Los regantes de aguas superficiales: entre “las estrecheces” del Vicario y los excedentes de Peñarroya

Julia Yébenes Ciudad Real
Imagen del estado actual del Pantano del Vicario / Elena Rosa

Imagen del estado actual del Pantano del Vicario / Elena Rosa

En total, han dispuesto para el riego de sus explotaciones de 58,8 hectómetros cúbicos, algo por debajo a la del año pasado, debido a las medidas de ahorro de agua establecidas en el Plan de Sequía, y a la situación de alerta de algunos de los pantanos decretada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).

Cuando se cumplen dos meses de la campaña de riego, los usuarios de aguas procedentes de embalses en la provincia de Ciudad Real hacen diferentes valoraciones y se muestran entre la satisfacción moderada y el descontento. Cada comunidad hace su balance en base al alcance que ha tenido cada dotación, en un caso “ajustadas” y con temor a que les puedan cortar el suministro, y en otros con un aprovechamiento rentable para sus cultivos.

En total, han dispuesto para el riego de sus explotaciones de 58,8 hectómetros cúbicos, algo por debajo a la del año pasado, debido a las medidas de ahorro de agua establecidas en el Plan de Sequía, y a la situación de alerta de algunos de los pantanos decretada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).

Un sistema de riego en una viña cerca de Ciudad Real / Elena Rosa

Un sistema de riego en una viña cerca de Ciudad Real / Elena Rosa

Lo usuarios de la comunidad del Vicario, ubicado muy cerca de la capital, tienen asignada una dotación de 4,8 hectómetros cúbicos para este verano, un 30% por debajo de los siete de la pasada campaña, y un 23,4% menos respecto a la media de los últimos 8 años.

Esta cantidad está permitiendo un “riego ajustado”, según su presidente, Narciso Ruiz, y, tal y como ha explicado, están haciendo uso del recurso de manera racional “para llegar a septiembre”. “Si bajamos el consumo tenemos más plazo para regar”, ha señalado, a la vez que ha insistido en que será una campaña “con estrecheces”.

Con todo, el cumplimiento de las restricciones hará que haya “menos tensión” en la próxima campaña de riego.

La superficie regable de este embalse, en la actualidad con 6,4 hm3 de los 32,8 posibles, es de 4.700 hectáreas entre cultivos herbáceos como el cereal, el maíz, y la alfalfa, hortícolas como la cebolla, el melón y el tomate, y leñosos como el almendro, el olivo y la  viña.

Los usuarios del pantano Gasset, de donde se abastece la capital, cuenta con un hectómetro cúbico adjudicado para la actual campaña de riegos, menos de la quinta parte de su concesión total (5,5 hm3).

Cesáreo Salcedo, el máximo portavoz de los comuneros, ha señalado que “vamos bien” en la distribución del agua para los leñosos que riegan: olivar, pistacho y almendros.

Respecto al proyecto de modernización que llevarán a cabo con la ayuda del Programa de Desarrollo Rural, tras acogerse a la convocatoria publicada por la Junta de Comunidades en junio, por un montante de 29 millones de euros, ha señalado que entregarán la solicitud antes del 4 de septiembre, fecha de finalización del plazo para presentar los expedientes.

El presidente de esta comunidad de regantes espera que las obras proyectadas para 1.200 hectáreas, con un montante global de seis millones, sean financiadas hasta en un 60% con dinero público, “porque cumplimos todos los requisitos”, mientras que el resto lo asumirán los propios comuneros.

El cambio de las acequias “obsoletas” a los caudalímetros  y tomas particulares desde la tubería será “infinitamente más eficiente” en los riegos.

Sobrará agua

La comunidad de Peñarroya, la que más número de regantes suma en la provincia, con 2.000 usuarios de la comarca manchega (Argamasilla de Alba, Tomelloso y Campo de Criptana), está desarrollando una campaña normal, incluso tendrán unos altos excedentes de los 25 hectómetros cúbicos de agua asignados.

Bernabé Ruiz, su presidente, ha comentado que hasta julio habían utilizado 12 hm3 en unos riegos medidos y “cuidados”, porque “sabemos proteger el recurso”.

Así, sus cálculos para el mes y medio que queda de campaña son positivos, pues calcula que “quedarán sin usar entre 17 y 18 hm3″, ha celebrado.

Estas reservas para un embalse que almacena 41,2 hectómetros cúbicos y se encuentra al 82,6 por ciento, consigna la mejor situación de los pantanos de la parte oriental de la cuenca del Guadiana. Y no puede ser mejor antesala para “la campaña de 2020”.

Del total regable de 7.800 hectáreas, este año han aportado agua a unas 6.000 h de vid, almendro y un poco de olivo, y de hortalizas como melón, sandia, ajo y cebollas, además de un 25% de cereal de primavera.

“Muy justa”

“Más justa” ha llegado el agua a los regantes de la comunidad vinculada al pantano más grande de la provincia, Torre de Abraham, en la actualidad en cotas mínimas, al estar al 12,2% (22,2 hm3) de su capacidad.

Su presidenta, Mar Rodríguez, ha asegurado que la dotación de 28 hm3 (tienen una concesión de 33 hm3) ha venido “muy justa” a los usuarios para cultivos como el maíz que va a dejar de regar, pues “se está cortando para verde”.

El recurso también ha cubierto las necesidades de otras hortícolas como la cebolla y de cara a septiembre “si no llueve” se harán aportaciones “por goteo” al olivo.

Rodríguez ha dicho desconocer los hectómetros que han consumido en los dos últimos meses sin salirse de sus límites, aunque  ha mostrado su temor porque “nos puedan cortar el riego” desde la CHG, un supuesto que resultaría “una ruina” para el maíz porque la semana que viene “necesitamos el agua”.