La familia Palmero engrandece la muestra ‘Los Quijotes de Almodóvar y Palmero’ con nuevas obras que potenciarán las visitas

Lanza Almodóvar del Campo
Alfredo Palmero, Lidia Paz y Silvia Palmero, con los ejemplares aportados a la muestra /Lanza

Alfredo Palmero, Lidia Paz y Silvia Palmero, con los ejemplares aportados a la muestra /Lanza

El alcalde agradece a Alfredo Palmero, hijo del maestro iniciador de tan relevante saga pictórica, su interés constante por el futuro de la localidad y su nueva propuesta para incentivar el turismo

La exposición ‘Los Quijotes de Almodóvar y Palmero’ cuentan desde esta semana con dos aportaciones bibliográficas de gran relieve, como son la versión que ilustrara Daniel Urrabieta y Vierge y la ‘edición príncipe’ del maestro Alfredo Palmero.

Depositando los nuevos ejemplares /Lanza

Depositando los nuevos ejemplares /Lanza

Ambas ediciones, muy valoradas por los coleccionistas, ya que forman parte de una serie de ejemplares limitados, han sido traídas personalmente, desde Barcelona, por Alfredo Palmero, hijo del legendario pintor, acompañado por su hija Silvia Palmero.

“Queremos agrandar un poquito más la colección con esta edición ilustrada por Daniel Urrabieta y Vierge, uno de los buenísimos pintores del Quijote, en dos tomos y edición del año 2014, numerada de 3.000 ejemplares, por lo que es obra de coleccionistas que pasa a formar parte y a aumentar un poquito más esta colección”, indicaba Silvia.

Un volumen con dibujos

Respecto al volumen con dibujos exclusivos de su abuelo, el maestro Palmero, y firmada por él mismo, indicaba que “nos dimos cuenta de que ninguno de los 3.000 ejemplares que se editaron estaba ni en el Museo Palmero de Almodóvar ni en esta exposición”, algo que ahora está resuelto.

Para la familia Palmero, “la importancia de Cervantes en Almodóvar es muy importante y en ‘El Quijote’, de manera que esta exposición vamos a seguir manteniéndola un poquito más”, agradeciendo la nieta del originador de la saga de artistas, al Ayuntamiento, su interés por mostrar un legado tan importante.

Silvia se congratulaba de las visitas que registra el Museo Palmero, pues especialmente “en fin de semana van en aumento, algo que también repercute en la economía local ya que hasta las casas rurales que hay se desplaza gente atraída por conocer la diversidad cultural de Almodóvar” .

En este sentido, su padre Alfredo, quien no había visitado Almodóvar del Campo desde que pronunciara su memorable pregón de Feria y Fiestas de Septiembre de 2011, aprovechaba la visita para exponer a las autoridades municipales otras aportaciones tendentes a hacer crecer el turismo a la población.

Renuncia a los derechos de autor

De esta manera, la familia ha renunciado a los derechos de autor de las obras de Alfredo Palmero hijo, sobre los rostros del Quijote y Sancho Panza y alguna otra obra más, y se podrían confeccionar grandes carteles promocionales que se podrían instalar en rutas viarias por carretera o en las estaciones del AVE en Madrid, Ciudad Real, Córdoba y Sevilla.

Un ofrecimiento que responde, al interés por “fomentar el turismo como dinamizador de la economía en este extenso y maravilloso término que universalizó Cervantes, pisando el antiguo Camino Real de la Plata, hoy en la conciencia de siete millones y medio de personas a través de ‘El Quijote”.

Donación de valor incalculable

El alcalde José Lozano, por su parte, destacaba que “como familia natural de Almodóvar del Campo, los Palmero con este Ayuntamiento y este equipo de Gobierno se están portando de maravilla, por lo que hacer esta donación de un valor incalculable supone mucho para todo el pueblo de Almodóvar y en particular para la cultura”.

El regidor, que estuvo acompañado por la concejala Lidia Paz, ve “extraordinario” que Alfredo Palmero, a sus 88 años, siga desviviéndose por Almodóvar del Campo y, de hecho, le agradece que cada semana le escriba de su puño y letra cartas en las que repasa su memoria y realiza propuestas para que la localidad pueda seguir atesorando su idiosincrasia y su historia.

Alfredo y Silvia Palmero, que pasan unos días en la localidad, se muestran gratamente sorprendidos “de lo bonita que está Almodóvar”, de su limpieza, de la iluminación nocturna, de la nueva estampa que presenta la Plaza Mayor con el escudo de bronce fundido que la preside. “Pasamos un rato estupendo paseando y porque veo Almodóvar muy bien, cada vez mejor, la verdad”.