La Confederación mantendrá un año más el mismo nivel de riego subterráneo en el alto Guadiana

B.Rodriguez/ Lanza Ciudad Real / Badajoz
Reunión de la junta de gobierno de la Confederación Hidrográfica del Guadiana este miércoles en Badajoz / CHG

Reunión de la junta de gobierno de la Confederación Hidrográfica del Guadiana este miércoles en Badajoz / CHG

La junta de gobierno ha acordado prorrogar el nivel de extracciones del año pasado en las seis masas de agua en riesgo de los acuíferos manchegos, incluidas Rus-Valdelobos, Lillo-Quintanar y Sierra de Altomira, en las que los regantes habían solicitado un aumento de la dotación que la CHG considera inasumible

Las seis masas de agua subterránea en riesgo del alto Guadiana, correspondientes en buena medida a los antiguos acuíferos 23 y 24, mantendrán el mismo nivel de riego de este año para 2019, es decir no habrá más restricciones que las que impuestas desde que fueron declaradas sobreexplotadas.

La decisión se ha tomado hoy en Badajoz en la reunión de la junta de gobierno de la Confederación Hidrográfica del río, de cara a la campaña 2019 en lo que afecta a las aguas subterráneas de La Mancha, en sintonía con las propuestas de las juntas de explotaciones previas celebradas a lo largo del mes, a excepción de Rus-Valdelobos, Lillo-Quintanar y Sierra de Altomira (el año pasado fue el primero en el que se pusieron límites de consumo a esta masa).

No ha habido recuperación

Bajo la presidencia de Samuel Moraleda la junta ha decidido prorrogar el régimen de extracciones en las seis masas, teniendo cuenta los resultados de seguimiento de la evolución piezométrica. “Aunque ha cesado la acusada tendencia al descenso, no se ha revertido la misma a pesar de que se ha identificado el año hidrológico 2017-2018 como un año húmedo”, explica la CHG en un comunicado.

La propuesta genérica que se planteó desde el organismo de cuenca y que ha salido adelante ha sido la de mantener las dotaciones para los cultivos leñosos en 1.500 metros cúbicos por hectárea para los cultivos herbáceos, y entre 2.000  y 2.200 metros cúbicos por hectárea, dependiendo de los recursos de cada una de las masas.

El acuerdo masa a masa

Mancha Occidental I y II: 1.500 metros cúbicos anuales para leñosos y 2.000 para herbáceos.

Consuegra-Villacañas: 1.500 metros cúbicos anuales para leñosos y 2.200 para herbáceos.

Rus/Valdelobos: ha salido adelante la prórroga de los consumos de 2018 y se ha rechazado la propuesta de los usuarios de la junta de explotación que suponía un notable incremento de las dotaciones con 4.278 metros cúbicos anuales para cultivos herbáceos y 2.000 para leñosos (el riego permitido será como en el resto de masas)

Lillo-Quintanar: se ha rechazado la propuesta de los regantes de mantener los derechos inscritos, y se prorroga el régimen de extracciones de 2018 para 2019: 1.500 metros cúbicos anuales para leñosos y 2.200 metros cúbicos para leñosos

Sierra de Altomira: la propuesta del régimen de extracciones para 2019 que se elevó para su aprobación fue la presentada por los regantes, que suponía un incremento de las dotaciones en 3.000 metros cúbicos anuales para cultivos herbáceos y 1.800 para leñosos.

Entre 230 y 240 hm3 de consumo anual

Cada año de los acuíferos manchegos, declarados sobreexplotados (se saca más agua de la capacidad de regeneración) a mitad de los años ochenta los regantes hacen uso de entre 230 y 240 hectómetros, menos de la concesión reconocida por ley y así seguirá un año más. Además de los acuíferos también se abastecen poblaciones como Daimiel y muchas otras.

Cambios en los programas de actuación

Por otra parte, la Confederación del Guadiana ha informado del inicio del proceso de modificación de los programas de actuación de las seis masas de agua subterránea declaradas en riesgo en alto Guadiana, tras la ronda de consultas iniciada con las comunidades de usuarios el pasado mes de septiembre para mejorar la gestión de cara a la recuperación del buen estado cualitativo y cuantitativo de los recursos y conseguir una mayor eficiencia.

La CHG elaborará un primer borrador e iniciará una nueva ronda de consultas con las comunidades de regantes  y la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha hasta alcanzar un documento definitivo que elevar para su aprobación en el segundo trimestre de 2019.