Manuel Blanco: «Poder tocar en Daimiel es una de las cosas más grandes que puedo vivir en mi carrera musical»

Fran Solís Daimiel
El famoso trompetista internacional, Manuel Blanco / Clara Manzano

El famoso trompetista internacional, Manuel Blanco / Clara Manzano

Este sábado el afamado trompetista Manuel Blanco ofrecerá un concierto en el Auditorio Municipal de Daimiel que cerrará el ciclo de ‘Conciertos en espacios y lugares emblemáticos 2021’, organizado por la Diputación provincial de Ciudad Real. El reputado músico, que entre otros logros ha conseguido ganar la prestigiosa ARD Music Competition de Múnich y que ha tocado en los principales escenarios de Nueva York, Berlín y Viena, confiesa su emoción por poder dar un concierto en su ciudad natal para su familia, sus amigos y sus paisanos. Este año, la edición de los conciertos emblemáticos ha tenido carácter solidario, con un donativo de dos euros para organizaciones no gubernamentales vinculadas al territorio

Pregunta: ¿Qué espectáculo se van a encontrar los espectadores que asistan este sábado a su concierto de Daimiel?

Respuesta: El concierto del sábado podría definirse como un gran espectáculo, donde los espectadores van a poder ver una fusión de músicas junto a músicos de una reconocida trayectoria internacional, como son el pianista Pepe Rivero, que para mí es ahora mismo el mejor pianista actual del jazz latino; con Michael Olivera, que es un gran baterista de lo mejor que hay en el panorama internacional; y el contrabajista Reinier Elizalde ‘El Negrón’, que es también una referencia. Ellos actúan como un trío de jazz, mientras que yo voy jugando en los dos estilos, como si fuera el más puro estilo barroco, pero dentro de otros temas y sorpresas que tendremos. Pero, de repente, nos adentraremos en el ‘lado oscuro’ del jazz de una manera gamberra, pero con mucho estilo. Va a ser un concierto en el que tanto los niños como las personas mayores van a disfrutar y se van a emocionar.

P: Su concierto ha despertado una gran expectación, de hecho, se han sacado a la venta 200 entradas más de las que en un principio había estipuladas. ¿Qué supone esto para un artista?

R: Es una gran alegría. Y la estoy viviendo conforme se va acercando la fecha del concierto. Un artista se va guiando por su agenda para ver las actuaciones que tiene y para comprobar las ciudades donde va a tocar. Pero desde hace unas semanas lo estoy viviendo con mucha más emoción. Y el espaldarazo de que se hayan agotado tan rápido las entradas, motivo por el cual se han tenido que sacar más a la venta, supone una enorme satisfacción. Solo puedo decir que estoy muy emocionado con este concierto.

P: ¿Qué supone para Manuel Blanco poder tocar en Daimiel, su ciudad natal?

R: Poder tocar en Daimiel es una de las cosas más grandes que puedo vivir en mi carrera musical. El hecho de haber recorrido todo el mundo y el haber tocado en las principales salas y escenarios de ciudades como Nueva York, Berlín y Viena, te llena mucho en cuanto al trabajo bien hecho y a la profesión, aunque realmente no conoces a nadie de entre el público, salvo a mi manager, a mi mujer y a cuatro amigos más que estaban por allí. Pero el de Daimiel va a ser un concierto para mis amigos, para mi familia y para las personas con las que he compartido muchas cosas durante mi infancia. Por ello, al ser para mis paisanos y para mi pueblo, lo vivo con mucha más responsabilidad. Y estoy impaciente porque llegue ese día.

De hecho, va a ser el primer concierto íntegro que van a ver en Daimiel en relación a lo que realmente me dedico, puesto que la gente me demuestra mucho cariño y siempre están pendientes de mí, pero un concierto íntegro mío en Daimiel no lo han visto todavía. Por ello pienso pienso que va a ser una sorpresa muy bonita. Lo estoy preparando con toda la ilusión del mundo y voy a poner todo de mi parte para que sea un concierto muy especial.

Manuel Blanco ofrecerá este sábado un concierto en Daimiel / Clara Manzano

Manuel Blanco ofrecerá este sábado un concierto en Daimiel / Clara Manzano

P: Usted es Trompeta principal de la Orquesta Nacional de España (ONE), pero, según tengo entendido, le encanta acompañar a los músicos de la centenaria banda municipal de su ciudad natal en la que empezó a estudiar solfeo, ¿es esto cierto?

R: Actualmente sigo formando parte de la banda municipal de Daimiel. De hecho, me tendrían que haber puesto la medalla de plata por los 25 años, pero con motivo de la Covid no se pudo hacer, aunque imagino que me tocará cuando se celebre Santa Cecilia, pues parece ser que la situación sanitaria va mucho mejor. Además, cada vez que puedo me acerco y toco con mis compañeros. Y es algo que me encanta, pues es un momento que disfruto mucho ya que es como volver a casa.

P: ¿Cómo ha vivido la pandemia? ¿Qué supone el hecho de poder volver a tocar después de tanto tiempo sin poder hacerlo?

