La injerencia política “a bombo y platillo” en el Poder Judicial espolea a jueces y fiscales a la huelga

Belén Rodríguez Ciudad Real
Togas colgadas en los juzgados de Ciudad Real en la huelga de mayo de este año / Elena Rosa

Togas colgadas en los juzgados de Ciudad Real en la huelga de mayo de este año / Elena Rosa

Protagonizarán este lunes la segunda huelga del año. Ninguna de las exigencias de mayo: independencia, condiciones de trabajo dignas y más medios se han atendido. La puntilla la ha puesto esta semana “el espectáculo” de la renovación del CGPJ, denuncia la magistrada de Ciudad Real Pilar Astray

Jueces y fiscales vuelven a la huelga. La insólita imagen de togas colgadas en los pasillos y magistrados denunciando sus condiciones laborales volverá a repetirse en este lunes en los juzgados de Ciudad Real, en los que el sentimiento de agravio comparativo y precariedad es todavía mayor

Ninguna de las exigencias de la huelga del 22 de mayo se han atendido: más independencia, condiciones de trabajo dignas y más medios materiales y personales. Y para colmo la rapidez con la que partidos irreconciliables como PP y PSOE han acordado repartirse cuotas de poder en la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Las circunstancias de mayo se han agravado

“Lo único que ha habido ha sido una agravación incluido el espectáculo de la designación de los miembros del nuevo Consejo General del Poder Judicial, saltándose las reivindicaciones de la asociaciones profesionales, que pedimos que sea electo al menos por magistrados y jueces de carrera”, señala la magistrada  Pilar Astray, delegada en Ciudad Real de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM).

Consciente de que es una polémica recurrente siempre que llega el momento, a Astray le resulta impúdico que ya ni se disimule la injerencia política, como que se conozca el nombre del presidente antes de que lo elijan si quiera los magistrados que entrarán en el Consejo, “cada vez se hace más a bombo y platillo”.

Pacto de Estado de Justicia “serio”

Astray, que no cuestiona la profesionalidad de los nuevos miembros del Poder Judicial, entiende que la imagen que se ha dado está viciada y pone de manifiesto que cuando de verdad se quieren hacer las cosas se hacen. “Nosotros exigimos que se apueste por un pacto de Estado por la Justicia, serio, y con la dotación que se necesita para llevarlo a cabo, que aborde cómo hacerlo presupuestariamente”.

Las palabras de Astray resumen el sentimiento general de las asociaciones de jueces y fiscales que mantienen la convocatoria de huelga porque el ministerio no ha ofrecido nada concreto a sus negociadores, pese a los encuentros previos. “Todo son promesas y largas”, aseguran.

Ciudad Real, la hermanita pobre

En Ciudad Real se espera un significativo seguimiento de la huelga (en mayo fue un éxito con más del 60% de apoyo). Ciudad Real y Castilla-La Mancha se encuentran en la cola del reparto de jueces por habitante, “somos la hermanita pobre, nos faltan juzgados y los que tenemos están sobrecargados en  la mayoría de partidos judiciales”, remata la magistrada. Que denuncia además “que si queremos tener una justicia de calidad no podemos trabajar por objetivos de cantidad”, como ocurre en estos momentos.