La lluvia, que cala los lomos de los ciervos, anuncia el inicio de la berrea

Aníbal B.C. Cabañeros
La berrea de los ciervos

La berrea de los ciervos

El intimidador sonido que emiten los ciervos en celo, y que en ocasiones se entremezcla y confunde con los truenos de las tormentas otoñales, da lugar a uno de los espectáculos más impactantes del medio natural/ Aníbal B.C

La lluvia que ha comenzado a calar los lomos de los ciervos en el Parque Nacional de Cabañeros, anuncia estos días el inicio de la berrea, la época de celo del más grande de los cérvidos españoles, que se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de este espacio natural.

La llegada de las primeras precipitaciones, que dibujan el final del verano, deja atrás el silencio estival en el Parque Nacional de Cabañeros para dar paso al intenso bullicio que supone el inicio de la berrea.

El intimidador sonido que emiten los ciervos en celo, y que en ocasiones se entremezcla y confunde con los truenos de las tormentas otoñales, da lugar a uno de los espectáculos más impactantes del medio natural.

La berrea de los ciervos es el espectáculo del otoño en Cabañeros/ Aníbal B. C.

La berrea de los ciervos es el espectáculo del otoño en Cabañeros/ Aníbal B. C.

En el Parque Nacional de Cabañeros, coincidiendo con la salida y la puesta del sol, resulta incesante escuchar retumbar su raña con los bravos bramidos de los ciervos.

La vasta extensión, de cerca de 8.000 hectáreas de pastizal, concentran a centenares de ciervos que se distribuyen a través de este paisaje adehesado, convirtiéndose este momento en el mejor de cualquier época del año para poder disfrutar de los grandes machos, que absortos por cubrir a las hembras, relajan su guardia y se dejan ver a plena luz del día.

La mejor época

Así lo explica el director del parque nacional, Ángel Gómez Manzaneque, quien comenta que es la mejor época para ver a estos grandes ungulados, en un lugar único como es la raña de Cabañeros, un espacio que se asimila al ‘Serengueti’ africano, donde en lugar de ñúes, lo que podemos observar es una de las más amplias poblaciones de ciervos de la Península Ibérica”.

La berrea, recuerda Gómez Manzaneque, “es el sistema de excitación que utilizan ciervos para mantener activo su instinto sexual. Los bramidos de unos y otros les hacen mantenerse excitados para poder cubrir al mayor número de hembras posibles”.

“Los machos dominantes agrupan en harenes a un número determinado de hembras que irán cubriendo conforme estas entren en celo, y lo harán de forma casi incesante para garantizar así su transferencia de genes y evitar que otros machos puedan aparearse con ellas”.

Las hembras están más delgadas

Este año, explica el director del parque, “como consecuencia del verano tan seco que hemos tenido las hembras están más delgadas, algo que hará que se retrase su celo, por lo que, con toda seguridad, tendremos una berrea larga que se prolongará hasta finales del mes de octubre”.

El espectáculo de la berrea en Cabañeros/ Aníbal B.C.

El espectáculo de la berrea en Cabañeros/ Aníbal B.C.

El Parque Nacional de Cabañeros, ha dicho, “está preparado para recibir durante todos los días de la semana a los miles de visitantes que quieran acudir a ver la berrea, y para ello ofrece rutas en vehículos 4×4 o la opción de verla desde puntos fijos de observación”.

El Centro de Visitantes de Casa Palillos es uno de los lugares donde se concentra más gente para escuchar la berrea, por eso, este año el parque ha habilitado plazas extras de aparcamiento para facilitar la visita de más personas.

Visitas en 4×4

Gómez Manzaneque ha señalado que, además de las visitas en 4×4, que son una opción muy recomendable, rutas como la Viñuela, el Boquerón del Estena o el área recreativa de Navas de Estena, ofrecen también la posibilidad de escuchar fácilmente la berrea.

Como novedad este año, ha terminado diciendo, el parque nacional ha instalado una cámara web que permite observar y escuchar este espectáculo en La Raña a través del enlace del canal Yotube (https://youtu.be/ai4FDa6bk0U).