Los padres de la agresión del instituto Vicente Cano la liaron porque exigían atención inmediata

Belén Rodríguez Argamasilla de Alba
Concentración de la comunidad escolar el miércoles en el instituto Vicente Cano de Argamasilla de Alba / Lanza

Concentración de la comunidad escolar el miércoles en el instituto Vicente Cano de Argamasilla de Alba / Lanza

“Debemos preguntarnos qué les pasa a los ciudadanos en general con la falta de respeto al trabajo de los empleados públicos”, argumenta el abogado del STE que defiende a una de las agredidas. A los otros cuatro profesores los representa la Junta. En principio la hija de los investigados por atentado seguirá yendo a clase

La agresión por parte de unos padres a cinco profesores, uno de ellos el director, en el instituto de enseñanza secundaria Vicente Cano de Argamasilla de Alba, comenzó por unas exigencias de atención inmediata. “Debemos preguntarnos qué les pasa a los ciudadanos en general con la falta de respeto al trabajo de los empleados públicos, ya sean maestros, sanitarios o cualquier otro colectivo ”, reflexiona José Emilio Rubio, el abogado del STE (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza) que representa a una de las profesoras agredidas que es afiliada.

“No valoramos su trabajo, hemos pasado de aplaudir en los balcones a los que nos salvaban la vida a agredirlos. Un profesor no puede abandonar un aula e interrumpir una actividad por su capricho, lo mismo que un sanitario. Un director está en su horario lectivo dando sus clases y no las pueda dejar, esto no puede ser”, remarca.

A tortas, incluso cuando les dieron cita

Así es como empezó la trifulca que terminó a tortas el martes sobre la una de la tarde en el instituto, primero con los conserjes del centro y luego con los profesores que salieron al escuchar la algarabía.

Los padres investigados por lesiones y atentado a la autoridad acudieron al instituto para exigir explicaciones a una profesora por una reprimenda del día anterior a su hija, una alumna de primero de la ESO. Como la profesora había terminado su horario lectivo y no estaba, reclamaron ver al director, que no podía abandonar su clase. Les dijeron que debían pedir cita, lo habitual, el director al final tuvo que salir para buscarles un hueco en su agenda para el día siguiente, y aun así terminaron a tortas y con un “me tienes que atender ahora porque yo lo digo”.

Los afectados están mal

Esa sensación de falta de respeto y la facilidad con la que alguien que debe ser un ejemplo para sus hijos pierde los papeles mantiene en vilo al profesorado de este instituto de Argamasilla y en general en todos los colegios. “Los profesores están mal, muy afectados, en especial una de las agredidas; he visto grabaciones y son tremendas”, explica Rubio.

Las manos “y un objeto contundente”

Al parecer los agresores, a los que se ha impuesto como medida cautelar varias órdenes de alejamiento de los agredidos y del instituto (se les permite cinco minutos a la salida y la entrada para dejar a la menor), no solo utilizaron las manos, sino un objeto contundente en un determinado momento.

Buena reacción de la Junta

Lo que sí valora el sindicato STE en este caso son los reflejos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que este mismo miércoles, jornada maratoniana en los juzgados de Tomelloso (abogados e implicados han terminado pasadas las cinco y media de la tarde) ha enviado a su equipo jurídico para ejercer la acusación y asistir a los docentes.

Que el profesorado vea que está amparado

“Me alegro de que la Junta haya mandado a los servicios jurídicos para defender a los funcionarios, el STE ha puesto los medios para atender la demanda de su afiliada, hay que procurar que esto se corte, que el profesorado vea que está amparado”, argumenta Rubio.

Los presuntos agresores, un padre y una madre que no llevan mucho tiempo viviendo en Argamasilla de Alba, quedaron en libertad ayer por la tarde tras pasar una noche detenidos y declarar en el juzgado de instrucción número 2 de guardia en Tomelloso, a partir de las diez y media de mañana.

Comentarios homófobos

El juez de guardia les imputa delitos de atentado a la autoridad y lesiones, además hay una denuncia particular de una profesora por un delito de odio por comentarios homófobos. Por lo que ha sabido este periódico solo la madre ha declarado para dar «una disparatada versión de lo ocurrido», explican fuentes judiciales, el padre ha permanecido en silencio durante su interrogatorio.

Gestos obscenos de otro menor

El conflicto que ha desencadenado esta agresión se desató el lunes. La hija de los denunciantes participó en paseo saludable por el municipio con otros compañeros de clase, cuando un niño sin escolarizar, que resultó ser hermano de esta chica, hizo gestos obscenos de contenido sexual al grupo escolar. La profesora le reprendió y la niña salió en su defensa. Se ve que por la tarde la niña trasladó a sus padres lo ocurrido que fueron a exigir explicaciones a la maestra al día siguiente, el martes, con el resultado conocido.

La investigación

La menor, una alumna de primero de la ESO, sigue escolarizada en el instituto. El juzgado que investiga los posibles delitos de atentado y lesiones no tiene autoridad para decidir nada respecto a un derecho fundamental como la educación, si hubiera alguna decisión de trasladarla de centro debería tomarla la Consejería de Educación.

Este miércoles se han sucedido las manifestaciones y actos de apoyo a este centro y en general a la comunidad educativa. En Ciudad Real se ha concentrado la junta de personal de educación y en el instituto de Argamasilla toda la comunidad escolar antes del inicio de la clase diciendo ‘no’ a la violencia.