El juicio por la muerte violenta de Gonzalo Buján se celebrará del 27 de marzo al 3 de abril

Amigos de Buján, en la manifestación para exigir justicia por su muerte / Archivo

Amigos de Buján, en la manifestación para exigir justicia por su muerte / Archivo

Un jurado popular juzgará a dos feriantes de Alcázar por el crimen, en una riña en el carnaval de Herencia de 2017. La fiscalía solo acusa de homicidio a uno de ellos y la familia del joven por asesinato a los dos

El juicio por la muerte violenta del joven herenciano Gonzalo Buján, de 28 años, en una trágica pelea en el carnaval de Herencia del año 2017, ya tiene fecha: se celebrará entre los días 27 de marzo y 3 de abril del año que viene en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, presidido por un magistrado de la sección segunda.

El caso, que desató una oleada de indignación popular sin precedentes en la localidad, con manifestaciones hasta en la puerta de los juzgados (la víctima pertenecía a la peña carnavalera El Burleta de Campo de Criptana), se juzga tres años después y con los presuntos culpables en libertad provisional.

En este tiempo de instrucción las pruebas parecen haber concluido que lo sucedido fue el desenlace de un mal golpe en una pelea en las inmediaciones del recinto ferial de Herencia, la primera gran noche del carnaval de ese año.

La fiscalía de Ciudad Real ha concluido que el único presunto responsable es el feriante alcazareño de origen portugués J.F.C.F, para el que pide 12 años de cárcel por homicidio.

El hijo y el otro feriante, inocentes

La fiscalía pide ahora el sobreseimiento de actuaciones respecto del hijo del feriante, R.C.U., que pasó cuatro meses en prisión preventiva por esto, y de otro feriante rumano vecino de atracción, D.C.G., detenido por la Guardia Civil en las primeras horas de la bronca.

Unas pinzas de coche, el arma homicida

El fiscal considera que el arma homicida fueron unas pinzas metálicas de coche, con las que se supone que el feriante de más edad J.F.C.F., golpeó en la cabeza a Buján provocándole un traumatismo craneoencefálico por el que cayó inconsciente al suelo (su muerte se certificó poco después en el centro de salud de Herencia).

Buján, de complexión atlética, murió de una hemorragia cerebral por un golpe. Los agentes de la Guardia Civil que investigaron los hechos pensaron al principio que sólo se emplearon los puños contra él, pero análisis posteriores han hecho que la fiscalía se haya decantado por las pinzas, que el padre usó en la riña, por una tontería.

Una discusión trivial

La fiscalía considera probado que la bronca empezó porque sobre las diez de la noche del 10 de febrero, sábado inaugural del carnaval de ese año, a la salida del polideportivo en el que se celebraba la fiesta. A esa hora una amiga y un amigo de Buján se pusieron a orinar al lado de una caravana de feriantes, mientras él les esperaba montado en su coche para irse de allí. Una de las empleadas de la atracción afeó a la chica su conducta e intercambiaron unas palabras gruesas.

Los feriantes golpearon el coche

Después de eso los chicos decidieron irse y se montaron en el turismo, pero el hijo del acusado se echó sobre el coche, golpeando el vehículo como para impedir que se fueran. A la bronca acudió también el padre y otros feriantes. Buján se bajó entonces del turismo y se supone que recibió un golpe tan  rápido y contundente que el otro amigo, que se apeó al momento para intervenir, no le dio tiempo a ver: ya estaba inconsciente en el suelo.

La muerte de Buján se certificó poco después, en el centro de salud de Herencia al que fue evacuado.

La fiscalía dice que “no ha quedado suficientemente acreditado que el antes mencionado R.C.U, así como D.C.G. hubiesen tenido intervención en los hechos que derivaron en el fallecimiento de Gonzalo Buján”.

En concepto de indemnización el ministerio público solicita 110.000 euros para la madre y el hermano del fallecido.

La familia: doble condena por asesinato

La madre y el hermano del fallecido, que ejercen la acusación particular en caso, consideran tan culpable al padre como al hijo, califican lo ocurrido de un delito de asesinato y piden 20 años de prisión para los dos feriantes.