El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Manzanares critica que el alcalde, Julián Nieva, y su equipo apoye «el canon al agua que aplicará el Gobierno de Emiliano García-Page a las familias y empresas de Castilla-La Mancha», como quedó reflejado en el pleno del mes de abril.
Así pues, el Grupo Popular presentó una moción para instar a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a no aplicar este canon y se produjo un tenso debate donde. La portavoz popular, Rebeca Sánchez-Maroto, explicó que este nuevo impuesto va a suponer «unos cien euros de media en una familia de cuatro miembros, además de tener que pagar aunque no se haya consumido agua, ya que hay una parte fija que se paga sí o sí».
Sánchez-Maroto criticó «el desmesurado afán recaudatorio del equipo de gobierno socialista que en los últimos años ha subido a los vecinos dos veces el Impuesto de Circulación hasta llegar al 33%, ha subido la tasa de basura hasta llegar al 59%, el estacionamiento en la Zona Azul, el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras un 33%, la tasa de depuración de agua un 44%, y ahora apoyan que Page cobre un nuevo impuesto por el consumo de agua». En palabras de la portavoz de los populares “eso no es defender los intereses de los manzanareños, sino asfixiar cada vez más las maltrechas economías de los que contribuimos con nuestro trabajo y con nuestros impuestos al bienestar de todos”.
De poco sirvieron estos argumentos a Nieva y su portavoz, Pablo Camacho, que además es diputado regional, pues ambos defendieron la necesidad de aplicar este impuesto, según añaden, «acusando a los vecinos de insolidarios por gastar mucha agua». Finalmente, los socialistas cerraron filas para la defensa de este nuevo impuesto y acusaron «a todo el que pasaba por allí de fascista y anti demócrata».
