Las entidades sociales alertan de la elevada cifra de familias en grave situación económica y prevén que aumente tras el verano

Aurora Galisteo Ciudad Real
Las entidades sociales alertan de la elevada cifra de familias en grave situación económica y prevén que aumente tras el verano /J. Jurado

Las entidades sociales alertan de la elevada cifra de familias en grave situación económica y prevén que aumente tras el verano /J. Jurado

La petición de ayudas a Cáritas se ha triplicado en los últimos meses. El Banco de Alimentos ha comprado productos, por valor de 20.000 euros, al no llegar las donaciones para cubrir la demanda y apenas tiene ya reservas. La Sociedad San Vicente de Paúl lleva atiende, de media, a casi 400 familias cada mes. Cruz Roja informa de un incremento del 172%, de enero a septiembre de este año y con respecto al año anterior, de personas en situación de extrema vulnerabilidad atendidas

La crisis sanitaria ha agravado la social y ha dejado al descubierto nuevas desigualdades y necesidades de familias en exclusión. La preocupación de las ONG ciudarrealeñas también va en aumento según pasan las semanas y la pandemia. La inquietud responde, además de a la cuestión sanitaria, también a las graves consecuencias económicas que están sufriendo multitud de familias ciudarrelaeñas.

Algunas de las entidades sociales consultadas por Lanzadigital afirman que llevan meses en cifras de peticiones de ayudas que duplican, e incluso triplican, a las que había antes de la aparición del coronavirus, mientras que otras constatan en las últimas semanas un mayor incremento de solicitudes aún. Todas lanzan una llamada de auxilio a las administraciones públicas y a la sociedad para que se movilicen más recursos para los miles de ciudadanos que están atravesando un contexto económico muy grave.

Algunas de las entidades sociales consultadas por Lanzadigital afirman que llevan meses en cifras de peticiones de ayudas que duplican, e incluso triplican, a las que había antes de la aparición del coronavirus /J. Jurado

Algunas de las entidades sociales consultadas por Lanzadigital afirman que llevan meses en cifras de peticiones de ayudas que duplican, e incluso triplican, a las que había antes de la aparición del coronavirus /J. Jurado

La grave crisis sanitaria ha derivado en una social en la que será muy difícil, indican, no dejar a nadie atrás en la capital. El futuro incierto, el trabajo inestable o la ausencia de él, el cierre de negocios y un largo etcétera dibujan una realidad nueva de necesidades que las entidades sociales de la ciudad están intentando satisfacer. Todas ellas están haciendo un trabajo ímprobo y son, como no, un buen termómetro para ver cuál es la situación actual, organizaciones que ofrecen un servicio de ayuda directa y asesoramiento a quienes llaman a su puerta.

Preocupante repunte de usuarios

Todas, sin excepción, han registrado un preocupante repunte de usuarios. Y todas las consultadas por Lanzadigital aseguran que «lo peor está aún por llegar». Ellas hablan de una «emergencia social» en toda regla.

Cáritas, el Banco de Alimentos, Cruz Roja y la Sociedad de San Vicente de Paúl están también redoblando sus esfuerzos para dar respuesta a la situación en coordinación con los servicios sociales.

En Cruz Roja la demanda se incrementado un 172%

Cruz Roja ha atenido en los nueve primeros meses del año a 35.341 personas en situación de extrema vulnerabilidad lo que supone un incremento del 172%, casi tres veces más, que en los nueve primeros meses del año pasado donde se atendieron a 12.982 personas.

Durante el verano, de junio a agosto, la entidad ha atendido a 7.005 personas, un 127% más que en los mismos meses del año anterior cuando el número de personas atendidas fue de 3.087.

La ayuda de Cruz Roja se centra en la entrega de alimentos, productos de higiene, de limpieza y vestuario, principalmente. Además, también se ayuda con dinero para poder hacer frente al pago del alquiler, suministros o productos sanitarios.

«En 2020 casi el 70% del total de las personas atendidas por Cruz Roja, a través de su Plan Responde y el programa Personas en Situación de Extrema Vulnerabilidad, han sido nuevos usuarios/as, personas afectadas por la crisis económica generada por la COVID-19», añaden desde la organización.

La demanda en Cáritas crece un 47%

En el caso de Cáritas Interparroquial, la entidad ya prestaba ayuda a 242 familias en la capital, mientras que ahora suma 626. Su trabajador social, Francisco Alhambra, recuerda que toda la ayuda de Cáritas en Ciudad Real capital se está canalizando a través de Cáritas Interparroquial. El cierre de las parroquias de la capital, por la pandemia del coronavirus, y la ausencia de voluntarios en esta institución, un alto número de ellos son colectivo de riesgo por su edad, obligó a reestructurar así este servicio de ayuda.

