La Solana prepara las fiestas de San Antón

Gabriel Jaime La Solana
Imagen de San Antón en La Solana / Lanza

Imagen de San Antón en La Solana / Lanza

La programación en honor a San Antón arrancará el sábado con el reparto de roscos y chocolate, y el domingo serán las tradicionales tres vueltas a la ermita y la bendición de mascotas

La Hermandad de San Antón de La Solana anuncia la festividad del patrón de los animales para este fin de semana a pesar de la amenaza de lluvia. Los actos se celebrarán en la ermita, que luce con nueva pintura exterior y que estrena unas letras en forja.

“Si tiene que llover, que llueva, que eso es lo más importante ahora”, indicó el presidente de la Hermandad de San Antón, Antonio Ruiz-Peinado, a la emisora municipal Radio Horizonte en la previa de las fiestas. El parte meteorológico pinta lluvias para este fin de semana, lo que puede mermar la afluencia de público a los actos en honor al patrón de los animales. “Si el agua nos perjudica, ya nos apañaremos, que sea lo que Dios quiera”, recalcó.

El programa arrancará el sábado a las cuatro y media de la tarde con la bendición de los roscos que posteriormente serán dispensados. A las cinco tendrá lugar la eucaristía y a las 6.30 se prenderá la lumbre. Durante la jornada se venderán los roscos y chocolate. Cuando las ascuas estén a punto, también se podrán asar viandas como cada año.

El domingo por la mañana tendrán lugar las tradicionales tres vueltas a la ermita y posterior bendición de los animales. Esta actividad comenzará a las once, y también se sortearán los regalos que están siendo donados a través de Radio Horizonte.

La hermandad espera aglutinar a muchas mascotas

El presidente señaló que se ha pintado la parte exterior de la ermita y que se ha añadido un rótulo al templo con letras de hierro. “Somos una hermandad pobre y vamos haciendo las cosas como buenamente podemos y economizando todo lo posible”, recalcó Ruiz-Peinado.

Muchos trabajos son realizados por los propios directivos y hermanos porque los ingresos no abundan. La economía parte de los cinco euros que pagan anualmente los 170 hermanos y la venta de lotería y la rifa. “Si se venden todos los roscos, también nos deja algo, pero el año pasado sobraron demasiados”, señaló el presidente.

La hermandad espera que los solaneros acudan a los actos programados y que lleven a sus mascotas como marca la tradición, y además esperan que el tiempo también colabore en la medida de lo posible.