Hospitales y cuerpos de seguridad, prioritarios para las distribuidoras de EPIs en la provincia

Noemí Velasco Manzanares
Preveziona de Manzanares es una de las distribuidoras de equipos de protección que existen en la provincia / Lanza

Preveziona de Manzanares es una de las distribuidoras de equipos de protección que existen en la provincia / Lanza

Antes trabajaba para la industria y hoy pone barreras de contención frente a la expansión del coronavirus. Así ha sido como una pyme de Manzanares, Prevenziona, se ha convertido en un eslabón clave en la lucha contra la pandemia. La distribuidora de EPIs suministra material en los hospitales, residencias y cuerpos de seguridad de Tomelloso, Alcázar de San Juan y Manzanares. También tiene el foco puesto en la industria, donde están sus clientes habituales

Hace apenas dos semanas pocas personas sabían lo que era un equipo de protección individual. Las empresas distribuidoras de EPIs en la provincia trabajaban para la industria, del metal o la agroalimentaria. Hoy en día, empresas como Prevenziona en Manzanares garantizan que sanitarios, agentes de la autoridad y trabajadores estén protegidos frente al coronavirus.

Los hospitales y los cuerpos de seguridad son prioritarios desde que estalló la crisis sanitaria. Luis Rey, gerente de la empresa, señala que en los últimos días lo primordial ha sido suministrar material en centros sanitarios, residencias de mayores y ayuntamientos de Tomelloso, Alcázar de San Juan y Manzanares. Este mismo martes salió material para las policías locales de Alcázar y Tomelloso, y para el hospital Mancha Centro.

40.000 mascarillas pendientes de servicio en la industria

Guantes, pantallas faciales, gafas de protección y trajes completos. Desde el estallido de la crisis sanitaria, Luis Rey confirma que existen grandes complicaciones para adquirir equipos de protección tanto en el mercado nacional como internacional. En los últimos diez o doce días, “las mascarillas han desaparecido”.

Rey destaca que ahora mismo tienen “por lo menos 40.000 mascarillas pendientes de servicio”. Hasta hace quince días han mantenido el suministro a sus clientes, entre los que figuran grandes compañías como Repsol, Aena o Correos. Existe miedo al desabastecimiento, aunque hasta el momento Luis Rey confirma que existe un alto de comprensión entre sus clientes, porque “la salud es lo primero”.

“Esperamos que el Gobierno tenga controlado este tema y que, una vez equipados los hospitales, empiece a llegar el material a la industria”. Luis Rey destaca que “la industria tiene que seguir trabajando” y las mascarillas “son un producto de venta diaria” para estas empresas. Sin estas mascarillas u otros equipos de protección individual, las fábricas no podrán desempeñar su actividad.

En estos momentos, Prevenziona dispone 5.000 guantes de nitrilo en stock, que ha ofrecido al hospital de Manzanares y Alcázar de San Juan. Si no lo necesitan, lo ofrecerán a los ayuntamientos, y si también están servidos irá para la industria, que lleva desde la declaración del estado de alarma, el 14 de marzo, sin recibir nada.

El Gobierno de España también ha establecido sectores económicos prioritarios donde suministrar EPIs una vez que los servicios sanitarios estén cubiertos. Entre ellos figuran la industria farmacéutica, la agroalimentaria y la energética, aparte de la comercialización de bienes de primera necesidad, el transporte, el mantenimiento de instalaciones industriales, la limpieza en hospitales y las comunicaciones.

Imposible cubrir toda la demanda

Catorce años de trayectoria lleva esta empresa que nunca había vivido nada parecido. Después de recibir “200 llamadas diarias pidiendo material”, Luis Rey reconoce que la situación es difícil y que lo están pasando mal. En la línea de otras empresas del país, explica que “tenemos muchas necesidades que no somos capaces de cubrir”.

Hace dos meses empezaron a notar las tensiones en el mercado por las necesidades que tenían otros países de EPIs. Entonces empezaron a hacer acopio, pero nunca pensaron hasta donde llegaría la demanda de material. En estos momentos, afirma que “no llega material suficiente para la demanda que existe”. “Nadie nos podíamos imaginar esto, era imposible”, insiste.

Así ha sido como una pyme se ha convertido en un eslabón fundamental para la llegada de material de protección ante el coronavirus en La Mancha. El aluvión de trabajo lo asumen apenas cuatro personas, dos con teletrabajo, y Luis Rey como gerente, y el responsable de compra y almacén, en la sede.

Tiempo para la solidaridad

Prevenziona dona material de protección en la Comandancia de la Guardia Civil de Manzanares / Lanza

Prevenziona dona material de protección en la Comandancia de la Guardia Civil de Manzanares / Lanza

En medio de la crisis, Prevenziona además ha tenido tiempo para la solidaridad, y en los últimos días ha donado material a la Comandancia de la Guardia Civil, la Policía Local, las residencias Los Jardines y La Milagrosa, y el Hospital Virgen de Altagracia de Manzanares. Han donado 10 o 12 monos de protección en cada sitio, 15 o 20 gafas y guantes. “Lo estamos consiguiendo”, concluye.