Los hombres de Manzanares pierden el miedo a los fogones

Lanza Manzanares
Beatriz Labián con los participantes del curso de cocina básica para hombres en Manzanares / Lanza

Beatriz Labián con los participantes del curso de cocina básica para hombres en Manzanares / Lanza

El curso de cocina básica para hombres, puesto en marcha por el Centro de la Mujer de Manzanares, ha terminado con satisfacción y ganas de repetir. La concejala Beatriz Labián adelantó que continuarán con la iniciativa en el nuevo curso

Diez hombres han participado en los últimos meses en una nueva edición del curso de cocina básica convocado específicamente para ellos por el Área de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Manzanares. A lo largo de 30 horas de formación, unos han perdido el miedo a los fogones y otros han aprendido nuevas recetas que ahora ponen en práctica en casa.

La concejala de Políticas de Igualdad en funciones, Beatriz Labián, clausuró este martes el curso de cocina básica para hombres impartido en el aula de cocina de la Casa de la Juventud, donde entregó los diplomas a los aplicados alumnos, que lo mismo se han atrevido con un potaje que con sustanciosas tortillas, salsas con carne o postres tan ricos como coquitos, flanes y pudin.

Aunque ha sido un curso con mucho sabor, a los participantes les ha sabido a poco y están deseando repetir una experiencia que recomiendan a más hombres. Por ello, Labián dijo que dada su demanda y buena acogida, para próximas ediciones se intentará programar un curso de iniciación y otro de continuación.

Preparados para implicarse en sus casas

Estos cocineros noveles destacan el compañerismo y el buen ambiente que ha reinado durante el curso, clave en su éxito, según el monitor, Javier Rodríguez, cocinero con experiencia en hostelería y en formación culinaria. “Hemos formado una familia, han puesto mucho interés y aunque no hemos hecho platos de estrellas Michelín, hemos pasado buenos ratos cocinando, que es lo que nos gusta”, explicó.

Según el profesor, los participantes están preparados para implicarse en la cocina en sus casas, tanto por corresponsabilidad familiar como por seguir practicando lo aprendido y probando nuevas recetas.

“Estamos muy agradecidos por esta oportunidad de aprender a cocinar, y mi mujer aún más”, dijo uno de los alumnos mientras remataba una tortilla. Y es que, como destacó la concejala de Políticas de Igualdad, con este curso y con el de bricolaje y reparaciones domésticas específico para mujeres, se pretende que unos y otras “adquieran seguridad, independencia y autonomía en ámbitos en los que hasta ahora no se habían implicado”.