La Pandorga, 40 años de tradición en el alma de Ciudad Real

Aurora Galisteo Ciudad Real

Pablo Romero y Julio Santiago Sánchez , 40 años separan su historia como pandorgos / Elena Rosa

Pablo Romero fue nombrado Pandorgo en 1981, el segundo después de Tomás Valle, y Julio Santiago Sánchez en 2019 y, debido a la pandemia del Coronavirus, también lo será del 2020. Ellos representan el devenir de esta fiesta tan arraigada en la ciudad. Guardianes de las tradiciones cuentan como vivieron ese momento y como han discurrido estos 40 años de una fiesta “por y para la Virgen del Prado y el pueblo de Ciudad Real”

Si algo destacan los dos Pandorgos, Pablo Romero en 1981, y Julio Santiago Sánchez, 2019 y 2020, es que en la fiesta de la Pandorga la participación del pueblo de Ciudad Real siempre ha sido masiva. Desde los primeros momentos, hace ya 40 años, ese fue, y sigue siendo, la seña de identidad de esta fiesta impregnada en el alma de Ciudad Real.

Calles llenas de gentes que querían honrar a su patrona, la Virgen del Prado, y compartir, en la calle, un vaso de limoná con sus amigos y familiares, tiempo de reencuentros en la noche que da paso al mes de agosto y en la que hay dos protagonistas claros: la Morena de Ciudad Real y el pueblo.

Pablo Romero , Pangorgo en 1981 / Elena Rosa

Pablo Romero , Pangorgo en 1981 / Elena Rosa

Tomás Valle, primer Pandorgo

Pablo Romero recuerda que fue Tomás Valle el que recuperó la figura del Pandorgo. Al parecer, y según explica también la Hermandad de Pandorgos, fue él el que desempolvó un documento que conservaba de su padre y que iba a ser el estandarte de la reconstrucción de la Pandorga y su escenificación.

Y así fue como en 1980, explica Pablo Romero, el propio Tomás Valle fue nombrado primer Pandorgo. “Recuerdo que ese día se celebró en el Cafetín de San Pedro donde había tres cántaras de limoná que se repartieron después de ir a ver a la Virgen del Prado”, indica.

Eran los inicios de una fiesta que se retomaba, se tiene constancia de que es mucho más antigua, y de la que el propio Romero iba a ser su segundo protagonista. “En el año 1981 iba a llegar la fiesta y no había Pandorgo. Entonces estaba de alcalde Lorenzo Selas quien, siete días antes de su celebración, me llamó con mucha insistencia para que fuera el Pandorgo de ese año”, recuerda.

Con nostalgia añade que le pareció, así de entrada, algo complicado. Faltaban pocos días, no tenía el traje y sabía que iba a necesitar de la ayuda de su grupo de amigos, encabezado por Antonio Cárdenas, a los que pidió consejo y quienes fueron los que le animaron con empeño.

“Alfredo, el sastre, tuvo que trabajar deprisa y corriendo para hacerme el traje”, comenta entre risas. Y así fue como el 31 de julio fue proclamado Pandorgo con 31 años. Tras la ofrenda a la Virgen del Prado se ofreció a todo el pueblo de Ciudad Real un vaso de limoná, que se elaboraba en grandes barreños de plástico, en la misma puerta de la Catedral, en la parte izquierda. “Entre los barrotes sacábamos los jarros y fueron miles las personas que quisieron participar en la fiesta. Antaño, como ahora, esa ha sido y es una de las señas de identidad de la fiesta, miles de personas participando en ella”, reitera.

En un coche fúnebre tirado por mulas

Como anécdota recuerda que fueron a recogerlo a su casa, en compañía de la Dulcinea y las damas, en un antiguo coche fúnebre, tirado por dos mulas, que era propiedad del Ayuntamiento y que se recuperó y restauró para la ocasión.

“La fiesta concluyó con un aperitivo que el Ayuntamiento ofreció en el antiguo Casino”, añade.

Este manchego por los cuatro costados, nacido frente a la ventana de la Virgen de los Dolores, ha participado en la Pandorga todos los años, a excepción de la del 2018 que fue cuando cerró su emblemático negocio, Supermercado Romero, el mismo día de la Pandorga y no pudo asistir.

Es, por tanto, un testigo privilegiado del devenir de esta fiesta que, asegura, no ha experimentado muchos cambios en sus ya 40 años de historia. “Fue una fiesta que caló en el pueblo desde el primer momento y que siempre ha contado con mucha participación de grupos, hermandades, cofradías, etc”.

Julio Santiago Sánchez, Pandorgo 2019 -2020 / Elena Rosa

Julio Santiago Sánchez, Pandorgo 2019 -2020 / Elena Rosa

Mucha más participación

Y Julio Santiago Sánchez, Pandorgo 2019 y 2020, también recalca esta afirmación. “La Pandorga es sinónimo de miles de personas en la calle disfrutando de la fiesta. Además, en los últimos años se ha sumado a la tradición la gente joven, un hecho muy positivo que confirma que es una fiesta de todos y para todos”.

Con los años, explican, el desfile y posterior ofrenda de flores y frutos a la Virgen del Prado también ha sumado participantes. Julio recuerda como el año pasado no dejaban de pasar a la Catedral grupos de personas que querían ver a la Virgen, ataviados con sus trajes típicos, con flores y frutos, llegados de muchos puntos de la geografía provincial y regional, en un desfile que se prolongó hasta bien entrada la noche.

Pablo Romero insiste en que, en esencia, la fiesta no ha variado. Es verdad, añade, que el concurso de limoná comenzó en el Prado y luego se trasladó al recinto ferial por falta de espacio, pero los actos del día 31, el nombramiento de Pandorgo, la ofrenda a la Virgen del Prado en la Catedral y la posterior invitación a limoná permanecen inalterables.

“Lo principal de la Pandorga es la Virgen del Prado es todo por y para ella, es para el pueblo y es fundamental la figura del Pandorgo como garante de la fiesta y guardián de la tradición”, añade Julio.

En 1988 se instituyó la Hermandad de Pandorgos. Y en esos 40 años llegó también la declaración de la Pandorga como fiesta de interés turístico regional. “Y este año, en el que celebramos el 600 aniversario de la concesión del título de ciudad a Ciudad Real por parte del Rey Juan II, y el 40 aniversario de la Pandorga, iba a ser una fecha clave para conseguir la ansiada declaración de interés turístico nacional. La pandemia del Coronavirus ha trastocado los planes, pero seguiremos trabajando con ahínco”, añade.

Un grupo de pequeños han conocido las tradiciones en la mañana previa a la Pandorga / Elena Rosa

Un grupo de pequeños han conocido las tradiciones en la mañana previa a la Pandorga / Elena Rosa

Mantener vivo el espíritu de la tradición también este año

La de este año será atípica, afirma Julio Santiago Sánchez quien anima a todos a mantener vivo el espíritu de la tradición en nuestros hogares. Hace una llamada, también, a la responsabilidad ante la situación de crisis sanitaria en la que nos encontramos, una llamada a disfrutarla con cabeza, y pide a los jóvenes que no salgan a la calle, que piensen en sus familias, en sus mayores, en ellos mismos, y no contribuyan a que haya rebrotes de coronavirus.

La del 2021 será todavía más grande. Y juntos volveremos a celebrarla en la calle, a participar en la ofrenda a la Virgen del Prado, en el concurso de limoná, y a proclamar un nuevo Pandorgo, sumando años a la que es, junto con las patronales de agosto, la fiesta grande de Ciudad Real.