La joven ganadera Alba Marchante asegura que “la mayor recompensa es trabajar en equipo con tu familia”

Julia Yébenes Ciudad Real
Alba Marchante sostiene a un corderillo en su explotación / Lanza

Alba Marchante sostiene a un corderillo en su explotación / Lanza

El Campo ha iniciado una serie sobre las agricultoras y ganaderas de la provincia

Mujer, joven y ganadera a título principal. Son las características que definen a Alba Marchante Aragonés, una chica de Herencia que ha hecho de la explotación familiar de ganado su profesión, a la que se dedica cada día en cuerpo y alma por vocación y convicción.

Tiene 28 años y hace tres se incorporó al consorcio familiar Pasarela Agropecuaria como una de sus titulares, junto a sus padres y sus tíos.

La joven ganadera está al frente de uno de los oficios más dedicados y estoicos de la actividad, como es la atención de los animales, en su caso un millar de ovejas, con sus correspondientes ordeños, parideras y gestión sanitaria.

Por las tardes se dedica a realizar los trámites y papeleo de la explotación, ubicada en el término de Alcázar de San Juan, la facturación y la contabilidad, además de organizar el trabajo de campo de la misma.

Para realizar todas estas tareas diarias se levanta a las 6 horas de la mañana, “en verano antes”, y empieza con el repaso de la cantidades del ordeño y la incorporación de los datos al ordenador, además de otras ocupaciones como la alimentación para el bienestar del ganado. En tiempo de paridera “estoy pendiente de las crías y de las madres”, incluso da de mamar a los corderillos que no pueden comer solos.

Alba está familiarizada con un oficio que dice gustarle porque “desde pequeña lo he vivido”, aunque resulte ser un trabajo “muy constante, aunque no sea físicamente duro”.

Su faena diaria forma parte del global de la actividad agropecuaria de la empresa, que sus titulares tienen organizada en distintas áreas, para así cubrir todo el proceso ganadero y agrícola.

En concreto, dentro de Pasarela Agropecuaria, su padre se encarga de la alimentación del ganado, y su tío de la actividad agrícola de cereal y vid.

La joven ganadera valora la experiencia de sus familiares y la importancia “del apoyo de las generaciones anteriores, con conocimientos e infraestructuras”.

A su juicio, “sería inviable que un joven ganadero empezara de cero sólo con las subvenciones”, teniendo en cuenta otros factores “ajenos” que influyen en su rentabilidad como el precio de la leche, o la meteorología.

“No siempre es rentable”, opina la ganadera herenciana, aunque reitera que “si desempeñas un trabajo que te gusta, todo sacrificio tiene su recompensa, sobre todo cuando trabajas en equipo y el equipo es tu familia”.

Estatuto de las Mujeres Rurales

Las mujeres rurales podrían ver mejorada su situación con el anteproyecto del Estatuto de las Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha, cuya ley tiene previsto poner en marcha el Gobierno regional en los próximos meses.

En este sentido, mujeres como Alba Marchante, que trabajan en el sector primario dentro del medio rural, podrían beneficiarse de medidas para conseguir un protagonismo real en el campo y para mejorar la profesionalización de sus labores diarias.

Las herramientas previstas ayudaría a optimizar la gestión de las explotaciones agropecuarias o ampliar sus conocimientos en las nuevas tecnologías.

Además, para las oragnizaciones de mujeres rurales se trata de algo positivo porque “significa reconocer que es necesario conceder especial atención a un colectivo que tiene un gran papel en el medio rural y en la lucha contra la despoblación”.