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24 febrero 2024
ACTUALIZADO 18:06
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Los ganaderos piden más ayudas para compensar las pérdidas por la tuberculosis bovina

vacas y gamo
Imagen de vacas, principales víctimas de la tuberculosis, y un gamo / Lanza
Julia Yébenes / CIUDAD REAL
La enfermedad afecta a ocho de las nueve comarcas ganaderas de la provincia, excepto Tomelloso, según confirmaron fuentes de la Delegación provincial de Agricultura.

Ganaderos de la provincia reclaman más ayudas para compensar las pérdidas patrimoniales  por la tuberculosis bovina.

Esta enfermedad, presente en la provincia en ocho comarcas con alta prevalencia y que está siendo atajada por protocolos públicos, es una de las principales epidemias que sufren diferentes especies, tanto domésticas como silvestres.

“El reservorio principal es el bovino”, recuerda el ganadero del Valle de Alcudia José Ramón Montoya, quien describe un escenario preocupante, por la incidencia de la infección en jabalíes, ciervos y gamos en Castilla-La Mancha, en tejones en el norte de España, parcialmente en osos y lobos en Asturias, y en linces en el Parque Nacional de Doñana.

Ciudad Real, sobre todo en su zona sur, forma parte de los territorios con mayor prevalencia,  en el cuarto suroeste de España, y en provincias como Huelva, Sevilla, Córdoba, Badajoz y Cáceres.

Montoya indica que en la región afecta al 12% de explotaciones y a menos del 0,5% de animales, aunque las consecuencias económicas de la patología para un ganadero “son muy grandes y pueden llevarlo a la quiebra”.

Explica que tras la detección de algún caso con las pruebas tuberculínicas, las vacas se sacrifican “con una pérdida patrimonial por ejemplar de 3.000 euros”, mientras que la indemnización es de 350 euros.

Así, el también representante de Asaja demanda “más apoyos” y que las compensaciones “se incrementen”, pues “están muy lejos del valor pérdida patrimonial, y es un problema de sanidad animal, cuyos gastos no pueden repercutir sólo en los ganaderos”

Igualmente, aplaude “la aplicación de medidas sobre la fauna silvestre” que contempla como novedad el Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina para 2018, teniendo en cuenta la concentración de animales como el jabalí en comarcas cinegéticas de la provincia.

Recuerda que la transmisión se hace desde las especies salvajes a las domésticos por la saliva y “ocurre en las charcas donde después de hociquear el jabalí, la vacas beben agua”, un hecho que se ha concentrado con la sequía, al haberse secado los arroyos y acudir las especies salvajes a los bebederos de las vacas.

Por ello, los ganaderos “hemos tomado medidas de bioseguridad”, siguiendo las directrices del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), como la elevación de los bebederos, o las cercas cinegéticas para impedir el contacto entre especies salvajes y domésticas.

Probabilidad alta

Por su parte, Adrián Gil, otro ganadero del sur de Ciuda Real, se expresa en esta misma línea y señala que la posibilidad de que se propague la enfermedad en un rebaño de vacuno “es desgraciadamente alta” en las zonas donde hay fauna silvestre y especies cinegéticas (fundamentalmente jabalíes y tejones, los dos mayores reservorios de la enfermedad en la naturaleza) que conviven con vacas.

Gil, también ingeniero agrónomo, aclara que la presencia de esta enfermedad en el ganado vacuno “no es un problema de salud pública porque en España no ha habido contagios a humanos, y el consumo de carne de un animal afectado es inocuo, puesto que se decomisan todas las vísceras afectadas”.

Para Gil, la erradicación de dicha patología “es un compromiso para mejorar la sanidad animal de la especie bovina en el ámbito territorial de la Unión Europea y dentro de la Política Agraria Comunitaria (PAC)”.

Ocho comarcas

La tuberculosis bovina afecta a ocho de las nueve comarcas ganaderas de la provincia, según confirmaron fuentes de la Delegación provincial de Agricultura.

En concreto, según la resolución de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha publicada el 8 de enero, en la que se establecieron las normas regionales para la aplicación de los programas nacionales de control, vigilancia y erradicación de enfermedades animales para el año 2018, las ocho comarcas catalogadas como zonas de alta prevalencia con  Almadén, Almodóvar, Calzada, Malagón, Manzanares, Piedrabuena, Valdepeñas y Villanueva de los Infantes.

La zona de Tomelloso es la única que se queda fuera de esta catalogación.

El mismo portavoz destaca el trabajo del Grupo Operativo Supraautonómico “Tuberculosis”, formado por investigadores del IREC y representantes de entidades privadas y públicas, para abordar recursos que den una solución efectiva para erradicar esta infección bacteriana.

Sobre las indemnizaciones a los ganaderos, la fuente de la Dirección provincial de Agricultura sostiene que hay unos baremos que se aplican y la Junta “tiene poco margen que hacer”.

 

 

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