Blas Moreno detecta las corrientes subterráneas para hacer más rentables las plantaciones hortofrutícolas

Graci Galán Hinojosas de Calatrava

El auge de los sondeos para hacer pozos ya pasó por lo que Blas Moreno asegura que el futuro pasa por localizar las corrientes subterráneas y hacer más rentables las plantaciones; plantar los árboles frutales siguiendo las mismas corrientes

Blas Moreno ha registrado en la propiedad intelectual un proyecto de aprovechamiento eficiente de las aguas subterráneas para la optimización de plantaciones de árboles. Moreno entiende que este estudio que ha realizado conlleva una mayor optimización en la producción agrícola y hortofrutícola, pues además de conseguir mejores cosechas se obtendría un considerable ahorro de los recursos hídricos además de resistencia a hipotéticas sequias.

Moreno es un zahorí que ha descubierto que las corrientes de aguas subterráneas son importantes para seguirlas y plantar en las mismas árboles frutales, por ejemplo, al considerar que tendrán un mejor y mayor crecimiento además de necesitar menor riego. Conoce bien la profesión de zahorí para poder encontrar el agua subterránea a la hora de realizar sondeos para pozos, pero no es menos importante que estas corrientes subterráneas se sigan en su recorrido a la hora de pasar a plantar árboles.

“Esto viene ya de tiempo atrás, por mi cuenta he ido practicando y di el paso de marcar sondeos, ahora me he dado cuenta que la vegetación que está dentro de la corriente hay más, los árboles son más frondosos y propongo que todas las plantaciones y árboles se metan dentro de las corrientes y es como si tuvieran un seguro de vida, van a producir más, va a haber menos pérdida y a la larga serán más rentables”, explicaba Blas Moreno, quien espera que su teoría sea aplicable a la realidad, ahora más que el nivel freático ha descendido mucho.

Con las varillas, el péndulo o la horcaja de olivo son las herramientas que Blas Moreno utiliza para localizar por dónde pasan las corrientes subterráneas y poder realizar un diseño de las plantaciones sometidas a las mismas para garantizar su futuro. “Así, considero que las bondades de este protocolo también deberían ser tenidas en cuenta en el diseño paisajístico ya sea de jardines, masas arbóreas o cualquier tipo de zonas verdes en ciudades, pueblos, pedanías o áreas recreativas”.