“Las guerras en Oriente Medio no son civiles ni religiosas sino por los recursos naturales”

iraní mujer

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“Las guerras en Oriente Medio no son civiles ni religiosas, sino por los recursos naturales” de la zona, sostuvo ayer la periodista y analista política iraní, Nazanín Armanian, que destacó que  “estamos hablando de países concretos donde hay muchas reservas de petróleo, diamantes, oro y gas, y, a partir justamente de las invasiones militares colonialistas e imperialistas para apoderarse de los recursos naturales de estos pueblos, ha surgido un fenómeno que es la prostitución a unos niveles increíbles. Jamás Oriente Medio había tenido tanta trata de mujeres, niños y niñas para la industria internacional de la prostitución”, aseguró durante su intervención en el antiguo Casino.

A. R.
Ciudad Real

“Las guerras en Oriente Medio no son civiles ni religiosas, sino por los recursos naturales” de la zona, sostuvo ayer la periodista y analista política iraní, Nazanín Armanian, que destacó que  “estamos hablando de países concretos donde hay muchas reservas de petróleo, diamantes, oro y gas, y, a partir justamente de las invasiones militares colonialistas e imperialistas para apoderarse de los recursos naturales de estos pueblos, ha surgido un fenómeno que es la prostitución a unos niveles increíbles. Jamás Oriente Medio había tenido tanta trata de mujeres, niños y niñas para la industria internacional de la prostitución”, aseguró durante su intervención en el antiguo Casino.

Armanian, que pronunció la conferencia ‘La trata de mujeres y niñas en las guerras de Oriente Próximo: la militarización de la prostitución’, recordó que se trata de “una región en guerra desde prácticamente la caída de la Unión Soviética”, donde hay unos diez millones de niños que han perdido a sus padres y madres y están a “merced de la industria criminal de pedofilia, así como de la prostitución, que es el tercer negocio mundial que más dinero genera después del tráfico de armas y el de droga”.
“Oriente Medio es en este momento el suministrador principal de la industria de la prostitución del mundo”, expuso Armanian, para quien “una élite a nivel mundial en Oriente y Occidente están organizando estas guerras”, pese al drama que están sufriendo millones de personas.
“Tenemos que luchar para poner fin a estas guerras y evitar que se produzcan nuevas” contiendas bélicas, subrayó la investigadora en geopolítica de Oriente Medio, que aseguró que se trata de cuestiones que nos afectan a todos y es posible que estos enfrentamientos armamentísticos se multipliquen con Trump en la Casa Blanca, quien, así mismo, ha advertido que los países de la OTAN tienen que aumentar sus cuotas, lo que conllevará, por ejemplo, más recortes en sanidad, enseñanza y ayuda a discapacitados, mientras siguen acumulando beneficios las industrias criminales que se aprovechan de las guerras.
En su opinión, no sucede una guerra religiosa, lo cual es “una pantomima, una cortina de humo”, en Oriente Medio, donde sí hay alianzas que, así mismo, son “muy frágiles” entre países de la zona para defender intereses propios, así como con países como Alemania y Francia con “intereses coloniales”.

Élite mundial
“Estamos hablando de la lucha de una élite a nivel mundial por apoderarse de los recursos naturales de estos pueblos”, de “una clase gobernante burguesa a nivel mundial contra los trabajadores a nivel mundial”, opinó Armanian, que destacó que “la guerra es un negocio redondo” para quienes la promueven ya que “no sólo te apoderas de los recursos naturales de otros pueblos, vendes armas, te deshaces de las viejas y pruebas las nuevas, sino que también se generan negocios colaterales como el tráfico de mujeres y el de droga”. Además, son “las mismas mafias a nivel mundial las que los organizan y lamentablemente muchos de sus miembros están en los gobiernos”.
La intervención de Armanian se enmarcó en la programación organizada para celebrar el Día de la Mujer y a su conferencia acudieron las concejales de Igualdad de Género, Manuela Nieto, y Educación, Nohemí Gómez-Pimpollo.