La fiscalía pide 12 años para solo uno de los feriantes de la pelea mortal con Gonzalo Buján

Belén Rodríguez Ciudad Real / Herencia
Una de las manifestaciones celebradas en Herencia por la muerte del joven / A.R.

Una de las manifestaciones celebradas en Herencia por la muerte del joven / A.R.

La acusación pública solicita el sobreseimiento respecto del hijo del investigado (pasó cuatro meses en prisión por esto), acusa por homicidio y considera que el arma homicida fueron unas pinzas de coche. El juicio con jurado por esta bronca no se celebrará antes de 2020

La muerte de Gonzalo Buján, de 28 años, en una trágica pelea en el carnaval de Herencia del año pasado fue un homicidio, cuyo presunto responsable es el feriante alcazareño de origén portugués J.F.C.F. Es la tesis que la Fiscalía Provincial de Ciudad Real defenderá en el juicio con jurado que se celebrará  no antes de enero de 2020 en la Audiencia.

La fiscalía pide 12 años para el presunto homicida, único culpable de la muerte del joven, miembro de la peña El Burleta de Campo de Criptana, según ha dado a conocer este martes en su escrito de calificación provisional del caso.

El hijo y el otro feriante son inocentes

La fiscalía pide ahora el sobreseimiento de actuaciones respecto del hijo del feriante, R.C.U., que pasó cuatro meses en prisión preventiva por esto, y de otro feriante rumano vecino de atracción, D.C.G., detenido por la Guardia Civil en las primeras horas de la bronca.

Unas pinzas de coche, el arma homicida

El fiscal del caso, Carlos G.Santorum, considera que el arma homicida fueron unas pinzas metálicas de coche, con las que se supone que el feriante de más edad J.F.C.F., golpeó en la cabeza a Buján provocándole un traumatismo craneoncefálico por el que cayó inconsciente al suelo (su muerte se certificó poco después en el centro de salud de Herencia).

Buján, de complexión atlética y muy conocido en Herencia, murió de una hemorragia cerebral por un golpe. Los agentes de la Guardia Civil que investigaron los hechos pensaron al principio que sólo se emplearon los puños contra él, pero análisis posteriores han hecho que la fiscalía se haya decantado por las pinzas, que el padre usó en la riña, por una tontería.

Una discusión trivial con una amiga Buján

La fiscalía considera probado que la bronca empezó porque sobre las diez de la noche del 10 de febrero, sábado inaugural del carnaval de ese año, a la salida del polideportivo en el que se celebraba la fiesta. A esa hora una amiga y un amigo de Buján se pusieron a orinar al lado de una caravana de feriantes, mientras él les esperaba montado en su coche para irse de allí. Una de las empleadas de la atracción afecó a la chica su conducta e intercambiaron unas palabras gruesas.

Después de eso los chicos decidieron irse y se montaron en un turismo, pero el hijo del acusado se echó sobre el coche, golpeando el vehículo como para impedir que se fueran. A la bronca acudió también el padre y otros feriantes. Buján se bajó entonces del turismo y se supone que recibió un golpe tan  rápido y contundente que el otro amigo, que se apeó al momento para intervenir, no le dio tiempo a ver: ya estaba inconsciente en el suelo.

La muerte de Buján se certificó poco después, en el centro de salud de Herencia al que fue evacuado.

La fiscalía dice que “no ha quedado suficientemente acreditado que el antes mencionado R.C.U, así como D.C.G. hubiesen tenido intervención en los hechos que derivaron en el fallecimiento de Gonzalo Buján”.

110.000 euros para la familia

En concepto de indemnización el ministerio público solicita 110.000 euros para la madre y el hermano del fallecido, que ejercen la acusación particular en el caso. Esta parte califica lo ocurrido de asesinato y pide 20 años de prisión tanto para J.F.C.F. como para su hijo.