R: He vivido la pandemia en dos fases. En un primer momento fue un periodo de mucha frustración, cuando tuvimos el cierre y vas viendo como la situación afecta a un gran número de conciertos importantes o al que iba a ser mi segundo álbum, el cual iba a grabar en un concierto en directo en el Auditorio Nacional. Todos esos proyectos que se fueron cayendo. Posteriormente, fuimos recuperando conciertos,  como uno en Estambul o varias actuaciones en Alemania, así como algunas giras en México, Brasil, etc.

Pero, a pesar de ello, puedo sentirme afortunado en el terreno profesional, porque como Alemania cerró mucho más tarde, el año pasado por estas fechas pude hacer 14 conciertos allí, cuando en España ningún músico estaba tocando por aquel entonces.  Asimismo, como las Islas Canarias registraban una mejor situación respecto a los niveles de Covid, pude hacer también dos conciertos con la Sinfónica de Tenerife antes de que se parase todo.

Manuel Blanco, tocando la trompeta, su gran pasión / Clara Manzano

Manuel Blanco, tocando la trompeta, su gran pasión / Clara Manzano

P: ¿Ganar el ARD Music Competition de Múnich supuso un antes y un después dentro de la carrera musical de Manuel Blanco?

R: Sin ningún género de duda. Se trata de un certamen que hasta ese momento solo habíamos ganado tres trompetistas en 70 años. Para mí significó un espaldarazo a mi carrera, porque yo llevo unos cuantos años destacando en mi puesto en la Orquesta Nacional, pero la gente me asociaba a trompeta solista o principal de orquesta. Ganar el ARD Music Competition de Múnich fue como un punto de inflexión y sirvió para poner de manifiesto que, aunque hago muy bien el trabajo de solista en una orquesta, la formación de Manuel Blanco va mucho más allá. Me considero como un animal de escenario.

P: ¿Ha tenido que renunciar a algo en su vida para dedicarse a la trompeta?

R: Pues he tenido que renunciar a muchas cosas. Pero no me duele nada por ello. Es una carrera que requiere incluso de mayor sacrificio del que emplean los deportistas de élite. La trompeta tiene una parte física muy dura, importante y exigente, que además influye mucho en tu rendimiento y en tu nivel. Cuando era pequeño y ya estaba en el conservatorio, recuerdo como mis amigos venían a casa para jugar al fútbol y yo no podía ir, pues tenía que estudiar. Y entre la tarea del colegio y tocar la trompeta todos los días varias horas, iba consumiendo todo el tiempo. Posteriormente, con doce años me vine a estudiar a Madrid y durante esa época viajaba en AVE tres veces por semana. Y tuve que dejar el fútbol, que era una de mis grandes pasiones y que además se me daba muy bien, hasta el punto de que me querían traer a hacer las pruebas a la cantera del Real Madrid. Y tuve que dejarlo porque un profesor que tuve me dijo que tenía que decantarme por tocar la trompeta o por jugar al fútbol, porque con un codazo o un balonazo que me hubiesen dado podría haber acabado con mi carrera de trompetista.

P: Ha conseguido tocar con los directores más grandes. ¿Se ha marcado ya su techo musicalmente hablando o nunca se alcanza mientras siga existiendo la creatividad?

R: Para nada. Y espero que en los años sucesivos no pueda decir que he alcanzado mi techo. Lo que sí noto es que, si el día tiene 24 horas, a mí me faltan horas para poder llegar. Cada día que me pongo la trompeta en la boca y me miro en el espejo, no por un acto de ser presumido, sino porque me gusta mucho estudiar delante del espejo para ver la realidad, a modo de una especie de diálogo interior, intento buscar tener más resistencia, una mejor calidad de sonido, más expresividad y otro tipo de repertorio. Ahora incluso Pepe Rivero me dice que me están metiendo el veneno de llevarme al ‘lado oscuro’ de la música, como puede ser el jazz. Entonces, cada vez me lanzo más a improvisar, que es un lenguaje totalmente diferente al que yo me he formado.

Por ejemplo, en el concierto que voy a dar el sábado en Daimiel utilizo seis trompetas diferentes, circunstancia que también es un gran desafío para mí.

P: ¿Qué supondría para usted el poder tocar el himno del Real Madrid desde el centro del campo del Estadio Santiago Bernabéu? ¿Sería un sueño poder hacerlo con motivo de la inauguración del nuevo estadio?

R: El poder tocar en el Bernabéu sería un momento tan emocionante como el hecho de poder tocar un concierto delante de mis paisanos, de mi familia y de mis amigos en Daimiel. Para mí tocar en el campo del Real Madrid es una de las grandes cosas que sueñas desde pequeño. Y me encantaría poder hacerlo tal y como se hace en Estados Unidos con motivo de eventos como la Super Bowl, donde grandes trompetistas alguna vez han tocado el himno americano.

Pero he de decir que de pequeño también soñaba con tener la plaza de trompeta solista en la Orquesta Nacional, algo que, afortunadamente, he podido conseguir. Asimismo, soñaba con tocar en Viena, en Nueva York y en Berlín de solista y de concertista, y también lo he logrado.

P: ¿Cuáles son sus principales proyectos de futuro?

R: Me siento afortunado de volver a recuperar giras que tenía pendientes de conciertos de solista en países como Brasil, México, Alemania y Turquía. También tengo previsto realizar mi segundo álbum, del que parte de su repertorio voy a tocar el próximo sábado en Daimiel, y que pretendo grabar tanto en CD como en video. La idea es hacerlo en un concierto en directo con público.