La cifra de solicitantes a la nueva reestructuración del viñedo podría aumentar en la nueva convocatoria

Julia Yébenes Ciudad Real
Campos de viñas en Castilla-La Mancha / Lanzalena Rosa

Campos de viñas en Castilla-La Mancha / Lanzalena Rosa

Portavoces de distinas organizaciones agrarias comentan las novedades para las nuevas ayudas, cuyo plazo acaba el 14 de marzo. Coincidiendo con la nueva convocatoria -cuyo plazo se ha fijado hasta el 14 de marzo-, se está desarrollando la reestructuración de 2018 aprobada el año pasado, por la que la provincia verá transformadas 1.934 hectáreas de viñedo, con ayudas de 10,7 millones de euros concedidos a 537 viticultores.

Los solicitantes de las ayudas a la reestructuración y reconversión de viñedo para 2019 y 2020, cuya convocatoria se ha publicado este miércoles en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), podría alcanzar una cifra similar de solicitantes, incluso superior, a la de la convocatoria precedente en la provincia y región, así como atraerá a los viticultores profesionales, al priorizar a los pequeños agricultores y penalizar a quienes renuncien a la concesión.

Es una de las solicitudes más exitosas en los ámbitos vinícolas ciudarrealeño y castellano-manchego, pues está permitiendo la modernización de las explotaciones y la adaptación de la oferta a las demandas varietales del mercado.

Coincidiendo con la nueva convocatoria -cuyo plazo se ha fijado hasta el 14 de marzo-, se está desarrollando la reestructuración de 2018 aprobada el año pasado, por la que la provincia verá transformadas 1.934 hectáreas de viñedo, con ayudas de 10,7 millones de euros concedidos a 537 viticultores.

En la región fueron 1.819 solicitantes, con una subvención de 28,3 millones para reconvertir 5.296 hectáreas.

Portavoces de Asaja y Upa han valorado la actual convocatoria, dirigida a los viticultores que  produzcan uva de vinificación, con una dotación regional de 31,4 millones, el 42% del presupuesto nacional.

Novedades

El secretario técnico de Asaja Ciudad Real, Arturo Serrano, destaca novedades, como el requerimiento de comunicar el número de hectáreas que los solicitantes plantarán en 2019 y el 50% de las que reestructurarán en 2020, para acomodar las peticiones a la reserva económica disponible.

Igualmente, comenta el adelanto de las ayudas “para que no se pierdan fondos”, y que no se pueda renunciar a las mismas, una vez se apruebe la solicitud porque “no se podrá pedir nunca más”

También señala que la presentación de los planes de forma colectiva tengan más puntos (50) que los tramitados a nivel individual (1 punto), si bien recuerda que la organización a la que representa planteó en su última sectorial la necesidad de hacer modificaciones y una “línea más atractiva” con propuestas como que puedan ser válidas las autorizaciones de plantación que provienen del cupo (superficies que el Mapama ofrece a los agricultores en 2018 para nuevas plantaciones de viñedo, un 0,52% más y cerca de 5.000 h), que se pueda transformar la variedad airén, y que haya mejoras en los requisitos en la declaración de cosecha y para arrancar el viñedo.

Entidad tramitadora

Igualmente, Serrano reivindica a la organización Asaja como una de las entidades tramitadoras con mejores cifras en clientes y gestiones de las distintas líneas de subvenciones en viñedo, pues “tenemos herramientas, grandes técnicos especializados, y oficinas en las mayores zonas productoras”.

Destaca el volumen de peticiones al cupo registradas en su red de oficinas, con solicitudes de más de 600 hectáreas solo en la sede de Membrilla, de un total 992 hectáreas que ya han tramitado, cuando todavía faltan 15 días para finalizar el plazo de esta línea de ayudas.

Serrano también subraya los numerosos encuentros que celebrarán en distintas localidades de la provincia, que abrirán este jueves en La Solana, para asesorar y solventar dudas de los productores sobre las novedades en reestructuración y en la Pac, y para informar sobre temas de agua y de seguros agrarios

Planificación

Por su parte, Alejandro García-Gasco, responsable de Vino de UPA Castilla-La Mancha, asegura que la nueva convocatoria de reestructuración “da más margen para poder planificar el sector y plantar variedades más demandadas”, y celebra que “sea la única ayuda directa para los agricultores” y que “se atiendan a las pequeñas explotaciones (de hasta 0,5 hectáreas), a los jóvenes y a los agricultores a título principal”.

Según García-Gasco, tras la reestructuración “exprés”, la de este año dará a los productores “una oportunidad para ahorrar costes, diversificar e ira la calidad y a las demandas del mercado”.

También recuerda otros criterios como el de que no se podrán optar a la convocatoria las superficies objeto de ayudas en las últimas diez campañas, salvo para el cambio de vaso a espaldera.