La gastronomía manchega avanzará hacia la excelencia de la mano del Basque Culinary Center

Noemí Velasco Ciudad Real

José Manuel Caballero y Joxé María Aizega durante la firma del convenio entre la Diputación de Ciudad Real y el Basque Culinary Center / Elena Rosa

La Diputación de Ciudad Real, en colaboración con el Basque Culinary Center, pretende convertir el Palacio de Valdeparaíso de Almagro en un centro de formación para profesionales de la restauración. Con una inversión de 100.000 euros, el convenio firmado por ambas instituciones contempla formación para profesionales, actividades para 'entusiastas' de la cocina y eventos de promoción, desde catas a visitas a bodegas. José Manuel Caballero tiene claro que “una parte importante de la recuperación de la economía" tiene que venir de la restauración, que hace gala de una gastronomía con mucho pasado y muy vinculada a la literatura

La Diputación de Ciudad Real y el Basque Culinary Center han cerrado un acuerdo para empujar a la gastronomía manchega hacia la “excelencia” a través de la formación de los profesionales del sector y la promoción de sus bondades conocidas ya en medio mundo a través del libro más universal, el ‘Quijote’.

José Manuel Caballero y Joxé María Aizega durante la firma del convenio / Elena Rosa

José Manuel Caballero y Joxé María Aizega durante la firma del convenio / Elena Rosa

Junto a representantes del sector y de este centro de formación gastronómica que es una referencia, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero, y el director general del Basque Culinary Center Fundazioa, Joxe María Aizega, han firmado este miércoles el convenio, que compromete una primera inversión de 100.000 euros y que tiene afán de continuidad.

El centro neurálgico de la actividad del Basque Culinary Center en Ciudad Real será el Palacio de Valdeparaíso de Almagro, en el que la Diputación además invertirá 630.000 euros para la adecuación de las instalaciones. Cabe destacar que no existe una institución de esta dimensión en ningún lugar de Castilla-La Mancha.

En lo que parece ser la recta final de la pandemia, José Manuel Caballero ha considerado que “una parte importante de la recuperación tiene que venir del sector agroalimentario y de la gastronomía”, con el fin de generar actividad económica y contribuir a la creación de empleo de calidad.

Platos con un pasado universal

Representantes de la restauración en el Palacio de la Diputación Provincial durante la firma del convenio / Elena Rosa

Representantes de la restauración en el Palacio de la Diputación Provincial durante la firma del convenio / Elena Rosa

“Ninguna cocina del mundo ha tenido más noble legitimación que la manchega”, ha dicho José Manuel Caballero, que ha parafraseado al escritor Lorenzo Díaz. Y es que, “nada menos que el ‘Quijote’ ha servido de modelo literario para cantar y ensalzar las bondades de esta culinaria de pastores, gañanes, arrieros y correcaminos”, ha añadido.

Así pues, desde el primer capítulo la gastronomía está presente en el libro de Miguel de Cervantes. La Diputación es consciente, ha destacado Caballero, de que “tiene mucho pasado, que es universal”, pero también quiere que sea un sector potencial “de presente y futuro”, y aquí entra en juego el Basque Culinary Center.

En apenas diez años, este centro, que imparte un grado en gastronomía, aparte de másteres y cursos especializados, ha conseguido tener “prestigio nacional e internacional”, ser una referencia “en innovación y vanguardia”, aparte de atraer a estudiantes de más de 30 nacionalidades. Hoy en día, ha subrayado Caballero, “sois una cocina de talento, formáis a los genios de la gastronomía”, y eso es lo que quiere la Diputación para Ciudad Real.

«Poner en valor el producto y al productor»

José Manuel Caballero y Joxé María Aizega durante la firma del convenio / Elena Rosa

José Manuel Caballero y Joxé María Aizega durante la firma del convenio / Elena Rosa

El objetivo para la Diputación provincial está claro. Caballero ha reiterado que, a través de este proyecto que surgió hace tres años y medio a partir de una visita al centro, pretenden “impulsar la calidad y promocionar la gastronomía de Ciudad Real de la mano de hosteleros y restauradores, de los profesionales del sector”.

La provincia ya es “la gran despensa de España y de Europa”, además de “la gran bodega del mundo”, pues, según ha advertido Caballero, “Ciudad Real por sí sola es un gran país en materia vitivinícola”. El aceite de oliva y el queso manchego son otros de sus productos de referencia.

Así que ahora lo que queda es “poner en valor el producto y al productor”, ha insistido el presidente de la Diputación, que ha aludido a la importancia de “mejorar las habilidades y destrezas de los profesionales”, al mismo tiempo que promover la captación de talentos a través del vínculo con la marca de prestigio que representa el Basque Culinary Center.

Jornadas para profesionales, formación para ‘entusiastas’ y eventos de promoción

El convenio firmado por ambas instituciones, según ha explicado Joxé María Aizega, incluye en primer lugar la realización de jornadas para profesionales, tanto de cocina, como sala y pastelería, además de un curso de experto en perfeccionamiento culinario.

En segundo lugar, el Basque Culinary Center va a diseñar un programa de formación en gastronomía “más vinculado a lo lúdico”, a través del departamento de ‘Entusiastas de la gastronomía’, que puede tener interés tanto para turistas como para gente de esta tierra. Y en tercer lugar organizarán eventos y otras iniciativas de promoción, que incluirán desde talleres y catas, a visitas a bodegas y talleres para la infancia.

Asistentes a la firma / Elena Rosa

Asistentes a la firma / Elena Rosa

Un convenio que llega «a las puertas de la recuperación»

La próxima semana, un equipo de trabajo del centro empezará a realizar un diagnóstico de la situación del sector a través del contacto con sus profesionales. Entre sus retos también está avanzar “en calidad y excelencia”, que según ha destacado el director del centro, “es el camino en este mundo tan competitivo”.

Así pues, el Basque Culinary Center, que es una fundación con colaboración público y privada, ratifica que “el convenio llega en un momento clave”, pues, bajo su perspectiva, “estamos a las puertas de la recuperación”. Por lo tanto, su labor va a ser de escuchar al sector, identificar las nuevas oportunidades y diseñar respuestas.

Desde el centro con sede en San Sebastián tienen una visión de la gastronomía “de 360 grados”, porque está relacionada con la industria, el sector servicios, el consumo o el turismo, así pues, lo consideran “un sector estratégico en cualquier territorio”, que sirve “para generar riqueza, empleo, aportar valor a la despensa alimentaria y generar una oferta de servicios de bienestar”.