Los pueblos ribereños del Bullaque quieren más agua de la Torre para evitar que el río se seque

Anibal B.C. Ciudad Real
Los alcaldes de la comarca, en la puerta de la comisaría de aguas / Lanza

Los alcaldes de la comarca, en la puerta de la comisaría de aguas / Lanza

Reclaman a la Confederación Hidrográfica el doble de agua de la que está desembalsando desde la presa de la Torre de Abraham para mantener el caudal ecológico

Los ayuntamientos de El Robledo, Piedrabuena y Luciana, en la provincia de Ciudad Real, han pedido hoy a la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) que destine dos hectómetros cúbicos de agua para mantener el caudal ecológico del río Bullaque.

La alcaldesa de El Robledo, Elena Tamurejo; el alcalde de Luciana, Dionisio Vicente; y el teniente de alcalde de Piedrabuena, Rafael Sánchez, han mantenido un encuentro con el Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), Timoteo Perea, al que le han pedido que desembalse agua desde la presa de Torre de Abraham.

Según ha explicado el teniente de alcalde de Piedrabuena, estos municipios le han pedido que, de los 40 hm3 que almacena actualmente el pantano de Torre de Abraham, se dediquen dos a mantener el cauce del río desde la presa de Torre de Abraham hasta su desembocadura en el río Guadiana con agua.

Sánchez ha explicado que “la Confederación está soltando 250 litros por segundo desde la presa de Torre de Abraham y nosotros lo que pedimos es que, durante estos dos meses, desembalse justo el doble, 500 litros por segundo, lo que supondría desembalsar hasta finales de agosto 2 hectómetros cúbicos de agua”.

 Sánchez ha comentado que, en estos momentos, con el agua que se está soltando, el río Bullaque no es capaz de inundar el caudal más allá de tres kilómetros, aguas abajo de la presa de Torre de Abraham, de modo que el agua no llega ni siquiera a alcanzar la pedanía de Pueblo Nuevo del Bullaque.

Y ha recordado que el comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha señalado que, teniendo en cuenta las reservas actuales de agua que mantiene el pantano, no es posible soltar más agua.

Para los ayuntamientos de El Robledo, Piedrabuena y Luciana, esto no es “una buena noticia” porque pone en riesgo el futuro desarrollo turístico de estos municipios durante este verano.

 Además, de no soltarse más agua, en los próximos días se volverán a vivir episodios de mortandad de peces como ya se registró hace unas semanas en El Robledo, ya que las grandes tablas de agua que aún embalsan agua están también comenzando a secarse.

Sin agua no hay baños ni turistas

La alcaldesa de El Robledo y el alcalde de Luciana, por su parte, han mostrado su preocupación también por la influencia negativa que para el turismo tiene que el río no lleve agua.

Y ambos han indicado que el agua es necesaria no sólo para garantizar el baño, sino para garantizar “la conservación de este río, que forma parte de la Red Natura 2000 y está catalogado como Zona de Especial Conservación (ZEC)”.

 Han remarcado igualmente que el río Bullaque cuenta con importantes bosques de galería y otras formaciones vegetales riparias de gran calidad, del tipo fresnedas, saucedas, bosques de álamo blanco, olmedas, juncales, tamujares y tarayales, así como vegetación hidrofítica enraizada o flotante, como las grandes colonias de nenúfares, que han quedado seriamente expuestas a sufrir un gran deterioro ambiental.

Asociada a todos estos ecosistemas fluviales, también corren riesgo las poblaciones de nutria, galápago europeo, galápago leproso, tritón verdinegro y especies de ciprínidos de gran interés, así como poblaciones de especies amenazadas de aves, como la cigüeña negra, que encuentra en esta zona un interesante hábitat de nidificación y alimentación.