Iván Esteban, el ornitólogo que reúne la mayor colección de plumas de España

Aníbal B. C. Cabañeros
Iván Esteban con una de las plumas de su colección / A. B. C.

Iván Esteban con una de las plumas de su colección / A. B. C.

Iván Esteban Morales es un ornitólogo castellanomanchego que en los últimos años se ha convertido en toda una eminencia en el conocimiento de las plumas de las aves de la Península Ibérica, unos estudios que le han llevado a conformar la mejor colección de plumas de toda España.

En una entrevista en el Parque Nacional de Cabañeros, Iván Esteban, al que se le conoce con el sobrenombre de ‘Iván el Plumas’, explica que este proyecto surgió hace cinco años cuando decidió dedicarse de manera más profesional a ordenar los cientos de plumas que desde muy joven había comenzado a coleccionar.

Lo que empezó como una simple afición por reunir plumas  ha acabado convirtiéndose en un trabajo profesional y especializado que le ha llevado a reunir plumas de más del 85% de las 347 especies que componen la avifauna de la Península Ibérica, a las que también suma algunas de la región macaronésica.

Su trabajo, reconoce que ha adquirido una gran magnitud, que le ha llevado a convertirse en un gran conocedor de la fenología de las aves, y en especial, de sus plumas.

El ornitólogo muestra parte de su gran colección de plumas / A. B. C.

El ornitólogo muestra parte de su gran colección de plumas / A. B. C.

“Siempre me he sentido atraído por las aves  y por cómo sus plumas les permiten no sólo volar, sino, realizar grandes viajes migratorios que las convierten en especies únicas”.

Las plumas de las aves, dice, “además de encerrar una gran belleza física, ofrecen una gran cantidad de información que nos facilita conocer aspectos de la biología de las aves”.

El origen de las plumas, su desarrollo, sus funciones, su anatomía o pigmentación, o la clasificación que reciben en función de la ubicación en el ave  son algunos aspectos en los que ha indagado en este tiempo.

El proceso de muda que se produce en cada especie o las particularidades que se da en cada una de ellas, con plumas con formas adaptadas para su vuelo, son otros de los aspectos que en estos años de trabajo ha abordado a través de sus estudios.

Iván ‘El Plumas’ explica que el trabajo de recopilación de plumas no es un proceso sencillo, aunque en su caso, la colaboración que le prestan los Centros de Recuperación de Fauna repartidos por toda la geografía nacional, donde se reciben muchas aves que son encontradas muertas, le ha permitido conseguir plumas de algunas especies a las que no hubiera podido tener acceso de otra manera.

Colaboración

Reconoce que también recibe la colaboración de zoológicos y particulares que conocen su trabajo y que le facilitan ejemplares que han encontrado muertos.

Es, a partir de contar con ellos, cuando inicia el trabajo propio de extracción, limpieza, desinfección y conservación de cada una de las plumas.

Continua con una segunda fase, que es la del archivado y clasificación de las plumas, que son colocadas sobre cartulinas formando  murales, donde se pueden observar ya de forma más detalla.

Detalle de una de las plumas de su colección / A. B. C.

Detalle de una de las plumas de su colección / A. B. C.

En estos esquemas se reconocen todas y cada una de las plumas de las aves, desde las cobertoras primarias, a las rémiges o remeras, pasando por las timoneras o rectrices y las alulas.

Iván ‘El Plumas’ explicaba que en todos estos años de trabajo ha sido “difícil” conseguir plumas de determinadas especies por su escasa abundancia, como por ejemplo el avetoro, el ibis emerita, la focha moruna, la cerceta pardilla o el treparriscos.

Su colección, asegura, cuenta con todas las aves rapaces, incluidos el quebrantahuesos, el águila imperial y el buitre negro, y en ella también encuentran hueco algunas especies que han llegado a la Península arrastradas por borrascas desde otros países, como por ejemplo el cisne cantor.

Todo este trabajo, señala, quiere que se plasme en una guía en formato papel en la que ya está trabajando y que se convertiría en el primer trabajo de estas características que llegaría al mercado.