Las dominicas bendicen una imagen del fundador de la Orden

Paulino Sánchez
La Solana

Las monjas dominicas de clausura dieron comienzo al Año Jubilar, con motivo del octavo centenario de la fundación de la Orden de los Predicadores, con una misa en la que ha sido bendecida una imagen del fundador Santo Domingo, que permanecerá en el coro del templo  durante este año en el que los fieles que realicen una visita a la Iglesia ganarán la indulgencia plenaria.

La misa fue oficiada por el Padre dominico José Antonio Segovia, comenzando con un cántico de alabanza,”Alabar, bendecir y predicar” que realizaron las monjas acompañadas del órgano,  por esos ocho siglos de vida de la ordenen todo el mundo, así como los más de cuatro siglos de permanencia en la localidad.

En la homilía el padre Segovia comenzó recordó la celebración del domingo de la Sagrada Familia,  en un día en el que se abría la celebración de la familia dominicana, enlazando con la creación de la Orden  por Santo Domingo de Guzmán hace 800 años, así como la extensión de la misma por todo el mundo, haciendo un repaso de los monasterios y casas con que cuentan en todo el mundo, donde además de los consagrados como religiosos y religiosas tienen a numerosos laicos.
Destacó el religioso dominico que la tarea de la orden es la de orar, pero también la de  hacer el bien y anunciar la palabra de Dios, destacando que Santo Domingo de Guzmán es un  hombre de la actualidad, que sirve como referente para afrontar los problemas de hoy desde la fe y un referente de cara al futuro.

Asimismo tuvo palabras de recuerdo para la fundación de La Solana, destacando que fue don Juan Díaz de Sabina  quien quiso que la localidad contara con este monasterio de monjas contemplativas el 5 de agosto de 1593, por lo que ya son 422 los años que las religiosas permanecen en esta casa,  la mitad de los que tiene de vida la orden, aludiendo a la sencillez del convento, pero resaltando  su continuidad en la localidad, pese a los avaladores de los tiempos.

Recordó asimismo el lema de este año jubilar, que es del de “enviados a predicar el Evangelio”, destacando que el jubileo se puede ganar visitando el templo cada día del año de duración.

Numerosos fieles quisieron acompañar a las monjas dominicas durante el inicio de esta apertura del año jubilar en su iglesia, concluyendo la celebración con la bendición de la imagen de Santo Domingo que posteriormente pasaba al coro del templo, donde permanecerá con las monjas durante todo este año.