Joan Miró 14 de Puertollano vuelve a ser noticia por el vandalismo y el conflicto con los okupas 

Belén Rodríguez Puertollano

Vecinos del edificio de protección oficial con viviendas en alquiler se han despertado con la espectacular rotura de una tubería, contadores arrancados y destrozos, que atribuyen a la mayoría okupa del bloque. En abril hubo un incendio con daños y en febrero otro

Los vecinos de las viviendas de protección oficial de la calle Joan Miró 14 de Puertollano se han despertado este sábado con el agua corriendo a chorro, destrozos en varios contadores, que se suman a la larga lista de actos vandálicos en un inmueble en que según fuentes consultadas por Lanzadigital.com solo quedan 22 familias ‘legales’ (que pagan) de las 82 viviendas del edificio.

Buzones destrozados en Joan Miró 14 de Puertollano / Lanza

Buzones destrozados en Joan Miró 14 de Puertollano / Lanza

Represalias de los okupas

El destrozo de este sábado, que circula en video por las redes sociales, ha dejado sin agua a los vecinos que todavía la tienen en el bloque en lo que se investiga como una posible represalia de los okupas, porque la semana pasada  Aquagest, acompañada de la policía, les cortó el suministro a las personas que viven en esos pisos, propiedad de Gicaman, la empresa de vivienda del Gobierno de Castilla-La Mancha,  por el sistema de la patada en la puerta y sin pagar ninguna factura.

Hoy el bloque ha tenido agua un rato, en la primera reparación, después ha habido un nuevo ataque y Aquagest ha cortadoe el suministro general todo el sábado.

Basura en las zonas comunes ajardinadas del bloque / Lanza

Basura en las zonas comunes ajardinadas del bloque / Lanza

Dos incendios intencionados este año

Los conflictos entre okupas y ‘legales’ han protagonizado más incidentes de este tipo en lo que va de año, al menos abril y en febrero hubo dos incendios con daños, en un piso y el cuarto de contadores, posiblemente intencionados.

En los últimos años el abandono y deterioro del edificio ha ido a más, puertas arrancadas, buzones destrozados, basura en las zonas ajardinadas, excrementos en balcones y zonas comunes, este es el día a día de las personas que intentan vivir en estos pisos, de alquiler asequible, sólidos y de buena calidad, que el abandono a su suerte está convirtiendo en invivibles.