Dulces, visitas a la ermita y misa, en la celebración del barrio del Calvario

Paulino Sánchez La Solana
Representantos de la Cofradía Virgen de las Angustias, de La Solana, en la ermita del Calvario

Representantos de la Cofradía Virgen de las Angustias, de La Solana, en la ermita del Calvario

La Cofradía Virgen de las Angustias, en La Solana, ha celebrado así su fiesta de verano.

Con la venta de dulces, entregados a domicilio, así como la apertura de la ermita del Calvario para la visita de los fieles y la celebración de una misa, ha organizado en La Solana la cofradía de la Virgen de las Angustias su fiesta de verano, al igual que lo hicieron la semana anterior en el barrio de Santa Quiteria, al no poder organizarse las verbenas ni colocarse bares como se hace habitualmente cada año.

La venta de dulces ha desbordado las previsiones que tenían los directivos, siendo entregados en los domicilios de las personas que lo solicitaban los nuégados, porrazos, brazos de gitano, viejas y montes.

Asimismo ha permanecido abierta la ermita del Calvario, sede de la Hermandad de la Virgen de las Angustias, para visitar a la Imagen, que no se había hecho desde el mes de marzo debido a las circunstancias ocasionadas por el Covid-19. La apertura se realizó viernes por la tarde, sábado mañana y tarde y en la mañana del domingo.

En la tarde del sábado se celebró en la parroquia de San Juan Bautista de la Concepción, a la que pertenece la Hermandad, una misa en honor a la titular. Celebración que habitualmente tiene lugar en la explanada de la ermita.

En uno de los laterales del altar mayor fue colocado un cuadro con una foto de la Virgen de las Angustias, así como el estandarte de la Hermandad, como símbolos de la misma, asistiendo en lugares preferentes componentes de la Junta Directiva y hermanos, encabezados por la presidenta María Dolores Alhambra Prieto.

Ofició la misa el párroco de San Juan Bautista de la Concepción, Jesús Navarro, quien en la homilía recordaba el carácter especial de la fiesta de este año, cuya eucaristía se celebraba en el templo parroquial por ese motivo.

Habló asimismo de la importancia que tiene para cualquier barrio la existencia de un templo, aunque sea pequeño como lo es la ermita del Calvario, pero que sirve para convocar a los vecinos y a los hermanos de la cofradía en torno.
Igualmente señaló la importancia que dentro de la Iglesia tienen las hermandades, recordando los términos de cofradía y hermandad, el primero viene del latín y el segundo del castellano, aunque significan lo mismo.

Señaló que aunque este año no se podía contar con los actos que habitualmente se organizan, sí se estaba pudiendo celebrar el más importante de todos que es el de la Eucaristía, recordando a todos cuantos trabajan por la celebración tanto los directivos y hermanos, como las vecinas del barrio que son las que mayormente se reúnen en la ermita para rezar.