La rentabilidad rural

Uno de los ofibuses con los que cuenta Bankia en todo el país

Uno de los ofibuses con los que cuenta Bankia en todo el país

En un panorama de reestructuración del sistema bancario, los pequeños municipios del medio rural pueden ser los grandes afectados al quedarse sin sucursales en sus calles. En esta coyuntura, entidades como Globalcaja trabajan para garantizar su presencia en la mayoría de los pueblos de la provincia y para facilitar el acceso 24 horas al día a efectivo a través de la instalación de cajeros automáticos, como el ubicado recientemente en Almedina. En la misma línea, Bankia, que con su reestructuración ha cerrado sucursales en varios puntos de la provincia, trata de garantizar sus servicios a los clientes de toda la vida con su oficina móvil Ofibús.

La despoblación es un problema más que evidente en los pequeños municipios del medio rural de la provincia de Ciudad Real, al igual que en el resto del país. En los últimos cincuenta años comarcas como Campo de Montiel y Almadén han perdido en torno a la mitad de su población. Un hecho que de forma paralela repercute en la calidad de vida de sus habitantes y a los servicios que reciben. Uno fundamental de ellos, fuera de las competencias públicas, son los servicios bancarios.

La progresiva disminución de la población, sumada a la creciente demanda de resultados positivos entre las entidades financieras, ha provocado que la presencia de cajas y bancos en las pequeñas localidades de la provincia se haya reducido de forma notable en los últimos años.

Sin oficinas

En Caracuel de Calatrava, por ejemplo, viven desde hace años sin ninguna entidad financiera en sus calles. Como relata su alcalde, Ismael Laguna, la anterior responsable de la caja del pueblo se jubiló y la quitaron. Entonces la caja se encontraba en una casa particular, con un trato muy familiar en el que se gestionaban todas las necesidades bancarias de los vecinos.

El cierre supuso el inicio de una serie de incomodidades para los vecinos que no parece que vayan a tener solución. Laguna explica que cuando tomó la Alcaldía intentó que alguna entidad se instalara en Caracuel, pero “es muy difícil porque somos poca gente y no les merece la pena; ni siquiera un cajero”.

El alcalde confiesa que “los pueblos pequeños tenemos muchos problemas y este es uno de ellos, y grande”. Recuerda que la mayoría de la población es mayor y cuando tienen que realizar alguna gestión bancaria tienen que llamar a un taxi para que lo desplacen a la localidad más cercana con banco o esperar a un familiar para que los pueda llevar a realizar los trámites.

A Terrinches acude regularmente el Ofibus de Bankia para atender las gestiones de sus vecinos

A Terrinches acude regularmente el Ofibus de Bankia para atender las gestiones de sus vecinos

Desarrollo del territorio

Para tratar de evitar situaciones como esta, Globalcaja es una de las entidades financieras que más esfuerzos está realizando para mantener su presencia en el medio rural. Como explica su director territorial en la provincia de Ciudad Real, Miguel Ángel León, Globalcaja tiene como principal objetivo el desarrollo económico y social del territorio en el que opera. Y esto abarca tanto las grandes poblaciones como los entornos más pequeños y alejados.

En este sentido destaca que Globalcaja es la entidad que tiene mayor estructura bancaria, con 110 oficinas desplegadas en la provincia y llegando prácticamente a todos los municipios desde Anchuras a Puebla del Principe y desde Guadalmez a Pedro Muñoz. Entre los más pequeños se encuentran Anchuras, Cabezarados, Navalpino, San Lorenzo de Calatrava, Solana del Pino o Villanueva de San Carlos. Todos ellos con poblaciones inferiores a 400 habitantes.

En todos estos municipios ofrece absolutamente todos los servicios. “Las oficinas están perfectamente equipadas para una atención adecuada a su realidad más inmediata, y si nuestros clientes requieren de algún asesoramiento más especializado (por ejemplo seguros, empresas, comercio internacional o banca privada) se desplaza algún experto desde una población mayor”, asegura León.

Respecto a la rentabilidad de mantener oficinas abiertas en pequeños núcleos de población, el director territorial de Globalcaja asegura que es un esfuerzo enorme y cada vez mayor. “Los objetivos de eficiencia y productividad, tan manidos últimamente en entornos bancarios, chocan frontalmente con el potencial de estos pueblos. Nuestra meta no es la rentabilidad en términos económicos de estas oficinas sino el desarrollo del municipio y la atención bancaria de sus vecinos. No nos olvidemos que la exclusión financiera va muy ligada a la exclusión social. Si nos vamos todas las entidades ¿qué pasará con esa población? Cuando en Globalcaja hablamos de ‘Compromiso con la Tierra’ nos referimos a esfuerzos reales cuantificables económicamente como es este asunto de nuestra presencia en el medio rural”.

Panorámica de Horcajo de los Montes

Panorámica de Horcajo de los Montes

Disminución de oficinas

La realidad es que el número de oficinas de bancos y cajas en la provincia de Ciudad Real ha disminuido en un veinte por ciento en los últimos diez años. De 477 en diciembre de 2008 a 384 en el último mes de 2017, según datos del Banco de España. Un buen número de las oficinas cerradas corresponden a los municipios más grandes, debido a la reestructuración que han realizado los bancos durante la crisis económica tras fusiones bancarias y reorganización de sus recursos humanos. Pero también se han visto afectados los pequeños municipios que tenían dos sucursales, o incluso tres, en sus calles, dándose incluso en algunos casos el cierre de la única oficina de la localidad.

