José Crespo, nuevo presidente de la Federación Regional de Hostelería, se marca como reto impulsar la gastronomía y el turismo regional

Carlos Monteagudo Carrión de Calatrava
Alfonso Silva, presidente saliente, estrecha la mano a José Crespo, presidente entrante / C.M.

Alfonso Silva, presidente saliente, estrecha la mano a José Crespo, presidente entrante / C.M.

José Crespo ha sido nombrado presidente de la Federación Regional de Hostelería y Turismo de Castilla-La Mancha tras los cuatro años de presidencia de Alfonso Silva, proveniente de la provincia de Toledo.

José Crespo García, dueño del restaurante ‘Casa Pepe’ de Carrión de Calatrava y presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Ciudad Real, ha sido elegido este martes como nuevo presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castilla-La Mancha, sustituyendo así en el cargo a Alfonso Silva, quien ha desempeñado el puesto durante los últimos cuatro años.

En declaraciones a los medios de comunicación en el restaurante que él mismo regenta, donde se ha celebrado la Asamblea General de la federación, Crespo se ha propuesto como objetivo principal, a desarrollar durante los próximos cuatro años de presidencia, impulsar la gastronomía castellano-manchega y el turismo. De hecho, ha informado que ya han solicitado con la Consejería de Economía, Empresas, Empleo una reunión “para ver” las líneas a seguir durante los próximos meses con la intención de presentar un proyecto “potente” de cara a la celebración de la Feria Internacional del Turismo (FITUR) en 2020.

Foto de grupo de la Asamblea Electoral de la Federación Regional de Hostelería

Foto de grupo de la Asamblea Electoral de la Federación Regional de Hostelería

El nuevo presidente regional también se ha referido a “la defensa” de la hostelería. En este sentido, ha comentado que tratarán de frenar o eliminar acciones o conductas que desprestigian a la hostelería de Castilla-La Mancha y de todo el país. Como es el ejemplo del botellón, un fenómeno que, según los hosteleros, no solo desfavorece a la hostelería, sino también a las ciudades donde se realiza, ya que afecta al turismo y a la convivencia en general de los vecinos.

Finalmente, Crespo ha manifestado que afronta este nuevo reto con ilusión y con muchas ganas de trabajar por mejorar la hostelería de Castilla-La Mancha. Una labor que no podrá hacer solo, por lo que ha pedido la colaboración de las asociaciones provinciales de hostelería de la región, así como a los miembros de la Junta Directiva de la Federación Regional de Hostelería y Turismo de Castilla-La Mancha.