. También el patrón en Urgencias ha cambiado, que han pasado de tener entre 60-70% de entradas de pacientes covid al 12% actual.

“El patrón de la demanda ha cambiado y eso nos ha hecho, poco a poco, progresivamente y siempre con cautela y prudencia, tener que cambiar nuestra organización, que llegó a tener 526 camas de hospitalización para Covid en doce unidades a contar ahora 148 camas en cuatro unidades. “Ahora cada vez tenemos más pacientes no covid, cuando hace un mes podíamos decir que era impensable y de hecho ahora hay ingresados 257 pacientes no relacionados con el Covid”.

En este proceso de normalización el Hospital de Ciudad Real ha comenzado a incrementar una actividad ordinaria que nunca ha suspendido al cien por cien. “Siempre hemos tenido disponibles tanto pruebas, como consultas y quirófanos, para patología no demorables”.

En este sentido Jara detalla que para esta semana se han programado más de 40 quirófanos para cirugía no demorable, con ocho quirófanos diarios: seis para actividad programada y dos para urgente, cuando en la época de crisis sólo había tres quirófanos disponibles. También aumentarán las consultas y pruebas, pero siempre con el criterio de la prudencia, “porque como ha ocurrido a lo largo de la pandemia seguimos con un periodo de incertidumbre y lo más importante es tener prudencia”.

Al respecto el gerente del hospital ciudarrealeño afirma que el centro hospitalario está preparado para recuperar su actividad y dispone de un plan de contingencia definido para reaccionar rápidamente ante un nuevo cambio en el patrón de la demanda.

Cambio del modelo asistencial

Para Jara está claro que esta pandemia ha provocado un cambio en el modelo asistencial que ha llegado para quedarse y que habrá que potenciar, como el desarrollo de la teleasistencia. “El modelo asistencial va a cambiar, va a haber circuitos, va a haber que poner empeño y, cada vez más, en las medidas de higiene y tendremos que dar prioridad al modelo de teleasistencia: un modelo que teníamos implantado en ciertas áreas y que la crisis se extendido a todas”, detalla Jara que considera que “es un cambio de paradigma en el que todos han de trabajar”.

Por último Alberto Jara da las gracias a los ciudadanos, “que se han comportado de manera ejemplar y durante el confinamiento han entendido el problema y gracias a ellos ha sido posible que todos hayamos podido controlar esa pandemia”.