En este sentido dos de los bancos que más presencia tenían en los municipios, la antigua CCM (ahora Liberbank) y Bankia son los que más han reducido su presencia obligadas por su devenir durante la crisis, en las que tuvieron que dar el paso de caja a banco y en las que sus delicadas cuentas incitaron el cierre de las oficinas con menos rentabilidad, muchas de ellas en el medio rural.

Para reducir los efectos del cierre y poder seguir atendiendo a clientes de toda la vida, Bankia puso en marcha su ‘Ofibus’. En la provincia de Ciudad Real realiza una ruta de 5.000 kilómetros para atender a 13 poblaciones. Estas oficinas móviles permiten a los usuarios realizar las operaciones bancarias habituales, como disponer de efectivo, realizar ingresos o pagar recibos e impuestos. El banco tiene un total de 11 ofibuses que ofrecen servicio de lunes a viernes a pequeñas localidades de las provincias de Ávila, Segovia, Valencia, Castellón, Madrid, La Rioja y Ciudad Real, en las que viven más 210.000 personas. En total recorren casi 40.000 kilómetros al mes y dan cobertura a 337 pueblos de cinco comunidades autónomas.

Menos habitantes, pero los mismos derechos

En Navalpino cuentan con una sucursal de Globalcaja. Para su alcaldesa, Sagrario Hontanilla, el que no hubiera un banco sería un gran problema para su población. De hecho ya es un problema el que sólo abra dos días a la semana, al compartir el personal con la oficina de Anchuras. Ante esta situación, reconoce que es un problema para los mayores del municipio el que no haya completa disponibilidad bancaria en el municipio ante cualquier necesidad que pueda surgir. “Una persona joven con coche se puede apañar, pero aquí más de la mitad de la población es jubilada y sin coche”, asegura.

En este sentido, manifiesta Hontanilla que se ha solicitado en muchas ocasiones que la oficina abra todos los días o, como mínimo, que se habilite un cajero automático. Considera que no pueden alegar los bancos que no es rentable su presencia en los pueblos, “porque si no cómo presentan luego tantísimos beneficios”.

“Al final la gente quiere tener su banco al lado de la casa y poder ir al banco cuando surja la necesidad, no cuando venga la persona que trabaja en el banco”, afirma la alcaldesa, quien incide en las dificultades que viven los pueblos, “en los que al final te tienes que acostumbrar a que no haya banco todos los días, como tampoco hay médico todos los días”.

En este sentido reivindica Sagrario Hontanilla que aunque un sitio tenga menos habitantes, eso no quiere decir que no tengan los mismos derechos.

Responsables de Globalcaja con el nuevo cajero automático de Almedina

Responsables de Globalcaja con el nuevo cajero automático de Almedina

Modernización

Globalcaja cuenta entre sus proyectos a medio plazo con la modernización de las oficinas, incorporando y actualizando tecnologías y no se excluye ninguna población por pequeña que sea. Así, por ejemplo, recientemente se ha instalado un cajero automático en Almedina. El director territorial de la entidad manifiesta al respecto que “desde Globalcaja entendemos que los habitantes de Almedina y de otras poblaciones similares tienen también derecho a disfrutar de las ventajas de un cajero automático y, por tanto, en la medida de lo posible, iremos por esa línea. Para conseguirlo lo mejor que pueden hacer los habitantes de esos pueblos pequeños es volcarse en las entidades que operan en su pueblo (no sólo Globalcaja) y no buscar en otras poblaciones servicios que puedan encontrar en la oficina de su localidad”.

En Almedina el cajero ha contado con muy buena aceptación. Así lo manifiesta el responsable de la sucursal de este municipio de Campo de Montiel, Ángel José Mena, quien indica que se está usando bastante y que los vecinos han aprendido pronto a usarlo.

La instalación del cajero ha solucionado en gran medida la falta de dinero en efectivo en la que en ocasiones podían encontrarse los vecinos, que a la hora de comprar tenían que hacer uso de la confianza que pervive en los pueblos y dejarlo “fiao”.

Ángel José Mena afirma que el que un pueblo no cuente con una oficina bancaria sería una gran incomodidad para sus vecinos, que se verían obligados a desplazarse a otro pueblo para realizar cualquier gestión. Allí en Almedina, Mena ayuda en todo tipo de trámites, como las declaraciones de la renta, la PAC, la devolución del gasoil, entre otras, y siempre con un trato muy personal y de confianza.

En relación a la presencia de bancos y cajas en el medio rural, el director territorial de Globalcaja, Miguel Ángel León, aconseja leer alguno de los informes sobre exclusión financiera del Banco Mundial y otros organismos similares y ruega una reflexión sobre cuestiones sencillas como: ¿qué pasaría si mi pueblo no tuviera una entidad financiera?, ¿qué pasaría con los ahorros de los pensionistas, con los pequeños negocios y empresas de la localidad, con las inversiones que se quieren realizar, con las transacciones del ayuntamiento, colegios, asociaciones, cooperativas,…?