Los vertidos Manzanares-Membrilla “remataron” el daño al ecosistema acuático de la Tablas

Belén Rodríguez Ciudad Real
Aguas

Aguas "verde industrial" por la explosión de fitoplancton de los vertidos de la EDAR Manzanares-Membrilla en el Azuer / Lanza

El director del parque nacional, que ha declarado como perito en el juicio por los vertidos al río Azuer 2013-2014, dice que el humedal tardó cuatro años en recuperarse "de un episodio de contaminación muy fuerte” que sitúa entre 2010-2014, los años de lluvias excepcionales

El maltrecho parque nacional de las Tablas de Daimiel, ahora casi seco por la sobreexplotación de los acuíferos y la escasez de lluvias, tardó cuatro años en recuperar su ecosistema acuático (zooplancton y plantas acuáticas), tras el “episodio de contaminación muy fuerte”, según el director del parque Carlos Ruiz de la Hermosa, que coincidió con los vertidos de la depuradora Manzanares-Membrilla, en las vendimias de los años 2013 y 2014.

Ruiz de la Hermosa, que ha declarado como perito en la última sesión del juicio por delito ambiental contra los alcaldes de Manzanares y Membrilla en esos años; varios concejales de Medio Ambiente y tres bodegas, se ha referido a una “reiterada entrada de aguas contaminadas» al parque en un periodo más amplio al que se juzga, entre 2010-2014, coincidiendo con las lluvias excepcionales en las que ríos como el Azuer, afluente del Guadiana que a su vez descarga en Tablas, llevaban agua. Ha explicado que esos vertidos “remataron” el daño previo al ecosistema acuático.

Carlos Ruiz de la Hermosa, de pie, director de las Tablas, en el juicio por los vertidos de la depuradora de Manzanares / B.R.

Carlos Ruiz de la Hermosa, de pie, director de las Tablas, en el juicio por los vertidos de la depuradora de Manzanares / B.R.

Un desierto de agua

Que las Tablas de Daimiel estén encharcadas, como ocurrió en esos años, no significa que el ecosistema funcione, si se mata a las plantas subacuáticas y microorganismos se altera la calidad del agua, y aves como el pato calorao y otras especies desaparecen del humedal, “nos convertidos en un desierto de agua”, que es lo que ocurrió. “Al menos hasta 2018 no volvieron las ovas al parque, un signo de recuperación del ecosistema”, ha explicado.

Director del parque nacional de las Tablas de Daimiel desde 2000, Ruiz de la Hermosa firma el informe de daños ambientales de los vertidos de la depuradora Manzanares-Membrilla al Azuer, que no ha podido cuantificar, “no sé en qué porcentaje contribuyeron a destruir el ecosistema, pero afectaron”, y a preguntas de las defensas ha dicho que no hubo peces muertos, al menos en las Tablas.

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Aguas "verde industrial" por la explosión de fitoplancton de los vertidos de la EDAR Manzanares-Membrilla en el Azuer / Lanza

 

Aguas “verde industrial”

Ha contado que él mismo con personal de la Confederación del Guadiana inspeccionó visualmente los vertidos al Azuer cuando tuvieron noticia de ellos, en los meses de octubre de los años 2013 y 2014. “Vimos un vertido muy potente, que dejó aguas de color verde industrial en unas balsas visibles en el río Azuer por Daimiel, que se veían desde la A-43. Hubo un explosión del fitoplancton por la carga contaminante, que hace que aumente la turbidez”.

La inspección aguas arriba del cauce del Azuer

Los técnicos de la CHG y el director parque siguieron buscando el origen del vertido y lo encontraron en las aguas que salían de la depuradora de Manzanares y Membrilla, “estaban en el entorno de la EDAR”. A simple vista “creo recordar que anoté que había peces muertos”, ha contado Ruiz de la Hermosa, si bien ese dato no aparece en el informe pericial en el que la fiscalía fundamenta parte de su acusación. El abogado de la cooperativa Jesús del Perdón-Yuntero se lo ha preguntado: “mi informe era sobre la afectación al ecosistema acuático del parque, no del río”, ha respondido.

Todo lo que pasa en el Alto Guadiana afecta a las Tablas

Preguntado por cómo puede afectar un vertido a 25 kilómetros o más del parque nacional, Ruiz de la Hermosa ha sido contundente: “Las Tablas están al final de la cuenca alta del Guadiana, todo lo que pasa en los ríos Azuer, Cigüela o Záncara termina afectando al parque”. Argumento que ha confirmado Timoteo Perea, comisario de aguas de la Confederación del Guadiana en esos años.

Las Tablas, el drenaje del Guadiana

Perea, otro de los cuatro peritos que han declarado por los vertidos, también ha confirmado que en torno al año 2013 se remitieron circulares y advertencias a los ayuntamientos, firmados por él, para que controlaran los vertidos de sus industrias. Además ha dicho que las Tablas y la cuenta Alta del Guadiana ha sufrido muchos otros episodios de contaminación, “las Tablas son el drenaje del Guadiana”.

Los peritos de parte

Las defensas del exalcalde de Manzanares y el concejal de Medio Ambiente en esos años, Antonio López de la Manzanara y Manuel Martín-Gaitero, y la de la bodega Don Quijote han llevado al juicio, en el juzgado de lo Penal 1 de Ciudad Real, dos peritos para subrayar, en el caso de Manzanares, que los problemas del vertido se debieron a fallos en la depuradora de los que la empresa Acciona no informó.

La perito de bodegas Don Quijote ha tratado de cuantificar qué repercusión pudo tener la actividad esta empresa en esos vertidos o carga contaminante, y ha llegado a la conclusión de que en caso de los hubiera supondrían un 0,71%  del volumen de vertidos a la depuradora.