La atención se realiza, en su gran mayoría, de manera telefónica porque la sede de la Interparroquial, ubicada en la calle Corazón de María, no permite hacerlo, por seguridad, de manera presencial. No obstante algún caso sí se atiende de manera presencial. Y siempre, subraya Alhambra, de manera coordinada con los trabajadores sociales de zona y el resto de entidades sociales.

El Banco de Alimentos de Ciudad Real, en una imagen de archivo /Lanza

El Banco de Alimentos de Ciudad Real, en una imagen de archivo /Lanza

Casos emergentes

“A fecha de hoy ya hemos atendido un 47% más de casos-familias que en todo el año pasado”, reitera Alhambra quien recuerda que la ayuda que Cáritas presta es, en su gran mayoría, económica. Y en cuanto al perfil del demandante, relata que hay casos emergentes de personas que no han podido trabajar en los últimos meses como es el caso, por ejemplo, de los feriantes. Otro colectivo que ha llamado al a puerta de Cáritas ha sido el de las prostitutas.

“Además, son muchas las personas en ERTE que llevan meses sin cobrar y que se ven abocados a pedir ayuda económica para poder hacer frente a los pagos básicos de vivienda o servicios como el agua o la luz”, añade Francisco Alhambra. También familias con recursos económicos muy limitados, muchas personas migrantes que han sido expulsadas de los programas de protección internacional, y otras que acumulan un gran retraso en el pago de prestaciones sociales, tales como las ayudas COVID de la Junta de Comunidades o el Ingreso Mínimo Vital.

Aparte de ayudas económicas, desde Cáritas Interparroquial se hacen cargo también de gastos de farmacia y otras cuestiones como gafas, enseres para el hogar, para la atención de los bebés y “otros a valorar según el caso y la situación”, indica Francisco Alhambra.

El Banco de Alimentos, desbordado

La necesidad de alimentos ha sido constante desde el pasado mes de marzo. Una urgencia que no ha aflojado durante el verano, confirma Segundo Alcázar, presidente del Banco de Alimentos. “Estamos entregando más de 1.200 kilos a la semana y las donaciones de particulares y empresas no cubren tal demanda”, subraya.

El problema ha llegado a tal punto que el Banco ha tenido que adquirir productos, por importe de 20.000 euros, para poder atender las peticiones. Afortunadamente algunas empresas privadas siguen haciendo donaciones pero no es suficiente para cubrir la demanda y esta “gran despensa” está, de nuevo, casi vacía.

“Estamos viviendo una situación un poco desesperada”, añade Alcázar quien, reitera que, desde marzo y hasta la fecha, están trabajando sin parar mientras los beneficiarios hacen cola en la puerta de su almacén “que en muchas ocasiones llega hasta la gasolinera que está en la otra punta”, destaca.

Segundo Alcázar asegura que la demanda “se ha incrementado un 100 por 100”, una cifra que aumenta cada semana. A corto plazo esperan recibir 184.000 kilos del Plan de Ayuda Alimentaria de Europa, pero Segundo Alcázar indica que es insuficiente y señala que necesitan la colaboración de la sociedad ciudarrealeña para poder llegar a todas las familias que lo están pasando mal. La donación de productos básicos como leche, conservas, pastas o legumbres es más necesaria que nunca.

En colaboración con los servicios sociales atienden a decenas de familias de manera particular, el próximo día 21 son 30 las que recibirán una ayuda directa, pero también entregan alimentos, de forma periódica, a diversas asociaciones y entidades de toda la provincia.

Las entidades sociales han registrado un preocupante repunte de usuarios. Y todas las consultadas por Lanzadigital aseguran que lo peor está aún por llegar /Lanza

Las entidades sociales han registrado un preocupante repunte de usuarios. Y todas las consultadas por Lanzadigital aseguran que lo peor está aún por llegar /Lanza

“Estamos tocando fondo”

“Estamos tocando fondo y desde aquí quiero lanzar un SOS a la gente de buen corazón para que hagan sus aportaciones económicas en la cuenta del Banco de Alimentos, en la oficina de Globalcaja ubicada en la calle Toledo, y también para que se traigan alimentos hasta nuestro almacén donde los recogemos diariamente”, añade.

Por último, indica que la próxima “gran recogida” tendrá lugar en Navidades y se efectuará de manera telemática. La situación de emergencia sanitaria obliga a ello.

159 familias más atendidas en la Sociedad San Vicente de Paúl

La Sociedad San Vicente de Paúl en Ciudad Real atiende, de media, cada mes, a 380 familias en sus necesidades más básicas como alimentos, ropa, enseres del hogar y para bebés, etc. Sólo en este mes de septiembre ya son 539 las beneficiarias de su ayuda.

“Estamos preocupados” aseguran desde esta entidad donde comprueban, a diario, que siguen aumentando las personas que llegan con necesidades. Ya no es solo la alimentación o la ropa, ahora las familias tienen muchas dificultades para pagar la casa, los suministros y otros gastos, concluyen.