El dueño del mesón Sancho de Manzanares sigue atrincherado con un arma

Noemí Velasco Manzanares
Intervención de la Guardia Civil en el entorno del mesón Sancho de Manzanares, donde sigue atrincherado José María Olivares Gallego / Clara Manzano

Intervención de la Guardia Civil en el entorno del mesón Sancho de Manzanares, donde sigue atrincherado José María Olivares Gallego / Clara Manzano

José María Olivares Gallego, uno de los dos propietarios del mesón Sancho de Manzanares, lleva mas de siete horas atrincherado en su establecimiento con un arma de fuego. Más de veinte agentes, entre ellos, la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil, mantienen a las 17 horas desplegado un operativo en la calle Jesús del Perdón, e incluso hay efectivos apostados en los tejados con fusiles de asalto. De momento, las negociaciones no han dado sus frutos

José María Olivares Gallego, uno de los dos hermanos propietarios del mesón Sancho de Manzanares, lleva atrincherado desde las 10 de la mañana en el interior del establecimiento con un arma de fuego, según ha confirmado la Guardia Civil.

Más de veinte agentes de la Policía Judicial, Policía Local y de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil de Valdemoro mantienen a las 17 horas desplegado un operativo en la calle Jesús del Perdón, donde está localizado el restaurante, y todas las calles aledañas para sacar al hombre del lugar.

Aparte de la actuación del equipo de negociación de la policía judicial que mantiene diálogo con el atrincherado desde las 13.30 horas de momento sin frutos, hay efectivos apostados en los tejados con fusiles de asalto y agentes con equipación antibalas han entrado a los edificios colindantes en varias maniobras de aproximación desde las tres de la tarde.

Olivares tenía que declarar por la posible simulación de un robo

Un vecino enseña en el móvil una fotografia de José María Olivares / Clara Manzano

Un vecino enseña en el móvil una fotografia de José María Olivares / Clara Manzano

Según ha trascendido, José María Olivares, que tiene entre 55 y 60 años de edad, y que es el mayor de tres hermanos, ha llegado al bar armado cuando pasaban las 10 horas de la mañana. Entonces, ha echado a su padre y a su hermano del local y se ha encerrado él solo. Al parecer ha amenazado con prender fuego al local y autolesionarse si intentaban sacarlo.

Los motivos que han llevado a José María Olivares a estar encerrado ya mas de seis horas en el mesón Sancho no han trascendido, pero, según ha podido conocer lanzadigital.com, este mismo miércoles tenía que comparecer en un juicio por la posible simulación de al menos un robo en este mismo establecimiento. Según la hemeroteca, este mismo hombre resultó herido por arma blanca durante un robo en marzo de 2017.

Asimismo, diversas fuentes han confirmado a este medio que José María Olivares, que tiene mujer y una hija, pertenece a la Federación Castellano-Manchega de Tiro Olímpico, por lo que posee licencia de varias armas.

Comercios cerrados y cortes de tráfico

Unidades especiales de la Guardia Civil apostadas en el tejado de la vivienda situada en frente del mesón Sancho de Manzanares / Lanza

Unidades especiales de la Guardia Civil apostadas en el tejado de la vivienda situada en frente del mesón Sancho de Manzanares / Lanza

Desde las 11 de la mañana, la calle Jesús del Perdón y las colindantes (desde Virgen de la Paz hasta Obispo Carrascosa), en el centro comercial de Manzanares, están cerradas al tráfico, y además los comercios de la zona han tenido que cerrar por precaución. Los agentes tampoco permiten la entrada ni salida de vecinos a sus hogares o para recoger los coches estacionados.

Hasta el lugar de los hechos, ha acudido el alcalde de Manzanares, Julián Nieva, el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Ramírez, y la portavoz del Equipo de Gobierno, Beatriz Labián. Asimismo, también hay desplegadas varias dotaciones de bomberos y una UVI móvil.

El restaurante vivió su apogeo en los 80 y 90

El bar y el comedor de este establecimiento vivieron su apogeo en los años 80 y 90 del pasado siglo, aunque desde entonces ha ido perdiendo clientela progresivamente.  Actualmente, su principal fuente de ingresos es el hostal, aunque en invierno no aceptan reservas.

Asimismo, este restaurante que abrió el padre de José Maria Olivares hace unos cincuenta años destaca por ser el lugar donde se fundó la Peña Atlética Gárate, que es decana en la región.